KARLA PLANTER - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

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Redacción C&E. La violencia contra las mujeres es un problema presente en todos los ámbitos y la Academia no es la excepción, reconoce la rectora electa de la Universidad de Guadalajara, Karla Alejandrina Planter Pérez, una mujer que hoy se encuentra al frente de una de las universidades más importantes del país. 

Aunque reconoce avances en los últimos años, como el hecho de que más del 50 por ciento de las personas que se inscriben a las universidades son mujeres, temas como la brecha salarial y la apertura de espacios directivos sigue siendo una asignatura pendiente. 

“La educación desde edades tempranas para combatir los estereotipos de género es importante para evitar la violencia por razón de género. Si las infancias y las juventudes se forman en valores democráticos igualitarios, las motivaciones de violencia serán mermadas dentro de las instituciones públicas y políticas”, expone para Campaigns and Elections. 

¿Cómo llegan las mujeres para la conmemoración del 8 de marzo en este 2025?

El 2025 muestra cada vez más avances para que las mujeres logren disfrutar de los mismos derechos y oportunidades que los hombres, pero aún no se cierra suficientemente la brecha. Para el 2024 se estimó que al ritmo actual de avances, la brecha se podría cerrar en 134 años (Índice Global de Brecha de Género, 2024). El avance es real, pero el ritmo es lento.  Algo alentador y de destacarse, es que las Universidades han sido un lugar sobresaliente para que las mujeres construyan sus proyectos de vida. Más del 50% de las personas inscritas en las universidades son mujeres. Sin embargo, las mujeres aún no disfrutan de igualdad salarial, ni de espacios suficientes en puestos directivos, una tarea pendiente que contribuye a la brecha entre hombres y mujeres.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las mujeres en la política mexicana actualmente?

Las mujeres ocupan en paridad los espacios en la Cámara de Diputados desde hace tres periodos legislativos y a partir de la última elección federal, por primera vez en la historia de México una mujer desempeña las funciones del Poder Ejecutivo federal. A pesar de su presencia en los poderes públicos, las mujeres todavía no se integran en espacios de toma de decisiones sustanciales para la vida pública del país. Por ejemplo, las dirigencias de los partidos nacionales, las coordinaciones de los grupos parlamentarios, incluso las presidencias y secretarías de las comisiones legislativas aún son ocupadas mayoritariamente por hombres. Además, sólo 13 entidades federativas son gobernadas por mujeres. La presencia de las mujeres se ha incrementado en los poderes públicos, pero todavía es necesario que participen más en los espacios de toma decisiones más importantes del país.  

En México, será el primer 8 de marzo en el que el país esté gobernado por una mujer ¿De qué manera impacta la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia en las luchas feministas?

El hecho de que una mujer ocupe el máximo cargo público en México construye en el imaginario de las generaciones más jóvenes y venideras la posibilidad de que el poder político sea una cuestión de igualdad de oportunidades y no un asunto sólo de hombres. De forma simbólica, las niñas y jóvenes tienen un ejemplo positivo sobre las capacidades de las mujeres y en términos feministas es un logro en contra de los estereotipos de género que han relegado a las mujeres a los espacios privados.

Además, los movimientos de las mujeres pueden aprovechar la presencia de una presidenta, para canalizar las demandas feministas históricas que han sido olvidadas o ignoradas por los anteriores presidentes. La experiencia personal de la presidenta puede ser un impulso para que más políticas públicas estén orientadas a mermar las desigualdades de género.

¿Qué avances destacarías en los derechos políticos de las mujeres?

En México se tiene una de las legislaciones más avanzadas e innovadoras para incorporar de forma paritaria a las mujeres en los cargos públicos. Desde 1996, las cuotas de género y a partir del 2014 las leyes de paridad han posibilitado con éxito el crecimiento de la participación de las mujeres en el poder político. La trayectoria de estas medidas socialmente han normalizado la presencia de las mujeres en la política, como consecuencia destacable el día de hoy contamos con una presidenta de México. Además, en México se ha reconocido que la presencia de mujeres en la política enfrenta retos particulares que es necesario atender. Toda la legislación que previene, atiende y castiga la violencia política por razón de género, reconoce que el camino de las mujeres en la política no es sencillo y requiere de vigilancia activa para proteger sus derechos políticos.

¿Qué políticas públicas consideras prioritarias para garantizar la igualdad de género en el ámbito político?

Capacitación constante de las dirigencias y militancia de los partidos políticos para que sean más sensibles frente a las desigualdades de género en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Estas capacitaciones no deben ser exclusivamente tomadas por las mujeres, tanto hombres como mujeres, son responsables de lograr la igualdad sustantiva y de mejorar las condiciones políticas para que más niñas y jóvenes se interesen en participar en la vida pública del país.

Por otra parte, los institutos electorales, la Secretaría de Educación Pública y los partidos políticos deben acercar a las generaciones más jóvenes espacios de involucramiento político. La formación de ciudadanía temprana, con perspectiva de género, ayudaría a que las siguientes generaciones incorporen dentro de sus expectativas democráticas la participación paritaria de hombres y mujeres.

¿Has experimentado violencia política de género en el ejercicio de su carrera?

