El gobierno de Guatemala, encabezado por Bernardo Arévalo, decretó este domingo un estado de sitio a nivel nacional por 30 días en respuesta al aumento de la violencia atribuida a pandillas y organizaciones criminales.
Los motines ocurrieron el sábado 17 de enero de manera simultánea en los centros de detención Renovación 1, Centro de Detención Preventivo de la Zona 18 y Centro de Detención de Fraijanes II, donde se registró la toma de rehenes y se requirió de un operativo en conjunto del Ministerio de Gobernación y el Ministerio de la Defensa para recuperar el control y la liberación de los rehenes. De acuerdo con el Ministerio de Gobernación, fueron una respuesta coordinada por parte de las organizaciones delictivas por la retirada de los privilegios a sus líderes.

En represalia a la toma de control, se registraron ataques contra elementos de la Policía Nacional en distintos puntos, que dejaron como saldo al menos ocho agentes fallecidos.
Tras la situación, Arévalo declaró que esta ola de violencia tiene la intención de generar terror tanto en las autoridades como en la población civil, por lo que declaró el estado de sitio.
“Este tiene como objetivo garantizar la protección y la seguridad de los ciudadanos, al mismo tiempo que permite utilizar toda la fuerza del Estado, especialmente la de la Policía Nacional Civil y del Ejército de Guatemala, para actuar contra las pandillas y las maras e impedir sus acciones terroristas”, explicó.
Según las leyes guatemaltecas, el estado de sitio se activa ante actividades consideradas terroristas, sediciosas, de rebelión, asesinatos, secuestros o ataques armados calificables como guerra civil, situaciones en las que se amenaza el orden constitucional o la seguridad estatal. Por el tiempo que dure, todas las entidades estatales deben colaborar con la autoridad, misma que tiene la facultad extraordinaria para intervenir y disolver organizaciones, aun sin personería jurídica, y detener a personas sospechosas de conspiración o alteración del orden sin orden judicial, así como el uso de medios “preventivos, defensivos u ofensivos” para restaurar la normalidad cuando existan amenazas al orden legal.
Arévalo aseguró que el estado de sitio no afectará la vida cotidiana de la ciudadanía. Asimismo, decretó tres días de luto nacional por los agentes fallecidos, reiterando el compromiso del gobierno con sus familias.

Al respecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que se acercará al presidente guatemalteco para saber si requiere algún tipo de apoyo, especialmente en la frontera que ambos países comparten, y en caso de ser necesario, se le otorgará en el marco del respeto a la soberanía de Guatemala.

Más historias
Felipe VI protagoniza spot de España en el anuncio de sus convocados al Mundial
Con marioneta de Marco Rubio, Cuba responde a narrativa injerencista de EUA
Estos son los spots de las selecciones mundialistas que han cautivado las redes