
C&E REDACCIÓN. Con una estrategia centrada en la recuperación del espacio público, la seguridad y la inversión en infraestructura social, Janecarlo Maldonado llega a su segundo año como alcalde de la Gustavo A. Madero con la convicción de que la política no debe servir a unos cuantos, sino a quien más lo necesita.
Lozano Reynoso sostiene que gobernar implica asumir responsabilidades más allá de las limitaciones administrativas y responder de manera directa a las necesidades de la ciudadanía. Bajo esa idea, ha promovido el concepto de un gobierno del “Sí me toca”, orientado a resolver problemas, coordinar esfuerzos y mantener una presencia cercana en las colonias.
En plática con Campaigns and Elections, el alcalde reflexiona sobre la participación de las juventudes en la política, la influencia de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum en su formación, y los principales retos que enfrenta el país.
1. ¿En qué momento de tu vida decidiste iniciar una carrera política?
Mi decisión de dedicarme a la política nació en 2006, cuando, con apenas 14 años, acudí al plantón en Paseo de la Reforma para defender la voluntad popular tras el fraude electoral contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ese momento marcó mi vida porque entendí que la política no debía servir a unos cuantos, sino convertirse en una herramienta para transformar la realidad de la gente. Desde muy joven asumí una convicción de izquierda y comencé a participar en las causas de mi comunidad.
Mi primera gran lucha fue impulsar la recuperación y modernización del parque El Sapo, en mi colonia Juan González Romero, en Gustavo A. Madero. Ahí confirmé que los cambios más importantes comienzan cuando se escucha a las y los vecinos y se trabaja con ellos. Desde entonces, ese ha sido el principio que guía mi trayectoria en el servicio público.
2. ¿Hubo alguna figura en específico que te inspiró para iniciarte en el servicio público?
Sin duda, una de las figuras que más ha inspirado mi vocación de servicio es el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Su liderazgo, su cercanía con la gente y su convicción de que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio del pueblo marcaron a toda una generación de servidores públicos.
Demostró que es posible transformar la vida pública combatiendo la corrupción, administrando con honestidad y colocando a quienes menos tienen en el centro de las decisiones.
Esa visión me motivó a entender la política como una herramienta para generar bienestar y reducir desigualdades. Hoy, desde Gustavo A. Madero, trabajo con esos mismos principios: gobernar con austeridad, escuchar a la ciudadanía y dar resultados que mejoren la calidad de vida de las familias. Creo que la mejor forma de honrar esa inspiración es demostrar, todos los días, que un gobierno cercano, honesto y eficaz sí puede cambiar la vida de las personas.
3. ¿Qué tan difícil es para un joven iniciar una trayectoria política hoy en día?
Hoy, las y los jóvenes tienen más oportunidades que nunca para participar en la vida pública, pero también enfrentan el reto de demostrar, con trabajo, preparación y resultados, que la política puede transformar vidas.
Como lo ha dicho la presidenta Claudia Sheinbaum, en Morena nadie sobra y todos hacen falta. Esa visión reconoce que las juventudes no son el futuro, sino el presente de la transformación.
Su energía, creatividad y compromiso son indispensables para construir soluciones frente a los desafíos de nuestro tiempo. A quienes desean iniciar una trayectoria política les diría que no esperen el momento perfecto: comiencen sirviendo a su comunidad, escuchando a la gente y actuando con honestidad.
La mejor carta de presentación de un joven en la política no es un discurso, sino el trabajo cercano a la ciudadanía y la convicción de poner siempre el bienestar del pueblo por encima de cualquier interés personal.
4. Para ti, ¿qué es lo mejor de estar en el servicio público?
Para mí, lo mejor del servicio público es tener la oportunidad real de transformar la vida de las personas. La política cobra sentido cuando una madre puede caminar tranquila con sus hijos, cuando un joven encuentra un espacio para hacer deporte o cuando una familia vuelve a apropiarse de su comunidad. Ahí es donde se demuestra que gobernar no es administrar problemas, sino construir esperanza.
En Gustavo A. Madero hemos trabajado con esa convicción. En año y medio construimos los tres primeros parques públicos más modernos de la alcaldía y estamos por inaugurar dos más: los EDEN, Espacios Deportivos y de Esperanza para la Niñez.
El EDEN Mestizaje cuenta con tirolesas de 500 metros, muro para escalar, carrusel, arenero, pista BMX con préstamo de bicicletas y trenecito. En Cuautepec, el EDEN Juventino Rosas tiene la primera pista de hielo gratuita de la zona, con clases incluidas. Por su parte, el EDEN Naturaleza integra un zoológico animatrónico, un laberinto natural, tirolesas y áreas recreativas para toda la familia.
