LORENA DE LA GARZA - Campaigns and Elections México

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LORENA DE LA GARZA

Redacción C&E. Desde el Congreso de Nuevo León, Lorena de la Garza emprende una lucha constante, no solo por ser mujer, sino también por ser oposición, lo que implica un doble reto para posicionar políticas públicas en beneficio de las mujeres de su estado.

Aunque reconoce los avances en materia de paridad, con un Congreso local donde hay más mujeres, sabe que sigue pendiente llevar esta equidad en los espacios a otros niveles de gobierno, pues actualmente en su estado solo hay nueve mujeres alcaldesas de los 51 municipios que tiene Nuevo León. 

“Ser mujer en política es un reto, pero cuando llegas joven, la lucha es doble. Nos exigen más, nos cuestionan más y, en muchos casos, nos quieren fuera. Por eso, uno de los grandes retos es terminar con estos estigmas hacia las mujeres”, expone en Campaigns and Elections. 

1. ¿Cómo llegan las mujeres para la conmemoración del 8 de marzo en este 2025?

Las mujeres llegamos al 8 de marzo de 2025 con avances, pero también con grandes retos. En México, por primera vez, una mujer gobierna el país, lo que representa un paso histórico en la lucha por la equidad de género. Más allá del país, quiero hablar de Nuevo León, lamentablemente somos de las primeras cinco entidades con mayor incidencia de feminicidios, y la violencia de género es una crisis que las autoridades han ignorado.

A nivel político, Nuevo León sigue sin ser gobernado por una mujer y, aunque el 57% del Congreso tiene representación femenina, en los municipios nuestra participación es mínima. Solo gobernamos 9 de 51 municipios, lo que equivale al 3.2% de la población (183,380 personas). El municipio más grande que gobierna una mujer es General Zuazua, con más de 102 mil habitantes.

 Llegamos con fuerza, pero con la conciencia de que aún queda mucho por hacer para las mujeres de Nuevo León. 

2. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las mujeres en la política mexicana actualmente?

A lo largo de casi 20 años en el servicio público, he sentido en carne propia lo que muchas mujeres viven en la política y en cualquier ámbito laboral: el machismo, la resistencia al liderazgo femenino y al acoso. 

Ser mujer en política es un reto, pero cuando llegas joven, la lucha es doble. Nos exigen más, nos cuestionan más y, en muchos casos, nos quieren fuera. Por eso, uno de los grandes retos es terminar con estos estigmas hacia las mujeres. Por ejemplo, la persecución, yo he sido víctima de persecución política por parte del gobernador Samuel, quien ha usado su poder para atacarme, a mi familia y bloquear nuestro trabajo legislativo. Y es que el gobernador, ha vetado al menos 60 iniciativas que hemos promovido. 

No basta con llegar, necesitamos cambiar la estructura que intenta frenarnos y demostrar que las mujeres estamos aquí para transformar el poder.

3. En México, será el primer 8 de marzo en el que el país esté gobernado por una mujer. ¿De qué manera impacta la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia en las luchas feministas?

La llegada de Claudia Sheinbaum es un gran avance para México. Representa el esfuerzo de muchas generaciones de mujeres que luchamos por la equidad política. Sin embargo, su triunfo también viene acompañado de una gran responsabilidad. No basta con romper el techo de cristal; es urgente que su gobierno traduzca este logro en políticas públicas que erradiquen la violencia de género y promuevan la autonomía económica de las mujeres.

En estados como Nuevo León, donde somos de los primeros estados con más feminicidios, por lo tanto, es una crisis, necesitamos que la Federación intervenga con medidas para las neoleonesas. La presidenta no solo debe inspirar, sino también transformar la realidad de millones de mujeres que siguen en situación de vulnerabilidad y peligro. 

4. ¿Qué avances destacarías en los derechos políticos de las mujeres?

El avance más importante es la paridad, y reconozco que las leyes han ayudado para garantizar una mayor equidad. Hoy vemos más mujeres en el Congreso y un aumento en el número de gobernadoras. Sin embargo, en Nuevo León la realidad es distinta.

