Estefania Mercado - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

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C&E REDACCIÓN. Emanada del sector empresarial, Estefanía Mercado logró la presidencia municipal de Playa del Carmen en 2024 y es una de las favoritas para buscar la reelección el próximo año. Representa una nueva generación de liderazgos que llegó a la política con la convicción de que la participación ciudadana es la mejor vía para transformar la realidad. 

Desde el inicio de su administración ha impulsado un modelo de gobierno que privilegia el contacto directo con la ciudadanía y la atención de sus necesidades más inmediatas. