
Redacción C&E. Vero Rodríguez es una de las políticas con mayor peso dentro de Acción Nacional, primero como senadora de la República y segundo como presidenta del Comité Directivo Estatal del partido en San Luis Potosí, una de las voces femeninas más activas en la política de su estado.
Desde el Senado y la dirigencia estatal del PAN, ha sido testigo directo de los desafíos que enfrenta la política mexicana en un contexto de alta polarización y exigencia social. Está convencida de la necesidad de construir acuerdos y la importancia de abrir más espacios de decisión para las mujeres.
En entrevista con Campaigns and Elections, la senadora comparte su visión sobre los retos actuales del país, el avance del liderazgo femenino y las perspectivas rumbo a los próximos procesos electorales.
1.- ¿Cómo recuerdas el inicio de tu trayectoria en la vida pública y qué te llevó a elegir el camino de la política?
Inicié en Acción Juvenil, como muchos jóvenes panistas. Mis primeras actividades eran como maestra de ceremonias, apoyando en los eventos del partido, siempre convencida de que la política es servicio, no privilegio. Siempre he creído que México necesita mujeres que no solo participen, sino que tomen decisiones. Elegí este camino porque mi padre fue víctima laboral de una decisión del gobierno; eso afectó claramente a mi familia y, desde entonces, entendí que si queremos un país con oportunidades y justicia, tenemos que involucrarnos, dar un paso al frente y asumir liderazgo.
2.- A lo largo de tu carrera, ¿cuál ha sido el cargo o proyecto que más te ha marcado y por qué?
Presidir el PAN en San Luis Potosí ha sido una enorme responsabilidad. No solo implica dirigir un partido, sino construir unidad, buscar y renovar liderazgos y preparar una alternativa sólida para el estado y para México. Es un reto que me ha dejado muchos aprendizajes y me ha permitido contribuir a la construcción de una realidad distinta para San Luis Potosí. Hoy, más que nunca, la ciudadanía exige partidos abiertos, fuertes y cercanos.
3.- De las acciones y proyectos que has encabezado en el servicio público, ¿cuál consideras que ha tenido un mayor impacto social o político?
Defender el equilibrio de poderes desde el Senado ha sido una prioridad y ha tenido un eco importante. México necesita instituciones fuertes y contrapesos reales. Cuando se debilitan las instituciones, quienes más pierden son las mujeres, las familias y los sectores más vulnerables. Defender el Estado de derecho es defender el futuro del país. Dar la batalla en ese sentido, en el debate del Senado, creo que es una enorme responsabilidad que ha permitido que muchos mexicanos vean que hay alternativas posibles.
4.- Hoy en día, ¿qué retos enfrenta la mujer política mexicana?
Además de la violencia política de género, enfrentamos intentos de minimizar nuestras decisiones o subordinarlas a intereses de grupo. El gran reto es consolidar nuestros liderazgos con autonomía, con visión propia y con capacidad de construir proyecto.
5.- A más de un año de que inició el gobierno de la primera mujer presidenta, Claudia Sheinbaum, ¿consideras que hay más justicia social y política para las mujeres?
La representación histórica es importante, pero no suficiente. Es como cuando llegué a la presidencia del PAN en el estado: no haría historia siendo la primera mujer electa, sino impulsando a más mujeres a tomar puestos de decisión. Hoy es lo mismo, pues la igualdad sustantiva se mide en seguridad, oportunidades y libertad. Seguimos viendo cifras preocupantes de violencia y desigualdad para las mujeres y niñas. México necesita políticas públicas eficaces, no solo narrativas.
6.- ¿Qué programas o proyectos en particular consideras que han mejorado la vida de las mujeres este último año?
Hemos entregado apoyos que pueden ayudar en lo inmediato: educativos, de alimentación, de gestión y para que las mujeres puedan emprender. Sin embargo, creo que el verdadero cambio está en generar autonomía: empleo digno, capacitación, acceso a financiamiento y un sistema nacional de cuidados robusto. Sin independencia económica no hay libertad real, y eso es algo que estamos impulsando desde el Senado: que no solo haya apoyos inmediatos, sino que también sean permanentes y estén plasmados en nuestras leyes.
7.- ¿Cuáles consideras que hace falta impulsar?