Por primera vez en la historia, el Congreso del estado tiene una mesa directiva conformada únicamente por mujeres, y tengo el honor de encabezarlo. Pero en los municipios, donde se toman decisiones clave sobre servicios públicos y apoyos sociales, seguimos siendo minoría. De los 51 municipios, solo 9 son gobernados por una alcaldesa, lo que representa apenas el 3.2% de la población estatal. Esto me hace reflexionar: ¿quién toma realmente las decisiones que afectan a las mujeres?

Crecí viendo a mis padres servir a la comunidad, lo que me dio la sensibilidad para entender los problemas de la gente. Por eso, estoy convencida de que nadie comprende mejor la realidad de las mujeres que otra mujer con compromiso y visión de cambio.

5. ¿Qué políticas públicas consideras prioritarias para garantizar la igualdad de género en el ámbito político?

Para garantizar la igualdad en la política, necesitamos tres acciones, primero, protección contra la violencia política; segundo, financiamiento equitativo para candidatos y tercero, capacitación en liderazgo. He impulsado leyes para lograr eso, como la tipificación de la violencia digital, sanciones contra el acoso y la iniciativa para tipificar el acecho como delito. 

Yo siempre he dicho, quien llegue al poder debe tener capacidad, experiencia y responsabilidad para gobernar, porque gobernar no es un juego, es un compromiso serio con la gente. Debemos fortalecer el liderazgo femenino con formación, asegurando que las mujeres no solo lleguen al poder, sino que gobiernen para dar mejores resultados. 

6. ¿Has experimentado violencia política de género en el ejercicio de tu carrera?

Sí, y lo he denunciado en diversas ocasiones. Como servidora pública, he sido objeto de persecución por parte del gobernador Samuel García, quien ha utilizado las instituciones para atacar a mi familia, congelar cuentas y hostigar a mi equipo. Pero no soy la única. En Nuevo León, muchas mujeres en política han sido víctimas de violencia solo por atreverse a alzar la voz.

La violencia política de género no solo busca desacreditarnos, sino también silenciarnos. Pero aquí seguimos, demostrando que no nos vamos a rendir. Cada mujer que resiste y sigue adelante abre el camino para las siguientes generaciones. Es momento de erradicar estas prácticas y garantizar que ninguna mujer tenga que abandonar su carrera por miedo o intimidación.

7. ¿Qué mensaje enviarías a las mujeres que aspiran a ocupar cargos de elección popular?

A todas las mujeres que desean entrar en política, les digo: sí se puede. No es un camino fácil, pero cada obstáculo nos hace más fuertes. Mi mamá siempre me decía: “Prepárate, trabaja y nunca dependas de nadie. La educación y el esfuerzo son tu mejor herramienta”. Ese consejo ha guiado mi camino, enseñándome que debemos prepararnos, soy Licenciada en Relaciones Internacionales por el Tec de Monterrey, tengo maestría y varios diplomados, lo que me ha servido para prepararme y dar mejores resultados 

8. ¿De qué manera el activismo político femenino ha transformado la agenda pública en México?

El activismo político femenino ha servido para colocar en la agenda pública temas como la violencia de género, la paridad y el acceso equitativo a la justicia. Hoy, tenemos leyes que sancionan la violencia política y protegen a las mujeres en espacios de decisión, pero estos avances no llegaron solos.

El activismo ha sido parte de mi vida, desde la preparatoria y la universidad, participé en grupos juveniles para defender causas sociales. A lo largo de mi vida, he acompañado a mujeres en marchas, porque creo en la lucha colectiva. 

La movilización de las mujeres nos ha ayudado, pero el reto es que estas conquistas no sean sólo discursos, sino acciones que transformen la vida de todas las mujeres, especialmente en estados como Nuevo León, donde la violencia sigue en aumento.

9. ¿Los partidos políticos han estado a la altura en la promoción de la participación de las mujeres?

Los partidos han avanzado en la promoción de la participación de las mujeres, pero en muchos casos sigue siendo una obligación y no una convicción real. Hemos visto prácticas como las «Juanitas», donde las mujeres son electas solo para ceder su cargo a un hombre. Además, muchas candidatas siguen enfrentando desigualdad en el acceso a recursos y violencia política.

Los partidos deben respaldar con hechos a sus candidatas, asegurando financiamiento, capacitación y mecanismos de protección. No basta con que las mujeres lleguemos a los cargos; necesitamos condiciones para ejercerlos plenamente sin miedo ni presiones. 

