
C&E REDACCIÓNES. Convencida de que la política debe ser un espacio para defender principios y no únicamente intereses coyunturales, América Rangel es una de las voces más visibles de la oposición en la capital del país como diputada local del PAN en el Congreso de la Ciudad de México.
Desde el Poder Legislativo ha impulsado una agenda enfocada en la defensa de las libertades individuales, el fortalecimiento del Estado de derecho, la seguridad pública y la protección de las instituciones democráticas. Su participación en el debate público se ha caracterizado por una postura firme frente a los gobiernos de izquierda y por la defensa de un modelo de gobierno basado en la libertad económica, la responsabilidad individual y el respeto a las garantías constitucionales.
“Aprendí que, si uno entra a la política buscando agradarle a todo el mundo, probablemente eligió la profesión equivocada. Hay momentos en los que hacer lo correcto es mucho más importante que hacer lo popular”, comparte en esta entrevista con Campaigns and Elections.
1. ¿En qué momento de tu vida decidiste iniciar una carrera política?
Mi interés por la política nació desde muy joven, durante la elección presidencial del año 2000. Ver la victoria de Vicente Fox y la primera alternancia democrática en México me hizo entender que el voto sí podía cambiar el rumbo del país. Aquella elección representó una enorme esperanza de cambio y despertó en mí el interés por la vida pública.
Con el tiempo confirmé que, si quienes creemos en la libertad, la democracia, la responsabilidad individual y el Estado de derecho nos mantenemos al margen, otros tomarán las decisiones por nosotros. Por eso decidí participar: porque estoy convencida de que México necesita ciudadanos que no tengan miedo de defender sus convicciones.
2. ¿Hubo alguna figura en específico que te inspiró para iniciarte en el servicio público?
He admirado a muchos líderes que tuvieron la valentía de enfrentar a la izquierda y defender la libertad, desde Margaret Thatcher hasta Ronald Reagan. También, en México, muchos panistas representaron la posibilidad de demostrar que la democracia sí podía generar alternancia.
Me inspiran quienes entendieron que el mejor gobierno no es el que controla más aspectos de la vida de las personas, sino el que garantiza seguridad, justicia y oportunidades para que cada quien salga adelante con su propio esfuerzo.
3. ¿Qué tan difícil es para un joven iniciar una trayectoria política hoy en día?
Es un reto, porque muchas veces los espacios políticos siguen siendo muy cerrados. Sin embargo, al mismo tiempo, nunca había existido una oportunidad tan grande para que nuevas voces lleguen directamente a la ciudadanía gracias a las redes sociales.
Hoy pesan mucho más las ideas, el trabajo y la autenticidad que los apellidos o las estructuras tradicionales.
4. Para ti, ¿qué es lo mejor de estar en el servicio público?
Poder defender las causas en las que creo y convertir las ideas en acciones concretas que mejoren la vida de las personas. También demostrar que sí existe una alternativa basada en la libertad, la familia y el respeto a la dignidad de cada persona.
5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil en este ámbito y qué aprendiste de él?
Defender mis convicciones cuando hacerlo implica enfrentar campañas de ataques, descalificaciones o intentos de censura.
Aprendí que, si uno entra a la política buscando agradarle a todo el mundo, probablemente eligió la profesión equivocada. Hay momentos en los que hacer lo correcto es mucho más importante que hacer lo popular.
6. ¿Cuál consideras que es el principal reto que enfrenta México y qué acciones concretas propondrías para atenderlo?
El principal reto que enfrenta México es la amenaza autoritaria de una izquierda que pretende concentrar cada vez más poder y debilitar los contrapesos democráticos.
La historia nos demuestra que el socialismo suele seguir el mismo camino: llega al poder por las urnas y, una vez ahí, busca controlar las instituciones, desacreditar a la oposición y eliminar los límites al poder. Ya lo vimos en Cuba, Venezuela y Nicaragua, y no podemos permitir que México siga esa ruta.
La mejor forma de enfrentar ese riesgo es fortalecer el Estado de derecho, garantizar la independencia del Poder Judicial, respetar los organismos autónomos, proteger la libertad de expresión y generar condiciones para la inversión, el crecimiento económico y la creación de oportunidades. La democracia no se defiende sola; necesita ciudadanos e instituciones dispuestos a poner límites al poder.
7. ¿Visualizas alternancia o continuidad para México en 2027 y 2030?
Estoy convencida de que viene una nueva alternancia. Cada vez más mexicanos están decepcionados porque las promesas de Morena han chocado con la realidad y los escándalos que han rodeado a integrantes de su gobierno han deteriorado la confianza ciudadana.
