
Redacción C&E. Juliana Hernández Quintanar es diputada local por el 5.º distrito de Querétaro y militante del Partido Acción Nacional, cuenta una profunda convicción familiar y personal sobre el valor del servicio y la participación ciudadana. Su historia refleja una cercanía temprana con la vida política y un compromiso sostenido con las causas sociales y el fortalecimiento de las instituciones.
Desde su experiencia en el ámbito municipal y legislativo, ha impulsado iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas y a promover valores como la dignidad humana, la justicia y el bien común.
“El desafío es hacer una política más humana, servir más y mejor, con honestidad y eficacia. Que realmente se note que hay mujeres tomando decisiones y que, gracias a ello, el mundo sea un lugar más justo y más humano”, expuso en entrevista con Campaigns and Elections.
1.- ¿Cómo recuerdas el inicio de tu trayectoria en la vida pública y qué te llevó a elegir el camino de la política?
Fue en mi infancia. Mis papás, desde jóvenes, fueron luchadores sociales. Cuando conocieron los principios de Acción Nacional, supieron que en ellos estaban reflejados los valores que aprendieron en familia. Por eso dedicaron su vida a luchar por el bien común y la democracia en México. Incluso, en su juventud sufrieron persecución por defender sus principios.
Cuando yo tenía cuatro años, mi mamá fue la primera regidora del Partido Acción Nacional en la oposición en el municipio de Querétaro; posteriormente, fue la primera diputada local electa por mayoría del distrito que hoy tengo el honor de representar.
Yo era pequeña y me costó tener una mamá tan entregada a la vida política. Sin embargo, un día vi una entrevista en la que decía que luchaba, trabajaba y sacrificaba muchas cosas para dejarnos un México más justo. Ahí decidí que quería ser como ella y dedicarme a la política para contribuir a un México mejor.
2.- A lo largo de tu carrera, ¿cuál ha sido el cargo o proyecto que más te ha marcado y por qué?
A lo largo de mi carrera política me he comprometido con diversas causas: la formación de jóvenes, la promoción de la lectura y el fortalecimiento de la participación ciudadana. Sin embargo, la causa más trascendente para mí ha sido defender que la vida debe ser protegida y respetada desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
3.- De las acciones y proyectos que has encabezado en el servicio público, ¿cuál consideras que ha tenido un mayor impacto social o político?
Soy municipalista. He trabajado más de diez años en temas municipales y mi tesis doctoral versa sobre el municipio. Estoy convencida de que es la institución por excelencia para hacer realidad el bien común y proteger la dignidad humana.
Los proyectos, políticas públicas y gestiones que he impulsado desde el ámbito municipal son los que mayor impacto han tenido, porque se reflejan de manera directa en la calidad de vida de las personas.
4.- Hoy en día, ¿qué retos enfrenta la mujer política mexicana?
Nuestro reto es ser verdaderas agentes de cambio. Durante muchos años, muchas mujeres luchamos por ocupar espacios de poder; hoy que muchas los hemos alcanzado, debemos ejercerlos con responsabilidad.
El desafío es hacer una política más humana, servir más y mejor, con honestidad y eficacia. Que realmente se note que hay mujeres tomando decisiones y que, gracias a ello, el mundo sea un lugar más justo y más humano.
Si llegamos al poder y no se combate el hambre, la injusticia y la corrupción, entonces nuestra llegada habrá sido en vano.
5.- A más de un año de que inició el gobierno de la primera mujer presidenta, Claudia Sheinbaum, ¿consideras que hay más justicia social y política para las mujeres?
Lamentablemente, cuando se afirma que “llegamos todas”, la realidad del país demuestra lo contrario. Hoy México vive una crisis profunda: 11 mujeres son asesinadas al día; hay mujeres que mueren por falta de medicamentos; el poder adquisitivo ha disminuido y la inseguridad es evidente.
Personalmente, para venir a la Ciudad de México desde Querétaro ahora siento miedo al transitar por la carretera 57; ya no es posible viajar sola como antes. Hay una deuda pendiente con la justicia y con la seguridad de todas y todos.