Urge reconstruir estancias infantiles o impulsar modelos similares, fortalecer refugios para mujeres violentadas, promover incentivos para mujeres emprendedoras y garantizar seguridad en calles y transporte. Además, debemos apostar por la educación tecnológica y el liderazgo femenino en sectores estratégicos. Hoy existe una mayor participación de las mujeres en la política; sin embargo, todavía hace falta que lleguemos a todos los espacios y, para ello, también se requiere capacitación, así como dotar de herramientas y oportunidades para todas.

8.- Con un Congreso de la Unión paritario y más mujeres encabezando distintos niveles de gobierno, ¿cómo evalúas el papel que actualmente desempeñan las mujeres en la política nacional?
Muchas mujeres están demostrando capacidad y resultados, y eso me da gusto. Hoy no solo ocupamos espacios, también estamos definiendo agenda. Sin embargo, lo que hace falta es una mayor visión de sororidad y conciencia, especialmente en temas donde todas las mujeres que ocupamos espacios en las cámaras podríamos lograr cambios legales importantes. El siguiente paso es que más mujeres encabecen proyectos de gobierno completos, con visión de largo plazo, y que exista una agenda de género que ponga primero el interés de todas las mujeres, de nuestras niñas y jóvenes.
9.- ¿Cuáles consideras que son los principales asuntos pendientes en México para garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres?
En primer lugar, la seguridad: hoy es un tema pendiente que sigue frenando a las mujeres en todo el país. También requerimos justicia pronta, igualdad salarial y un sistema nacional de cuidados, fundamental para las mujeres que cumplen dobles jornadas al atender a personas en casa. Pero también es necesario recuperar un clima de reconciliación, acuerdo y diálogo; sin la oportunidad de trazar y lograr consensos entre las distintas fuerzas políticas, muchas cosas se frenan.
10.- ¿Qué cambios consideras necesarios en los partidos políticos para impulsar un liderazgo femenino real y no solo cumplir con la paridad?
Se requiere formación política sólida, búsqueda permanente de liderazgos femeninos, financiamiento equitativo y apertura real en la toma de decisiones. En el PAN hemos impulsado la participación femenina no como cuota, sino como liderazgo estratégico. Es una tarea permanente del comité estatal en San Luis Potosí, porque sabemos que la paridad debe traducirse en conducción.
11.- ¿Qué desafíos ves para las mujeres que buscarán cargos de elección popular en los comicios de 2027?
Serán campañas altamente competidas, con fuerte presencia digital y una narrativa polarizada. Aunque me gustaría que no fuera así, también auguro una fuerte presencia del crimen organizado. Las mujeres tendremos que estar preparadas en muchos sentidos para estar a la altura de lo que demandarán las campañas, no porque no lo estemos, sino porque a nosotras siempre se nos exige más. También veremos una generación más firme, preparada y decidida a gobernar.
12.- Pensando en las elecciones de 2030, ¿qué papel crees que jugarán las mujeres en la definición del proyecto de nación?
Sin duda, las mujeres seremos determinantes, no solo como candidatas, sino como constructoras del proyecto de país que México necesita: un proyecto con libertades, instituciones fuertes y crecimiento con justicia social. El futuro será construido con liderazgo femenino.
13.- ¿Ves la posibilidad de que la Presidenta deje la estafeta de la Presidencia de México a otra mujer en 2030?
México ya demostró que las mujeres pueden gobernar. Lo importante no será el género, sino la visión y la capacidad de corregir el rumbo donde sea necesario. Ya nos quedó claro que los pendientes no se resuelven por cuestiones de género, sino que hay problemas que requieren tomar acción. El país necesitará liderazgo firme, experiencia y compromiso democrático.
14.- ¿Qué mensaje les darías a las jóvenes que desean incursionar en la política, pero dudan ante los obstáculos existentes?
Que se preparen, que construyan un proyecto y que luchen por las causas que crean prioritarias en su estado. Que no renuncien a sus convicciones. México y San Luis Potosí necesitan mujeres que no solo participen, sino que lideren y den un paso al frente.
15.- Desde tu experiencia, ¿qué legado le gustaría dejar en la vida pública y en la lucha por los derechos de las mujeres?
Me gustaría dejar un país donde se pueda dialogar a pesar de cualquier diferencia; donde la democracia permita que haya más mujeres participando; donde existan procesos más abiertos y competitivos; un estado con mujeres empoderadas y una generación lista para gobernar. Que cuando alguien piense en liderazgo femenino en San Luis Potosí, piense en carácter, congruencia y resultados.

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