Además, América Latina vive una nueva etapa en favor de la libertad y en contra de los gobiernos de izquierda. Estoy convencida de que México también se sumará a ese cambio.
Creo que en 2027 los mexicanos le quitaremos a Morena la mayoría en la Cámara de Diputados y que en 2030 llegará una nueva alternancia a la Presidencia de la República.
8. ¿Consideras que el país está mejor o peor que antes?
Sin duda, México está mucho peor. Hoy vivimos en un país más inseguro, más polarizado, con menor crecimiento económico y con instituciones cada vez más debilitadas. El gobierno ha preferido dividir a los mexicanos antes que resolver sus problemas y concentrar el poder en lugar de fortalecer la democracia.
Lo más preocupante es que observamos señales de un proyecto que busca debilitar la democracia, siguiendo un modelo que ya se ha visto en otros países de América Latina.
9. ¿Qué te llevó a militar en tu partido actual?
Elegí al PAN porque es el partido que históricamente ha defendido la democracia, las libertades individuales, la economía de mercado, el federalismo y la dignidad de la persona frente al poder del Estado. Es el espacio donde encontré mayor congruencia con mis principios.
10. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor aportación desde tu posición política?
Haber dado voz a miles de ciudadanos que sentían que nadie defendía sus libertades.
También impulsar debates que muchos preferían evitar y presentar iniciativas en favor de la vida, la libertad, el Estado de derecho y el fortalecimiento de la familia.
11. ¿Quién es tu referente político?
Admiro a muchos líderes que defendieron la libertad cuando hacerlo implicaba asumir costos políticos. Como ya mencioné, del pasado admiro profundamente a Margaret Thatcher y Ronald Reagan por su papel frente al comunismo soviético.
En el presente admiro a varios líderes que han demostrado que existe una alternativa al populismo de izquierda: Javier Milei, por su defensa de la libertad económica; Nayib Bukele, por haber demostrado que un Estado puede recuperar el control frente al crimen organizado; e Isabel Díaz Ayuso, por defender la libertad, el emprendimiento y un gobierno que confía más en los ciudadanos que en la burocracia.
12. ¿Qué cambio propondrías para impactar positivamente al país, considerando los retos actuales?
Necesitamos un gobierno más pequeño, más eficiente y más transparente.
El Estado debe concentrarse en garantizar la seguridad, impartir justicia y establecer reglas claras. Mientras menos obstáculos imponga a quienes trabajan, emprenden e invierten, mayores serán las oportunidades para todos.
13. ¿Y a nivel local?
La Ciudad de México necesita recuperar el orden.
Debemos fortalecer la seguridad, simplificar los trámites para abrir negocios, mejorar la movilidad y recuperar los espacios públicos para las familias.
Una ciudad libre también es una ciudad donde emprender sea sencillo y vivir con seguridad sea una realidad.
14. La inteligencia artificial está transformando la comunicación política. ¿Cómo ha impactado tu actividad pública? ¿Consideras necesaria una regulación específica en esta materia?
La inteligencia artificial ha revolucionado la forma de comunicar, generar contenido y acercarnos a la ciudadanía. Es una herramienta que democratiza el acceso a la información y permite que muchas más voces puedan competir frente a los grandes aparatos de propaganda del poder.
Estoy totalmente en contra de cualquier intento de censura disfrazado de regulación. Me preocupa que el gobierno impulse iniciativas que, bajo el argumento de combatir la desinformación o regular la inteligencia artificial y las redes sociales, terminen otorgándole al Estado la facultad de decidir qué se puede decir y qué no.
En una democracia, la respuesta a una mala idea no es la censura, sino más libertad, más debate y más información. Creo en un internet libre, en redes sociales libres y en una inteligencia artificial libre. La libertad de expresión no se negocia; es uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad democrática.
15. Si pudieras darle un consejo al político que eras cuando comenzaste tu carrera, ¿cuál sería?
Le diría que nunca negocie sus principios por una coyuntura política.
Los cargos son temporales, pero la congruencia permanece. Al final, la credibilidad es el patrimonio más importante que puede tener un político.
16. ¿Cómo te gustaría ser recordada al final de tu trayectoria política?
Como una mujer que nunca tuvo miedo de defender la libertad.
Que habló con claridad incluso cuando era incómodo hacerlo, que fue congruente con sus principios y que siempre puso a México por encima de cualquier interés político.
Si logro inspirar a más jóvenes a participar en la vida pública y a defender la democracia, sentiré que todo habrá valido la pena.

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