
Redacción C&E. Con más de 38 años de trayectoria en el servicio público, Yasmín Esquivel es ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desde febrero de 2019 y la doceava mujer en la historia de este Poder Público que ocupa este cargo.
Defensora de la reforma judicial impulsada por la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, la ministra explica a Campaigns and Elections cómo esta iniciativa también va a garantizar la paridad de género en un Poder que es dominado por hombres, pues actualmente, solo el 22 por ciento de jueces y magistrados son mujeres.
Con la elección popular de estos espacios en el Poder Judicial, de los 881 cargos a elegir, 441 serán ocupados por mujeres, ya que el proceso establece el principio de paridad de género.
“Es urgente fortalecer la presencia de mujeres en la judicatura. La experiencia demuestra que las mujeres suelen tener una visión con mayor sentido social y humano, lo que es clave para transformar la justicia en un sistema más accesible y equitativo”, afirmó.
¿Cómo llegan las mujeres a la conmemoración del 8 de marzo en 2025?
Llegamos con mucha alegría, porque por primera vez en la historia de México tenemos a una mujer al frente del Poder Ejecutivo: la doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de la República. Esto nos llena de emoción, porque lo que nuestras abuelas soñaron y nuestras madres desearon, hoy nosotras lo estamos viviendo.
Hace 208 años, en 1917, cuando se redactó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el Teatro de la República, en Querétaro, Hermila Galindo y sus seguidoras quedaron fuera. Solo los hombres constituyentes participaron en la elaboración de la Constitución, sin que hubiera una visión femenina en su discusión y redacción.
Hoy, en 2025, vemos llegar a la primera mujer a la Presidencia de México, un hito histórico que nos fortalece y nos llena de esperanza, especialmente para las niñas y jóvenes que vienen detrás de nosotras.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las mujeres en la política mexicana actualmente?
Uno de los principales desafíos sigue siendo la violencia contra la mujer, que puede manifestarse de diversas formas: psicológica, sexual, económica, política y, en su expresión más extrema, el feminicidio.
Aún existen numerosos casos de violencia doméstica, acoso escolar, violencia en el ámbito laboral y discriminación basada en estereotipos de género. Es fundamental erradicar estos paradigmas que limitan el papel de la mujer en la sociedad.
Para lograrlo, debemos trabajar en tres ejes: educación, políticas públicas y reformas jurídicas. Un avance importante en este sentido fue la reforma constitucional presentada el 24 de octubre de 2024 por la doctora Claudia Sheinbaum, que establece la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, especialmente en el artículo 4° constitucional.
Esta igualdad sustantiva se traduce en acabar con la brecha salarial, acceso equitativo a políticas públicas, igualdad de oportunidades de desarrollo y equidad en la asignación de programas sociales. Lo más relevante es que este principio ya no es solo un discurso, sino una realidad plasmada en nuestra Constitución.
En México, este será el primer 8 de marzo con una mujer en la Presidencia. ¿De qué manera impacta la llegada de Claudia Sheinbaum a las luchas feministas?
A lo largo de la historia de México, muchas mujeres han abierto camino en la lucha por la igualdad. La Presidencia de la doctora Claudia Sheinbaum simboliza el esfuerzo de todas aquellas que, desde la Independencia, la Revolución Mexicana, la Reforma y hasta la actualidad, han luchado por la transformación del país.
Este hecho también rompe con el estigma de que las mujeres no pueden liderar. Hoy, contamos con una legislatura paritaria, gabinetes paritarios y una representación femenina del 50% en los órganos colegiados.
Sin embargo, aún hay retos, especialmente en el Poder Judicial, donde la paridad no se ha alcanzado. Actualmente, solo el 22% de jueces y magistrados son mujeres. La reforma al Poder Judicial, que permitirá la elección directa de jueces, magistrados y ministros, establece el principio de paridad de género. De los 881 cargos a elegir, al menos 441 serán ocupados por mujeres.
Otro avance significativo es que, en las boletas electorales, la presencia de mujeres ya alcanza el 44%, y la asignación de cargos se hará en un esquema de 50-50.
