Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro denuncia fraude y se proclama líder de Brasil - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro denuncia fraude y se proclama líder de Brasil

El excandidato presidencial Flávio Bolsonaro se declaró líder de Brasil y denunció un fraude electoral avalado por el Tribunal Supremo Federal (TSF) a través de una carta abierta publicada en sus redes sociales. 

El senador, que se refugió en Miami, Florida, tras perder la elección, comenzó su manifiesto agradeciendo al presidente de Argentina, Javier Milei, por su “valentía, sentido de la justicia y legalidad” —al haber usado al país como su ruta de escape— y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como al pueblo estadounidense por su “maravilloso recibimiento”.

Posteriormente, denunció el fraude electoral orquestado por el TSF, al que acusó de anular las facultades del Tribunal Superior Eleitoral (TSE) para extender el horario de votación, decisión dictada por el juez Cristiano Zanin, exabogado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que permitió materializar “una imposibilidad matemática”. Además, denunció un abuso de poder político y económico en la campaña de Lula, así como un uso indebido de recursos públicos para favorecer su reelección.

“La noche del domingo, presencié con horror cómo se desarrollaba ante mis ojos un fraude electoral. Las acciones ilegítimas e ilegales del exabogado de Lula permitieron que se materializara una imposibilidad matemática, y Lula obtuvo más de 10 millones de votos de la primera a la segunda vuelta”, escribió.

Señaló que, tan pronto se oficializó el resultado, inició una persecución política orquestada por el juez Alexandre de Moraes —que dijo “estaría preso” si no hubiera impedido su investidura—, quien le solicitó hacer entrega de sus pasaportes para evitar que saliera del país.

“El estar intrínsecamente inhabilitado y completamente parcializado para iniciar cualquier procedimiento judicial en mi contra, su mera participación en actos procesales demuestra la magnitud de la arbitrariedad e ilegalidad en curso”.

Aseguró que no tenía intenciones de abandonar Brasil, pero que no iba a permitir que el Tribunal corrupto por el Partido de los Trabajadores (PT) continuara avanzando en la persecusión que inició con su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y lograra silenciarlo al igual que a brasileños y estadounidenses que discrepan con el “régimen de excepción”.

Reiteró que no existe ninguna órden de aprehensión en su contra, pero sí una “caza de brujas” para “mantenerlo como rehén” siguiendo el mismo proceso que utilizaron contra su padre. Decidió que no someterá a su familia ni a Brasil a esa “vergüenza internacional”, por lo que decidió trasladarse a Estados Unidos, desde donde liderará, al igual que Rui Barbosa, Charles de Gaulle, José Martí, Juan Guaidó, Edmundo González o María Corina Machado, la defensa de “la ley y la libertad”.

“Todos ellos fueron tratados como criminales por los regímenes a los que se oponían. La historia los llamó de otra manera. Este es solo el comienzo de nuestra lucha por la democracia, los derechos humanos y la libertad en Brasil”.

Bajo esa línea, se dirigió tanto a sus votantes como a los brasileños para retificar que él es su líder —aunque en un primer momento se autoproclamó presidente legítimo antes de modificar la carta— y alzará la voz por la liberación del país, haciendo un llamado a las instituciones a “terminar con esta locura” y asegurando a los legisladores del Partido Liberal que él defenderá las causas que ellos no pueden en el Congreso Nacional, mientras que a la comunidad internacional le pidió no normalizar la situación que atraviesa Brasil.

Finalmente, garantizó que se dirigirá regularmente a los brasileños para presentar una estrategia de movilización opositora pacífica y legítima. “Esta lucha no terminó el 25 de octubre. Solo terminará cuando Brasil vuelva a ser un país libre. Y ese día llegará. Que Dios bendiga a Brasil”.