
- NOMBRE: FERNANDO GUSTAVO FLORES FERNÁNDEZ
- CARGO ACTUAL: PRESIDENTE MUNICIPAL DE METEPEC CARGOS ANTERIORES: CEO DE CIFO TECHNOLOGIES
- PROFESIÓN: SISTEMAS COMPUTACIONALES
- ESTUDIOS: INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y CIENCIA DE DATOS EN LA UNIVERSIDAD DE STANFORD, Y LA UNIVERSIDAD DE CHICAGO
- PARTIDO POLÍTICO : NO MILITA EN NINGÚN PARTIDO POLÍTICO
Sin militar formalmente en algún partido político, Fernando Flores se describe como un hombre de derecha y de oposición, desde donde logró reelegirse como alcalde de Metepec, en el Estado de México.
El trabajo realizado fue lo que le permitió refrendar la confianza de la gente, que le dio un periodo más como alcalde el pasado 2 de junio, con la firme convicción de aportar todo lo que represente la buena convivencia, la paz social, el orgullo de vivir en Metepec y las inversiones prósperas para todas ellas.
“Hoy -en mi reelección- llego con un sentimiento muy profundo de gratitud por mi gente, y por mi ciudad. Le he entregado mucho y me ha entregado mucho más; pero tenemos un proyecto que tiene ruta, y que busca que los ciudadanos en Metepec, sigan gobernando”, afirmó en plática con Campaigns and Elections.
¿Cuál fue el camino que tuviste que pasar para llegar a esta posición que pronto asumirás? ¿Cuándo y cómo decidiste dedicarte a la política?
Siempre he sido un fiel creyente de que la ciudadanía tiene un mayor poder que las estructuras políticas. Desde que era chavo, me dediqué a trabajar y entendí que el verdadero poder de transformar las cosas está en uno mismo, más que en delegarle la mejora del entorno a los políticos que aparecían en los periódicos. El camino que tuve que pasar fue de mucho trabajo en muchas áreas. Empecé vendiendo hot dogs afuera de las discotecas, vendiéndole corbatas a los diputados en sus oficinas, dentro de la Cámara, en Toluca. Después fundé mi empresa, que buscaría transformar la manera en la que se generan trámites del gobierno con menor burocracia y combatiendo la corrupción. Y desde entonces, me apasioné por buscar evolucionar la forma en la que se hacían las cosas, por principio, en Metepec. Y fue ahí cuando me di cuenta que debí buscar ser alcalde, para poder entregarle más a la ciudad que me dio tanto a mí. Hoy -en mi reelección- llego con un sentimiento muy profundo de gratitud por mi gente, y por mi ciudad. Le he entregado mucho y me ha entregado mucho más; pero tenemos un proyecto que tiene ruta, y que busca que los ciudadanos en Metepec, sigan gobernando.
¿De qué manera te sumaste al partido que ahora representas?
Es una gran historia, porque yo no pertenezco a ningún partido político. No formo parte de las filas partidistas de ninguno de los partidos políticos de México, sin embargo; yo me he pronunciado públicamente en muchísimos foros, alrededor de México y el mundo, como un hombre de derecha. Milito en la
protección de la institución familiar y sus valores tan profundos. Creo en el libre mercado y en la economía de la competencia. No me considero un hombre que radicalice las causas de las minorías como un motín político y todo eso se dio como una gran coincidencia, pues mis más grandes amigos, que eran gobernadores o alcaldes, y que trabajaba con ellos a través de mi empresa de tecnología para eficientar procesos gubernamentales, formaban parte del partido que me sigló a mí en mi elección: Acción Nacional. Y ellos me invitaron a este gran proyecto.
¿Cuánto tiempo tuvo que pasar y cuáles fueron las dificultades, para que pudieras obtener la candidatura que querías o la posición de gobierno que ahora tendrás?
Bueno, para mi primera elección veníamos de construir un movimiento de más de 4 años de trabajo. El “cómo sí” se llama. Hoy en día es la fuerza ciudadana más importante de mi ciudad. Fuimos organizándonos barrio por barrio, calle por calle, vecino por vecino. Pero no lo hacíamos con la finalidad de contender para algún cargo; la idea siempre ha sido que, a través de nuestra gran organización ciudadana, podamos recabar y solucionar los problemas de nuestras comunidades, eso generó tanta potencia en la calle, que uno de los propósitos en ese entonces fue hacernos de las instituciones públicas que en ese momento estaban secuestradas por un gobierno que destruyó nuestra ciudad. Tomó como rehén la plaza pública: estaba envallada nuestra Plaza Juárez. La policía servía los intereses particulares de los grupos en el poder municipal. Los servicios públicos eran rentistas de las empresas afines a la cofradía que gobernaba y un largo etcétera de calamidades. Y apropiarnos de las calles, como protesta al secuestro cívico que vivió Metepec por tres años, nos dio la posibilidad de llegar a la boleta después de 4 años de trabajo permanente. Las dificultades iniciales fueron las de luchar contra el aparato de la ciudad en nuestra contra; en nuestra segunda elección fue distinto. Fue un proceso igual de complicado, pero por los embates que pretendieron hacer desde una oposición municipal que no supo organizarse bien. Pero la ciudadanía no se equivoca y el máximo juez del gobierno no son las instancias o los burós observadores; es el ciudadano y su voto.
