El gobierno de Donald Trump negó cualquier intervención política en las elecciones de Honduras del pasado 30 de noviembre, en medio de las acusaciones de la presidenta Xiomara Castro y polémica por inconsistencias en el conteo preliminar.
De manera oficial, un portavoz del Departamento de Estado del gobierno estadounidense declaró a la Agencia EFE:
“No tenemos conocimiento de ninguna evidencia creíble que respalde un llamado a la anulación”, respaldando la integridad del proceso al mencionar que las elecciones “fueron monitoreadas de cerca” por la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y los observadores electorales nacionales.
Urgió al Consejo Nacional Electoral (CNE) a certificar los resultados rápidamente y hacer valer la voluntad del pueblo hondureño, mismo llamado que ya había realizado Trump cuando empezaron a surgir las fallas técnicas durante el conteo y la transmisión de resultados.
Las declaraciones fueron recibidas con desconfianza por sectores de la oposición y el oficialismo en Honduras -que mantienen su exigencia de un recuento voto por voto-, ya que también son vistas como otra forma más de intervención estadounidense en el proceso.

Castro condenó públicamente este martes 9 de diciembre lo que describió como «injerencia» de Trump, quien días antes de los comicios respaldó al candidato del Partido Nacional, Nasry «Tito» Asfura, vía Truth Social, y anunció que interpondrá quejas ante la ONU, OEA, Unión Europea y Celac.
Horas después, Manuel Zelaya, coordinador general del oficialista Partido Libre y esposo de Castro, alegó amenazas, chantaje y manipulación por parte de la administración de Trump antes, durante y después del proceso electoral.
“El indulto del presidente Donal (sic) Trump para el condenado por narcotráfico; su injerencia en nuestro sistema democrático, que realizó durante el período de silencio electoral, en las 72 horas previas a las elecciones; y la coacción y amenazas enviadas en 3.6 millones de mensajes a los teléfonos de votantes que reciben remesas desde Estados Unidos, sumada a la comprobada extorsión de las maras, alteró de manera brutal la intención de voto que favorecía claramente a la candidata Rixi Moncada”, expresó mediante su cuenta de X.
Dada la controversia, Libre declaró desconocer los resultados “inconsistentes” y llamó a colectivos de simpatizantes y militantes de Libre a movilizarse hacia el Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP), sede del Centro Logístico Electoral (CLE).

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