¿VOTAR?, TENGO COSAS MÁS IMPORTANTES QUE HACER - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

¿VOTAR?, TENGO COSAS MÁS IMPORTANTES QUE HACER

Una alternativa para combatir el abstencionismo Luis Guerrero Ferriz @LGF9 El domingo 23 de Diciembre, la ciudad de Monterrey despertó sin frío, sin nubes, sin lluvia. El sol iluminaba el emblemático Cerro de la Así que esa mañana, en plenas vacaciones, 860 mil regiomontanos inscritos en el padrón electoral estaban llamados a salir, nuevamente, para elegir a su Alcalde. Silla. Las casillas electorales comenzaron a abrir. Era un día perfecto para ir a votar. O más bien, para volver a votar. Porqu

Una alternativa para combatir el abstencionismoLuis Guerrero Ferriz El domingo 23 de Diciembre, la ciudad de Monterrey despertó sin frío, sin nubes, sin lluvia. El sol iluminaba el emblemático Cerro de la Así que esa mañana, en plenas vacaciones, 860 mil regiomontanos inscritos en el padrón electoral estaban llamados a salir, nuevamente, para elegir a su Alcalde. Silla. Las casillas electorales comenzaron a abrir. Era un día perfecto para ir a votar. O más bien, para volver a votar. Porque la elección anterior fue anulada después de meses de un conflicto legal entre e primero y el segundo lugar. Un pleito legal que llegó al límite de los plazos establecidos por la ley. Las elecciones no podían posponerse, tenían que realizarse ya. Independientemente del resultado oficial, y que fue nuevamente impugnado por el candidato que apareció en segundo lugar, lo más alarmante de ese día fue precisamente el bajísimo nivel de participación electoral: 33.04% (310,522 votantes). Hubo más gente formada en la fila para entrar a la juguetería Julio Cepeda para hacer las compras navideñas de último momento, que en las casillas para votar por su próximo Alcalde. Pero incluso días después de la elección, los regiomontanos pasaron horas formados para realizar su pago predial en la oficinas municipales. Pero, ¿la elección extraordinaria del 23 de diciembre? Todo lo contrario.Con una investigación a profundidad y un análisis cualitativo y cuantitativo, podríamos identificar las razones precisas que llevaron al 67% de los regios a abstenerse de participar en la jornada electoral. La respuesta obvia sería la fecha tan particular en que tuvo que realizarse. Sin embargo, la elección extraordinaria de Monterrey nos permite abordar un tema, que desde el punto de vista de nuestra cultura política ciudadana, es preocupante: la baja tasa de participación electoral como uno de los síntomas de la desafección social con la vida política.¿Por qué existe tanta apatía para acudir a ejercer algo que en sí, es un derecho? Sin duda, el rechazo a la política es un factor determinante. No es un secreto que la política contemporánea se encuentra inmersa en una de las peores crisis de su historia. Una crisis que incluso se ha expandido a los distintos niveles de gobierno, por lo que existe, además, una crisis de liderazgo, de legitimidad y de credibilidad. Los factores que han desencadenado esta crisis son diversos, pero entre los más destacados se encuentran el abuso de poder, la corrupción, las promesas incumplidas y la indiferencia de una buena parte de la clase política a los problemas cotidianos de la gente. Todos éstos han contribuido a que el elector, se desmotive y, por tanto, pierda el interés en votar; en involucrarse en la vida pública del país.Teniendo en cuenta que el sufragio es la pieza angular de la democracia, la baja participación en los procesos electorales del país pone en riesgo las bases del sistema democrático, al disminuir la legitimidad de los candidatos electos. Por ejemplo en Monterrey, 310 mil regiomontanos decidieron por una población de más de un millón cien mil habitantes. Ante este escenario es válido preguntarse: ¿debería ser obligatorio el voto? derecho humano[1]castiganAhora bien, ¿qué limitantes tendríamos para implementar esta opción a corto o mediano plazo en México? Primero, el hecho de que los intereses de los partidos políticos, aquellos que cuentan con una aceitada maquinaria territorial que, se moviliza el día de elección, estarían en riesgo. Segundo, la práctica primitiva, pero eficaz, de la compra de votos, genera incentivos para evitar un el voto obligatorio. Tercero el constante y creciente rechazo a la clase política, el cual puede seguir siendo determinante para tomar la decisión de salir a votar o abstenerse de hacerlo, aún con los incentivos. Por último, la pobreza extrema en la que viven más de 55 millones de mexicanos. Ellos están preocupados por saber cuál será su comida del día, no por salir a votar, aún cuando fuera obligatorio.representar El Salvador, Ecuador, Panamá, Guatemala, Argentina, Uruguay, Colombia y Bolivia tendrán elecciones presidenciales, legislativas y/o municipales en este 2019. Será interesante continuar analizando el comportamiento de la participación electoral de los países donde es obligatorio el voto y compararlo con aquellos donde no lo es. [2] Caldevilla Dominguez, D. (2015). “Pros y contras del voto obligatorio en la formación de la cultura política colectiva: electopartidismo”, en Perspectivas de la Comunicación, Vol 8, nº 2. pp. 171-187.