¿Qué avances destacarías en los derechos políticos de las mujeres?
La conquista de los derechos políticos de las mujeres ha sido progresiva. Primero se logró a través de cuotas de género, luego con porcentajes crecientes de participación y, finalmente, con la paridad constitucional.

A pesar de estos avances, persisten desafíos como la violencia política de género, que impide el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres en los espacios de poder. Es fundamental seguir luchando contra esta problemática en todos los ámbitos.
¿Qué políticas públicas consideras prioritarias para garantizar la igualdad de género en el ámbito político?
Es urgente fortalecer la presencia de mujeres en la judicatura. La experiencia demuestra que las mujeres suelen tener una visión con mayor sentido social y humano, lo que es clave para transformar la justicia en un sistema más accesible y equitativo.
La meta es consolidar una justicia de puertas abiertas, cercana a la ciudadanía e incluyente para todas y todos.
¿Has experimentado violencia política de género en tu carrera?
Sí, a lo largo de mi trayectoria he enfrentado violencia política de género. Sin embargo, la he combatido con trabajo, preparación, dedicación y respeto.
¿De qué manera el activismo político femenino ha transformado la agenda pública en México?
El activismo de las mujeres ha sido clave para cambiar la agenda política y garantizar la presencia femenina en espacios de poder y en la vida pública.
Es esencial seguir fortaleciendo políticas educativas que fomenten el respeto hacia la mujer desde la educación preescolar hasta la universitaria. Solo a través de la educación podremos consolidar una sociedad más equitativa.
¿Los partidos políticos han estado a la altura en la promoción de la participación de las mujeres?
Históricamente, los partidos políticos han sido reticentes a otorgar espacios a las mujeres. Actualmente, la paridad es una obligación constitucional, pero no siempre ha sido implementada de manera voluntaria.
¿Crees que las cuotas de género en candidaturas han sido efectivas?
Sí, sin duda. Sin la implementación de cuotas, muchas mujeres no habrían accedido a cargos de elección popular. Comenzamos con un 10% de representación y, con el tiempo, se logró la paridad. Fue un proceso largo, pero necesario para alcanzar la igualdad en la política.
¿Cuál es tu perspectiva sobre los derechos políticos de las mujeres indígenas y afrodescendientes?
Las mujeres indígenas y afrodescendientes han sido históricamente excluidas de los espacios de toma de decisiones. Sin embargo, en los últimos años, su participación ha crecido, especialmente en legislaturas locales y federal.
Es fundamental seguir promoviendo su inclusión en cargos de representación, en los órganos de decisión en los ejidos, comunidades y en el ámbito legislativo, garantizando su derecho a la participación política.
¿Qué medidas deberían adoptarse para erradicar la violencia política contra las mujeres por razón de género?
La reforma constitucional de igualdad sustantiva impulsada por la doctora Claudia Sheinbaum es un paso clave. Sin embargo, para que sea efectiva, es necesario:
- Implementar leyes secundarias y políticas públicas que garanticen su aplicación.
- Crear fiscalías especializadas en atención a víctimas de violencia política de género.
- Capacitar cuerpos policiales y de investigación para atender estos delitos.
- Establecer mecanismos de vigilancia en instituciones públicas para prevenir la violencia política.
¿Cómo equilibras tu vida personal con tu carrera política? ¿Has enfrentado obstáculos debido a tu género?
El equilibrio se logra con organización. Tengo dos hijos y una familia que requiere atención, por lo que el orden es clave para cumplir con mis responsabilidades tanto en el ámbito profesional como en el personal.
¿Qué legado esperas dejar para las futuras generaciones de mujeres en la política mexicana?
Quiero que las mujeres sepan que sí es posible alcanzar sus metas. Yo estudié en escuelas públicas desde el preescolar hasta la universidad, y he logrado mis objetivos.
El mensaje que quiero dejar es: nunca dejen de perseguir sus sueños, prepárense y profesionalícense. Con dedicación y esfuerzo, podemos transformar nuestra realidad.

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