DORA MARTÍNEZ VALERO - Campaigns and Elections México

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DORA MARTÍNEZ VALERO

Redacción C&E. Especialista en Derecho, Dora Alicia Martínez Valero ya fue diputada federal y sin el respaldo de algún partido político lucha desde su trinchera para garantizar un mayor acceso a la justicia para las mujeres, principalmente para erradicar la violencia política de género de manera integral. 

“Como especialista en derecho, he promovido una visión integral de la violencia de género. No podemos erradicar la violencia física si no abordamos también la psicológica, económica y simbólica. La justicia debe ser completa o no es justicia”, explica para Campaigns and Elections. 

Está convencida que el verdadero legado no es llegar a los cargos por ser mujeres, sino aprovechar esos espacios para dejar un camino más pavimentado para que las futuras generaciones puedan entrar en la vida política con menos barreras y techos de cristal. 

¿Cómo llegan las mujeres para la conmemoración del 8 de marzo en este 2025?

Con los desafíos que nos da haber roto tantos techos de cristal y con una expectativa de que las mujeres podemos servirle mejor a la patria, en un contexto internacional con liderazgos que refuerzan el patriarcado negándole derechos a las mujeres.

Este año, debiéramos llegar unidas y entendiendo que la única manera de garantizar nuestros derechos es luchando juntas y sin retroceder. Que la voz de las mujeres se convierta en las acciones que permitan el ejercicio pleno de todos los derechos.

Hoy conmemoramos no solo las batallas ganadas, sino también las que estamos dispuestas a ganar. La igualdad no debe ser un privilegio, es un derecho.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las mujeres en la política mexicana actualmente?

Estamos aquí para demostrar que las mujeres no pedimos permiso, ejercemos nuestro derecho resaltando nuestras capacidades y logros.

El mayor desafío sigue siendo la violencia en todas sus formas: desde la simbólica hasta la económica. No es solo una cuestión de acceso, sino de permanencia y respeto en el ejercicio político.

Tenemos que transformar la cultura política que normaliza la violencia de género. La violencia política no solo intenta silenciarnos, busca deslegitimar nuestro profesionalismo.

El contexto internacional con liderazgos que refuerzan estereotipos de género. 

En México, será el primer 8 de marzo en el que el país esté gobernado por una mujer ¿De qué manera impacta la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia en las luchas feministas?

La llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia marca un antes y un después en la política mexicana, porque ya se demostró que la ciudadanía sí vota por mujeres. Pero la verdadera pregunta es: ¿transformaremos esta representación en políticas públicas efectivas a favor de las mujeres?

La creación de la Secretaría de la Mujer es un avance significativo. Ahora el reto es que no solo sea simbólico, sino que realmente atienda las necesidades y exigencias de las mujeres mexicanas.

¿Qué avances destacarías en los derechos políticos de las mujeres?

Sin duda,  el derecho a ser votadas, la paridad y desempeñar cargos públicos, han normalizado la participación de las mujeres en la vida pública; el reto ahora es detener la violencia que ha traído este avance. La lucha continúa para garantizar espacios libres de violencia y con igualdad de condiciones.

Como especialista en derecho, he promovido una visión integral de la violencia de género. No podemos erradicar la violencia física si no abordamos también la psicológica, económica y simbólica. La justicia debe ser completa o no es justicia.

¿Qué políticas públicas consideras prioritarias para garantizar la igualdad de género en el ámbito político?

Es urgente fortalecer los mecanismos contra la violencia política de género, generando procesos de denuncia más accesibles. Además, necesitamos programas de cultura y capacitación en igualdad de género para todos los niveles de gobierno y en todos los ámbitos.

¿Has experimentado violencia política de género en el ejercicio de su carrera?

Sí, como muchas mujeres en política, he enfrentado violencias desde el primer día. Pero cada ataque me ha fortalecido y convencido de que debemos erradicar estas prácticas para abrir camino a las nuevas generaciones.

He sido objeto de difamación, de acoso y de hostigamiento, de desigualdad económica y de intentos de desprestigio. Pero no he retrocedido, al contrario, me he mantenido firme porque mi compromiso es con la justicia y con todas las mujeres que vienen detrás de mí.

¿Qué mensaje enviarías a las mujeres que aspiran a ocupar cargos de elección popular?

Crean en ustedes y no se rindan. La política es un campo difícil, pero el cambio sólo ocurre cuando estamos dentro de la toma de decisiones. Su voz importa, sus ideas importan y su lucha es necesaria.