También entendimos que la seguridad se construye recuperando el espacio público. Por eso impulsamos los Senderos de Paz, Seguridad y Esperanza. En un año y medio hemos construido 90 kilómetros de corredores urbanos con iluminación LED, rehabilitación de áreas verdes, camellones y fachadas, así como nueva infraestructura comunitaria, como quioscos, velarias, parques caninos, gimnasios al aire libre y fuentes danzarinas.
Cuando una obra pública genera convivencia, confianza y oportunidades, deja de ser concreto y se convierte en bienestar. Esa es la mayor satisfacción de servir a la gente.
5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil en este ámbito y qué aprendiste de él?
Uno de los mayores desafíos ha sido demostrar que el servicio público no puede limitarse a lo que establece un artículo de la ley.
Las facultades de las alcaldías están claramente definidas, pero la ciudadanía no distingue entre competencias: exige resultados. Por eso, en Gustavo A. Madero asumimos una convicción muy clara: somos el gobierno del «Sí me toca».
Sí me toca trabajar por la seguridad; sí me toca atender el bacheo y la repavimentación de vialidades primarias; sí me toca construir Senderos de Paz y coordinar esfuerzos para que el agua y los servicios básicos lleguen a la gente.
Esa visión me ha enseñado que el liderazgo se demuestra resolviendo, no poniendo pretextos. Cuando se gobierna con cercanía, coordinación y voluntad, siempre es posible encontrar soluciones que mejoren la calidad de vida de las familias.
6. ¿Cuál consideras que es el principal reto que enfrenta México y qué acciones concretas propondrías para atenderlo?
México vive un momento de transformación que nos exige fortalecer el trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno para consolidar un país más seguro, con mayor bienestar y mejores oportunidades para todas y todos.
La visión que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum pone en el centro la atención de las causas que generan la violencia, la recuperación del espacio público y la construcción de comunidades más justas; una ruta que compartimos plenamente.
En Gustavo A. Madero hemos demostrado que esa estrategia da resultados. Con 112 patrullas, un moderno Centro de Inteligencia que monitorea 4 mil 500 cámaras y una política permanente de proximidad, logramos reducir en 23 % los delitos de alto impacto. Pero entendemos que la seguridad también se construye con inversión social.
Por ello impulsamos los EDEN, espacios donde niñas, niños, jóvenes y familias encuentran opciones de deporte, cultura, recreación y convivencia. Estos proyectos fortalecen el tejido social y generan entornos de paz.
El gran reto es mantener este modelo de transformación con gobiernos cercanos a la gente, que trabajen de manera coordinada y conviertan el bienestar en la mejor política de seguridad. Cuando se gobierna con humanismo, honestidad y resultados, se transforma la vida de las personas.
7. ¿Visualizas alternancia o continuidad para México en 2027 y 2030?
En democracia no existen los triunfos anticipados ni las victorias por decreto. La única voz que define el rumbo de México es la del pueblo, y esa decisión siempre debe respetarse.
Hoy vemos un escenario en el que la presidenta Claudia Sheinbaum cuenta con un amplio respaldo ciudadano: su gobierno es aprobado por siete de cada diez mexicanos, de acuerdo con medios de comunicación nacionales.
Ese es el reflejo de la confianza que millones de mexicanas y mexicanos han depositado en un gobierno que ha dado continuidad a la transformación iniciada en los últimos años.
Ese respaldo no surge de la casualidad, sino de un trabajo permanente para consolidar programas sociales, fortalecer la inversión pública, impulsar obras estratégicas y mantener un gobierno cercano a la gente. Cuando las familias perciben que su calidad de vida mejora, que hay más oportunidades y que los recursos públicos se administran con honestidad, la confianza ciudadana se fortalece.
De cara a 2027 y 2030, considero que el verdadero debate no debe centrarse en la alternancia o la continuidad, sino en quién ofrece los mejores resultados para México. Si los gobiernos emanados de la Cuarta Transformación mantienen la cercanía con el pueblo, escuchan, corrigen cuando sea necesario y siguen poniendo en el centro el bienestar de las personas, serán las y los ciudadanos quienes decidan refrendar esa confianza en las urnas.
Las campañas pasan, los discursos cambian y las coyunturas políticas son temporales; lo que permanece es la evaluación que hace la ciudadanía sobre el trabajo de sus gobernantes.
En México hay un pueblo cada vez más informado y participativo, que sabe distinguir entre las promesas y los resultados. Por eso estoy convencido de que el futuro del país seguirá construyéndose con la participación de la gente y con gobiernos que entiendan que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio del pueblo.
8. ¿Consideras que el país está mejor o peor que antes?
México vive una etapa de consolidación de un proyecto que cambió la forma de gobernar. Hoy las decisiones públicas parten de una idea fundamental: el desarrollo debe llegar primero a quienes históricamente fueron olvidados. Esa visión se refleja en políticas que fortalecen derechos, como la Pensión Mujeres Bienestar, la beca universal Rita Cetina o el programa Salud Casa por Casa, que acercan el gobierno a la vida cotidiana de la gente.