6.- ¿Qué programas o proyectos en particular consideras que han mejorado la vida de las mujeres este último año?
En Querétaro, junto con la activista Valeria Macías, tipificamos el delito de acecho. Este proyecto también se está impulsando a nivel nacional. Ha sido, principalmente, un logro de Valeria y su equipo, quienes con valentía alzaron la voz y trabajaron incansablemente.
Hoy, 12 estados de la República ya contemplan el delito de acecho en sus códigos penales. Esto es fundamental, porque aproximadamente el 70 % de los feminicidios inicia con conductas de acecho. Es una política pública preventiva.
Me siento orgullosa de haber impulsado esta ley en Querétaro junto con mi compañera diputada Andrea Tovar. Estoy convencida de que tendrá un impacto positivo en la protección y bienestar de las personas.
7.- ¿Cuáles consideras que hace falta impulsar?
En México hacen falta muchas políticas públicas, pero hay prioridades claras: fortalecer la educación, promover la lectura y el deporte, garantizar un sistema de salud digno y eficiente y combatir verdaderamente la corrupción.
Hay mucho por hacer. México está muy por debajo de lo que está llamado a ser.
8.- Con un Congreso de la Unión paritario y más mujeres encabezando distintos niveles de gobierno, ¿cómo evalúas el papel que actualmente desempeñan las mujeres en la política nacional?
Debo decir que hay de todo. No es una postura popular, pero siempre he creído que la persona es intrínsecamente libre, independientemente de si es hombre o mujer. Por ello, puede haber tanto hombres como mujeres que no trabajen por el bien común, así como hombres y mujeres que sean verdaderos agentes de construcción de un México mejor.
Es lamentable que algunos ciudadanos hayan visto cómo diputadas, senadoras o presidentas no han estado a la altura de las demandas sociales. Lo que debemos hacer es dignificar la política, más allá del género.
También hemos visto el papel de mujeres que han cambiado vidas y dejado huella, como la gobernadora de Chihuahua o la de Aguascalientes. Rescato también la trayectoria de la senadora queretana Lupita Murguía.
En lo personal, tengo como referente histórico a Isabel de Castilla. Considero que la historia ha sido injusta con ella. Fue una mujer extraordinaria que influyó de manera determinante en el rumbo de la humanidad, con inteligencia, firmeza, generosidad y sentido de Estado.
9.- ¿Cuáles consideras que son los principales asuntos pendientes en México para garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres?
Mi anhelo es que en México todas las mujeres tengan oportunidades reales: alimentarse bien, acceder a una educación de calidad, contar con un trabajo digno y bien remunerado, tener acceso a un sistema de salud eficiente y vivir en ciudades con espacios públicos adecuados, cultura, limpieza y, sobre todo, seguridad.
10.- ¿Qué cambios consideras necesarios en los partidos políticos para impulsar un liderazgo femenino real y no solo cumplir con la paridad?
Es fundamental fortalecer la formación de cuadros y promover liderazgos auténticos en todos los sectores: deportivo, educativo, económico y social. Necesitamos mujeres y hombres con convicción, honestidad y vocación de servicio, que representen verdaderamente las causas de la sociedad.

11.- ¿Qué desafíos ves para las mujeres que buscarán cargos de elección popular en los comicios de 2027?
En un México polarizado, con una ciudadanía incrédula y decepcionada, el desafío es representar esperanza y dignidad.
12.- Pensando en las elecciones de 2030, ¿qué papel crees que jugarán las mujeres en la definición del proyecto de nación?
Pensando en 2030, estoy convencida de que las mujeres no solo participarán en la definición del proyecto de nación: serán protagonistas centrales de esa construcción.
Primero, porque demográfica y socialmente las mujeres ya son un factor decisivo en el electorado. No solo votan más, sino que participan activamente en causas sociales, comunitarias y económicas. Ignorar su voz sería desconocer la realidad del país.
Segundo, porque la agenda pública inevitablemente pasará por temas donde la perspectiva femenina es determinante: seguridad, justicia, salud, educación, conciliación laboral-familiar, protección de la vida desde la concepción y desarrollo económico con rostro humano. Las mujeres han demostrado que pueden gobernar con firmeza y, al mismo tiempo, con sensibilidad social.
13.- ¿Ves la posibilidad de que la Presidenta deje la estafeta de la Presidencia de México a otra mujer en 2030?
Sí, claro que es posible, y además regresará Acción Nacional.
14.- ¿Qué mensaje les darías a las jóvenes que desean incursionar en la política, pero dudan ante los obstáculos existentes?
Perseverancia, paciencia, persistencia, disciplina y sacrificio: nada que valga la pena en la vida se consigue fácilmente.
15.- Desde tu experiencia, ¿qué legado le gustaría dejar en la vida pública y en la lucha por los derechos de las mujeres?
Mi sueño es proteger la vida en todas sus etapas, sin importar si se trata de una mujer o de una persona con solo unos días de vida, y crear conciencia de que todos y todas tenemos derecho a nacer. Desde luego, también sueño con que México sea un mejor lugar para vivir para todos: con seguridad, una economía fuerte, educación de calidad y estado de derecho.

Más historias
Victoria E. Ramírez
Verónica Delgadillo
Vero Rodríguez