Rompan los techos de cristal y las paredes invisibles. Este camino es difícil, pero tiene el poder de transformar vidas y sociedades. No hay un solo camino, pero sí una ruta clara: hacia adelante y sin miedo.

Ojo con el péndulo del patriarcado que todo el tiempo quiere regresar y con más fuerza.

Busca causas en las que coincidan con otras y trabajen en equipo.

¿De qué manera el activismo político femenino ha transformado la agenda pública en México?

El activismo de las mujeres ha permitido, en un primer momento, ser consideradas como sujetos de derechos. Luego, ha cambiado la conversación pública colocando en el centro la agenda política y pública de las mujeres. Gracias a nuestra lucha, hoy hablamos de violencia de género, derechos reproductivos, justicia con perspectiva de género y otros temas fundamentales.

A partir de que las mujeres llegamos a los cargos de toma de decisiones se pudieron modificar las leyes para adecuarlas a las realidades previamente invisibilizadas de las mujeres y poder detectar violencias cotidianas que hoy incluso son delitos.

¿Los partidos políticos han estado a la altura en la promoción de la participación de las mujeres?

No, generalmente han puesto resistencia y, más bien, se han visto obligados por la ley y los contextos internacionales. Aunque ha habido avances, la deuda con las mujeres sigue siendo enorme.

Los partidos políticos deben pasar del discurso a la acción, asegurando igualdad de condiciones y protección efectiva contra la violencia política de género en muchos casos ellos la producen.

No podemos conformarnos con cuotas de género si no van acompañadas de un compromiso real con la paridad sustantiva. Es momento de exigir cambios estructurales en todos los partidos.

¿Crees que las cuotas de género en candidaturas han sido efectivas?

  • Sí, han sido un primer paso necesario, pero insuficiente. Ahora necesitamos garantizar que las mujeres que llegan a los cargos tengan las condiciones para ejercer su liderazgo sin violencia ni discriminación y que todas y todos comiencen a ser electos por sus capacidades.
  • Las cuotas han abierto la puerta, estamos rompiendo techos de cristal, ahora necesitamos que no nos caigan encima los vidrios y que tanto hombres como mujeres barramos esos cristales para dejar el camino limpio a las siguientes generaciones.

¿Cuál es tu perspectiva sobre los derechos políticos de las mujeres indígenas y afrodescendientes?

  • Primero, hay que reconocer que sus condiciones no son las nuestras; hay que mirarlas y empatizar con ellas. Sin duda, son las más discriminadas, violentadas y segregadas de todas. En su entorno aún prevalece el peor de los machismos, el que sigue viéndolas como objetos de su propiedad.
  • Es fundamental crear mecanismos de representación intercultural y acceso a recursos que permitan un verdadero cambio en su situación. El Estado debe ser garante, intervenir en su protección y fortalecer el ejercicio pleno de sus derechos y libertades. La justicia sólo será plena cuando sea inclusiva para todas.

¿Qué medidas deberían adoptarse para erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de género?

  • Es indispensable fortalecer y crear mecanismos de denuncia seguros y efectivos. La impunidad solo perpetúa estas prácticas.

¿Cómo equilibrar tu vida personal con tu carrera política? ¿Has enfrentado obstáculos debido a su género en este ámbito?

  • Sin duda, el equilibrio entre la vida personal y profesional sigue siendo un desafío para las mujeres, debido a los roles tradicionales impuestos, especialmente cuando hay maternidad. También es una oportunidad para demostrar que podemos liderar sin renunciar a nuestra identidad personal.
  • Sí, he enfrentado estigmas y cuestionamientos por el simple hecho de ser mujer. Pero cada obstáculo ha sido un impulso para demostrar que el liderazgo no tiene género, sino compromiso y visión.

¿Qué legado esperas dejar para las futuras generaciones de mujeres en la política mexicana?

  • Como parte de mi legado quiero reconocer a las mujeres que abrieron brecha y al mismo tiempo dejar un camino más pavimentado para las mujeres que vienen detrás. Mi objetivo es seguir abriendo espacios de participación política libres de violencia y con igualdad de condiciones.
  • El verdadero legado no es ocupar un cargo, sino transformar las estructuras para que las mujeres que vengan puedan ejercer su liderazgo con libertad y sin miedo.
  • Fortalecer y transformar la justicia en México, donde las primeras que tengan acceso a ella sean las mujeres.