En Nuevo León diputadas del PRI, PAN y PRD hemos señalado los acosos del gobernador, pero igual hay casos como el de Claudia Tapia, que se enfrentó al gobernador Samuel para que no mencionara su nombre. 

10. ¿Crees que las cuotas de género en candidaturas han sido efectivas?

Las cuotas de género han sido una herramienta clave para que más mujeres lleguemos a la política. Sin ellas, muchos espacios seguirían dominados por hombres. Sin embargo, no podemos conformarnos con la paridad en números; necesitamos garantizar que las mujeres podamos gobernar sin presiones, violencia ni simulaciones.

En Nuevo León, hemos visto que incluso con paridad, las mujeres siguen siendo relegadas. Aún enfrentamos ataques, difamación y acoso por el simple hecho de ejercer nuestro cargo. Las cuotas fueron un primer paso, pero la lucha ahora es consolidar estos espacios con igualdad de condiciones.

11. ¿Cuál es tu perspectiva sobre los derechos políticos de las mujeres indígenas y afrodescendientes?

Las mujeres indígenas y afrodescendientes enfrentan una doble discriminación: por su género y por su origen. A pesar de que tienen derecho a participar en política, en muchas comunidades su voz sigue siendo silenciada. La falta de acceso a educación y recursos limita sus posibilidades de postularse y gobernar.

Es fundamental que los partidos impulsen candidaturas indígenas y afrodescendientes con apoyo real, no solo para cumplir con una cuota. Además, deben garantizarse mecanismos de protección para que estas mujeres puedan ejercer su cargo sin violencia ni presiones.

12. ¿Qué medidas deben adoptarse para erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de género?

Erradicar la violencia política de género requiere acción inmediata. Primero, que las leyes se apliquen con todo su rigor y que las agresiones no queden impunes. Muchas mujeres hemos sido víctimas de ataques sin que haya consecuencias para los responsables.

Segundo, es crucial contar con mecanismos de protección para candidatas y funcionarias. No podemos seguir permitiendo que las mujeres renuncien a sus cargos por amenazas. Finalmente, es necesario un cambio cultural: la violencia contra las mujeres en política no puede seguir siendo normalizada. Necesitamos instituciones y partidos que respalden y defiendan a quienes deciden participar en la vida pública.

13. ¿Cómo equilibrar tu vida personal con tu carrera política? ¿Has enfrentado obstáculos debido a tu género en este ámbito?

A diferencia de los hombres, a las mujeres se nos exige demostrar que podemos con todo. Muchas veces, después de largas jornadas de trabajo, llego a casa para ayudar a mis hijos con la tarea o simplemente estar presente para ellos. 

Ser política, esposa y mamá ha sido un desafío, pero también una gran enseñanza, junto a mi esposo Julio hemos logrado sacar adelante a mis dos hijos, Ana Pau y Leo.   Equilibrar mi vida personal y profesional ha requerido organización, disciplina y el apoyo de mi familia. 

Sí, he enfrentado críticas y cuestionamientos, pero también he demostrado que es posible empatar ambas responsabilidades sin dejar de lado mi compromiso con la gente.

14. ¿Qué legado esperas dejar para las futuras generaciones de mujeres en la política mexicana?

Espero dejar un legado de lucha y perseverancia. Quiero que las niñas y jóvenes crezcan viendo a mujeres liderando sin que esto sea una excepción. Aspiro a que la violencia política de género quede en el pasado y que ninguna mujer tenga que renunciar por miedo o presión.

Como parte de esa lucha, fundé “Para Ellas”, un proyecto dedicado a empoderar a las mujeres y brindarles herramientas para lograr su independencia económica. Creo que una mujer con autonomía financiera tiene más oportunidades de tomar decisiones libres y de cambiar su entorno.

Mi objetivo es seguir abriendo espacios para que más mujeres lleguen a la toma de decisiones con autonomía y liderazgo. La política necesita mujeres valientes, con visión y compromiso para transformar nuestra sociedad. No estamos aquí solo para participar, sino para cambiar las reglas del juego y demostrar que podemos gobernar con justicia y equidad.