Evolución de los movimientos y activismos digitales creando nuevas formas de hacer comunidad 
Así mismo, también los niveles de participación del activismo digital en nuestro país se han incrementado en comparación con años anteriores, a su vez, igualmente se han ido desarrollando de diversas manifestaciones, tanto en lo político como en lo social. Esto, gracias a la participación ciudadana mediante la conformación de grupos con causas afines; estos “movimientos digitales” se han conformado gracias a los “voluntarios digitales” y que comienzan su apoyo con un “click” a todo tipo de motivos para ayudar desde cualquier lugar con una conexión a internet. Además, este voluntarismo digital se realiza bajo un costo debido a que hay empatía con las causas y al difundirlo obtienen un tienen mayor alcance para promover la identidad colectiva de la causa, vinculando y conectando entre una población dispersa, creando redes de activistas digitales y, con ello, de visibilidad y viralización tanto en lo local como a nivel internacional. De tal manera que, este contacto a través de los varios canales digitales permitan alcanzar a un mayor número de personas, pasando incluso por alto a los medios de comunicación masivos tradicionales. La esencia de organizar comunidades, movimientos digitales locales o masivos desde las redes sociales, es precisamente gracias a la difusión y conectividad que se construye socialmente y que por lo tanto, conlleva a la estructuración de una realidad común entre la sociedad.
Si bien en México se ha desarrollado un activismo digital segmentado a favor de defensas y diversas causas; como de derechos humanos, migración, libertad de expresión y de libertades de preferencias sexuales; ecología, protección y defensa del medio ambiente y animales, así como temas artísticos y culturales. Hoy en día, van surgiendo más causas y defensas, más movimientos de conciencia, organización y difusión acerca de los temas que se van acentuando y que requieren ser atendidos con urgencia, por ejemplo, de combate a la violencia de género y feminismo; se han desarrollado activismos más consolidados, colectivos que defienden temas muy específicos, estrategias de difusión de información con nuevas formas e ingenio, las cuales son complementadas con la actividad constante en redes sociales digitales, como Twitter, Facebook, WhatsApp, etc., en las se realizan actividades relacionadas con la convocatoria a eventos, movilizaciones, viralizar sus temáticas y generación del diálogo con la comunidad en la que interactúan. Por consiguiente, esta suma de voluntades ciudadanas, los internautas dejan de ser observadores para convertirse en “vigilantes digitales”, por ejemplo, programas implementados en Ciudad de México, Chiapas, Jalisco, Cd. Guadalupe, etc., solo por mencionar algunos; formados aproximadamente hace 3-4 años. Dónde en el caso de la Ciudad de México, los ciudadanos crean cuentas específicas o desde cuentas personales para denunciar y difundir actividades irregulares, en Chiapas existe la App “Ciudadano vigilante” consistiendo en una aplicación gratuita para equipos móviles (teléfonos tipo Smartphone), en la cual la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ofrece a toda la ciudadanía diversos servicios orientados a la prevención y seguridad personal y familiar. Constituyendo un vínculo más cercano entre el Gobierno y sociedad, de tal manera que la ciudadanía participa denunciando y vigilando lo que acontece en su comunidad; en Cd. Guadalupe existía una app para que los habitantes reportaran los baches y fueran arreglados, este programa después sería implementado en la Cd. de México.
En contraparte, estas organizaciones y conformaciones de voluntades digitales ciudadanas, también se han venido conformando en el ámbito político, no refiriéndonos al activismo digital que realizan las instituciones políticas, ni mucho menos al uso de bots y líneas de acción para posicionamientos; sino en esta ocasión, nos referimos particularmente en procesos electorales, toda vez que ante cada proceso electoral prevalecen la desconfianza y ultranza por la obtención del poder en las urnas. Finalmente, y a manera de conclusión pretendo abonar a los diagnósticos, ideas, causas y ser una perspectiva para coadyuvar al meollo de cómo ha ido evolucionado el activismo digital en México. Hace unos años atrás, “los movimientos digitales nos abrieron camino”, hoy en día, las causas tienen un mayor auge gracias a la conformación de “voluntarios digitales” que simpatizan con los mismos proyectos, permitiendo organizarse y consolidarse en movimientos colectivos que mediante conectividad, vinculación, difusión, posicionamiento y viralización de sus ideas, pueden dar importantes cambios en el cauce de sus fines comunes.
Cada día más, los internautas mexicanos han usado las redes sociales como herramientas para denunciar y evidenciar actividades irregulares, falta de servicios, extender solidaridad, solicitar apoyos de búsqueda de animales y personas, etc.; los ciudadanos han dejado de ser observadores, tomaron el poder de participar para convertirse en activistas y vigilantes de lo que acontece en sus comunidades, ciudades y país. Así mismo, los representantes han generado programas para atender estas demandas y participación que se suscitan; creando canales de comunicación directa y vinculación con la ciudadanía. ROBERTO PLASENCIA Roberto es politólogo y administrador público de profesión, cuenta con especialidades en Administración Municipal, Derecho electoral y Comunicación política. Desde sus inicios en política ha participado en diversas campañas políticas operando en análisis electoral, territorio, redes sociales y movilización. Está compro- metido en colaboraren la arena política, orientando sus capacidades analíticas y estratégicas para contribuir en la mejora continua del que- hacer político a través de sus conocimientos y experiencias.
Evolución de los movimientos y activismos digitales creando nuevas formas de hacer comunidad

Más historias
Partido Verde se prepara también para competir solo en CDMX
Xóchitl Gálvez
Victoria Rodríguez Ceja