¿Qué aprendizaje te dejó la pasada elección?
Que el buen trabajo es indeleble. Que la lealtad es absoluta: o es, o no es. O hay o no hay. Que no existe mayor fuerza para evolucionar que una comunidad bien organizada. Que los mexicanos tenemos un corazón valiente y valeroso: hacemos valer nuestras virtudes hasta en las circunstancias más adversas. Así lo plantea Séneca.
¿En lo político, quién es tu ejemplo a seguir?
Creo que esa pregunta es mucho más compleja de lo que parece, no es una decisión menor seguir a alguien cuando la responsabilidad es lo político. Por eso prefiero adherirme a quienes no sólo construyeron ciudades justas y prósperas; sino también a quienes dejaron un legado de valores: Marco Aurelio, Winston Churchill, Porfirio Díaz.
¿Si pudieras, que cambiarías del camino que tuviste que pasar para llegar a este día, y que error no repetirías?
No cambiaría nada. Mi familia ha estado conmigo, mis amigos me han acompañado, mi gente me ha respaldado. Mi ciudad refrendó su cariño y confianza de manera histórica. ¿Qué más puedo pedir? Y, ¿qué error no repetiría? A lo mejor no trabajar tanto. Todo mi equipo y yo nos desgastamos mucho en la campaña. Algunos bajamos de peso, otros subieron, a otros se les cayó el pelo.
¿Qué te parece el México que deja Andrés Manuel López Obrador?
Creo que el presidente de la República ha sido responsable con su llamado histórico. Me parece que él es un hombre que entendió su lugar en la historia de México y lo hizo valer con sus compañeros de partido y la gente. Más bien, el reto es qué México vamos a construir nosotros hacia delante. La pregunta más importante es pensar qué país queremos ahora.
¿Qué esperas del México que por vez primera será gobernado por una mujer?
Siempre hay que esperar mucho de nuestros gobernantes. Es una gran ligereza que la ciudadanía llegue a dejar en manos de alguien más el destino del país sin exigir, esperar, y observar lo que se haga. Ahora que llega una mujer se avecinan nuevos retos para el país y para ella, y nosotros estamos siempre dispuestos para que desde la oposición colaboremos con ella, y por México.
¿La oposición a Morena, que debe mejorar para volverse competitiva?
Yo formo parte de esa oposición y me parece que el primer paso para ser una mejor oposición es asumirnos como tal. En nuestro espectro político, se ha ido ensanchando la zona gris respecto a las posturas de nuestros tomadores de decisiones. Yo lo dije en el Senado de Estados Unidos: no podemos ser una derecha de closet. El primer paso para que la oposición se vuelva competitiva es considerarse a sí misma oposición.
¿Cuál consideras que es el valor de la comunicación en una campaña política, en el desarrollo de un cargo, o en una gestión de gobierno?
Lo que no se comunica no existe. Mi equipo lo sabe.

¿Qué podrás aportarle a este México, a tu estado y ciudad desde la trinchera en que estarás? ¿Te gustaría aparecer en una boleta electoral para el 2027 y el 2030?
Tengo una responsabilidad del tamaño de 300,000 habitantes. Casi 80,000 votaron por mí, pero el ámbito de mi competencia abarca aproximadamente un tercio de millón de personas. Todo lo que pueda aportar representa la buena convivencia, la paz social, el orgullo de vivir en Metepec y las inversiones prósperas para todas ellas. No tengo mi mente puesta en otra cosa más que en eso.
¿Cómo te imaginas a México para la próxima década?
El primer paso para lograr evolucionar el estado de las cosas es que esa imaginación tenga ejecución: debemos pasar de lo hecho en México a lo creado en México. Ese es el país que me imagino: seguro, con una economía productora más que maquiladora, con un campo fértil y productivo, con transporte público que cuide y procure el medio ambiente. Pero hagámoslo posible. Sí hay un México posible.
¿Cómo te imaginas profesionalmente dentro de 6 años?
Como me imaginé hace 30. Sirviendo.

Más historias
ISMAEL BURGUEÑO RUÍZ
EDUARDO DEL MAZO
MANUEL VELASCO