Pero también hay una apuesta clara por el futuro. La construcción de trenes de pasajeros, la modernización de carreteras, la inversión en infraestructura hídrica, la vivienda social y el fortalecimiento de la soberanía energética muestran que el bienestar social puede ir de la mano del crecimiento económico.
Como alcalde, lo veo todos los días: cuando existe coordinación entre los distintos órdenes de gobierno, los resultados llegan más rápido a las comunidades. Hoy México avanza con una visión que privilegia la justicia social, la inversión estratégica y el bienestar de las familias. Ese es el camino que nos permitirá construir un país con más oportunidades, mayor igualdad y un desarrollo que beneficie a todas y todos.
9. ¿Qué te llevó a militar en tu partido actual?
Antes de tomar una decisión partidista, tuve claro el tipo de país que quería ayudar a construir. Me identifiqué con un movimiento que rompió con la vieja forma de hacer política y promueve valores como la honestidad, la justicia social y la cercanía con la gente.
Esa visión, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, marcó un antes y un después en la vida pública de México y hoy encuentra continuidad y nuevos retos bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Militar en Morena significa asumir una responsabilidad permanente con la ciudadanía, no solo participar en procesos electorales. Es formar parte de un proyecto que entiende que el desarrollo debe llegar a todos los rincones del país y que los gobiernos deben medirse por los resultados que transforman la vida de las personas.
Esa convicción guía mi trabajo todos los días en Gustavo A. Madero. Tenemos una política que escucha, resuelve y construye comunidad. Mientras ese sea el rumbo, seguiré aportando mi esfuerzo para que la transformación continúe dando resultados y para que cada decisión de gobierno tenga un impacto positivo en la vida de las familias mexicanas.
10. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor aportación desde tu posición política?
La mayor aportación de un servidor público no es ocupar un cargo, sino demostrar que es posible generar resultados que permanezcan en el tiempo. Desde la Alcaldía Gustavo A. Madero hemos impulsado una forma de gobernar basada en el trabajo en territorio, la cercanía con la gente y el uso responsable de los recursos públicos, siempre alineados con los principios de la Cuarta Transformación.
Nuestra prioridad ha sido convertir el presupuesto en beneficios tangibles para la ciudadanía. Gracias a esa visión, Gustavo A. Madero fue la alcaldía con mayor inversión en obra pública de la Ciudad de México durante 2025, con más de 3 mil 93 millones de pesos ejercidos, de acuerdo con la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México.
Esa inversión se refleja en calles rehabilitadas, mejor iluminación, espacios públicos recuperados, infraestructura urbana y proyectos que fortalecen la convivencia comunitaria.
También hemos demostrado que la seguridad no se construye únicamente con patrullas, sino generando bienestar. Por ello, fortalecimos la capacidad operativa con 112 nuevas patrullas, un Centro de Inteligencia que monitorea 4 mil 500 cámaras y una estrategia permanente de coordinación institucional, lo que permitió reducir en 23 % los delitos de alto impacto.
Al mismo tiempo, desarrollamos espacios como los EDEN, donde las familias encuentran oportunidades para convivir, practicar deporte, acceder a la cultura y reconstruir el tejido social.
Si tuviera que resumir nuestra aportación, diría que hemos ayudado a consolidar un modelo de gobierno que demuestra que la honestidad, la eficiencia y la sensibilidad social pueden caminar juntas. Cuando los recursos públicos se administran con transparencia y las decisiones se toman pensando en las personas, la confianza ciudadana crece y la transformación deja de ser una promesa para convertirse en una realidad visible en cada colonia.
11. ¿Quién es tu referente político?
Mi principal referente político es la presidenta Claudia Sheinbaum, porque ha demostrado que es posible gobernar con honestidad, sensibilidad social y una visión humanista que pone en el centro a las personas. Su liderazgo nos inspira a construir gobiernos cercanos, eficientes y comprometidos con el bienestar de quienes más lo necesitan.
También reconozco el trabajo de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y el éxito de las UTOPÍAS, un modelo que transformó espacios abandonados en lugares de encuentro, cultura, deporte y desarrollo comunitario. Ese proyecto confirmó que invertir en el espacio público también es invertir en seguridad, igualdad y cohesión social.
En Gustavo A. Madero retomamos esa visión y la adaptamos a las necesidades de nuestra alcaldía con los EDEN, Espacios Deportivos y de Esperanza para la Niñez. Más que construir infraestructura, buscamos crear oportunidades para que niñas, niños, jóvenes y familias convivan en entornos dignos, seguros y de calidad. Creo firmemente que los buenos gobiernos también se distinguen por su capacidad de aprender de las mejores experiencias y convertirlas en resultados para su comunidad.

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