Sí. En diversas ocasiones y a pesar de realizar en conjunto actividades con hombres donde hacíamos las mismas labores y teníamos los mismos resultados, el reconocimiento y la felicitación –incluso por escrito- era para ellos, a mí me ignoraban. En otras ocasiones, estando en reuniones, hacía alguna propuesta y si al grupo le parecía viable después de discutirla, frecuentemente se la atribuían a un hombre. No se diga las veces que me interrumpían cuando yo o cualquier otra compañera hablábamos. Está comprobado que cuando habla una mujer es interrumpida en más ocasiones que cuando lo hace un hombre.

¿Qué mensaje enviarías a las mujeres que aspiran a ocupar cargos de elección popular?

Los tiempos actuales son gentiles con la participación de las mujeres en los cargos de elección popular. Aprovechar esta oportunidad para que nuestras voces sean tomadas en cuenta y que nuestras acciones influyan en el rumbo político del país no sólo es un deseo personal, también debe ser considerada una responsabilidad apremiante para construir sociedades más justas e igualitarias.

Las mujeres que aspiran a ocupar cargos de elección popular no deben olvidar que sus sueños pueden posibilitar realidades para que otras mujeres puedan disfrutar de un mejor mundo para ellas.

¿De qué manera el activismo político femenino ha transformado la agenda pública en México?

Las calles han sido el primer espacio para que las mujeres puedan hacer llegar sus demandas a las instituciones públicas. Las activistas han hecho más por la igualdad de género que por las buenas intenciones de quienes se han dedicado a la política institucional. Desde las mujeres revolucionarias, hasta las organizaciones feministas de la sociedad civil actual, desde los márgenes de lo público, han presionado para que los derechos políticos de las mujeres sean reconocidos y protegidos en el Estado. No podríamos entender el avance de las acciones afirmativas como los cuotas de género y las leyes de paridad, sin esa red de mujeres que participan en los movimientos sociales, las organizaciones de la sociedad civil y en los partidos políticos, trascendiendo sus ideologías políticas, las clases sociales y sus diferencias particulares. Las mujeres activistas son ejemplo de que la colaboración es clave para que en la agenda pública se reconozcan problemas apremiantes como la violencia por razón de género y las desigualdades sistémicas que aún reproduce el mercado laboral.

¿Los partidos políticos han estado a la altura en la promoción de la participación de las mujeres?

Los partidos políticos se han visto obligados a reconocer los derechos políticos de las mujeres. Las leyes en términos de igualdad sustantiva han sido más importantes que las acciones voluntarias de los partidos políticos para conseguir mermar las desigualdades de género. Sin embargo, es de reconocerse que en un periodo corto de tiempo, los partidos políticos han incorporado de forma constante las medidas de paridad y cada que día van desarrollando mayores espacios dedicados a la atención de los temas de las mujeres dentro de sus espacios. 

¿Crees que las cuotas de género en candidaturas han sido efectivas?

México se encuentra entre los primeros cuatro países con más mujeres ocupando escaños en el poder legislativo. Si consideramos que los primeros tres lugares; Ruanda, Cuba y Nicaragua tienen cuestionables regímenes democráticos, México sería el país con mayor desarrollo democrático e igualdad política entre hombres y mujeres en el mundo. Esto sólo es producto de medidas de acción afirmativa como las cuotas de género, que no sólo muestran intenciones legales para incorporar a las mujeres a los cargos de elección popular, además, su configuración permite la vigilancia y sanción a los partidos políticos, haciéndolas más efectivas en su aplicación.

¿Cuál es tu perspectiva sobre los derechos políticos de las mujeres indígenas y afrodescendientes?

México es de los pocos países en el mundo que cuenta con acciones afirmativas en su sistema electoral para incorporar poblaciones indígenas y afrodescendientes en la representación política. Sin embargo, ha sido insuficiente para que sus voces influyan de forma positiva en las decisiones públicas. En especial las mujeres indígenas y afrodescendientes aunque cada vez más presentes en el poder legislativo, todavía no han logrado políticas públicas importantes que contribuyan a disminuir las desigualdades que padecen por género y por identidad étnica. Las acciones afirmativas en México, deberían considerar las diferencias entre mujeres por distintas condiciones sociales y darles una participación preferencial en la legislación para promover su desarrollo económico, cultural y educativo como una prioridad nacional.

¿Qué medidas deberían adoptarse para erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de género?

La educación desde edades tempranas para combatir los estereotipos de género es importante para evitar la violencia por razón de género. Si las infancias y las juventudes se forman en valores democráticos igualitarios, las motivaciones de violencia serán mermadas dentro de las instituciones públicas y políticas. Por otra parte, la atención a las denuncias de violencia, deben ser consideradas prioritarias y de rápida atención. Prolongar los procesos de atención, podría limitar de forma negativa la trayectoria política de las mujeres. Además, los partidos políticos deben adquirir responsabilidad frente a la violencia por razón de género. Ellos deben ser más activos en la prevención interna, pero también en las sanciones de conductas de su dirigencia y militancia.

¿Qué legado esperas dejar para las futuras generaciones de mujeres en la política mexicana?

Me gustaría que mi trabajo personal y el colectivo dejen un precedente de que las mujeres no sólo somos capaces de contribuir con la vida pública de este país, además, lo hacemos considerando nuestras diferencias, en colaboración con quienes pueden abonar más y teniendo en cuenta que cada acción puede ser un ejemplo para que más niñas y jóvenes incluyan en sus sueños y proyectos de vida ser parte activa del mejoramiento de nuestra sociedad.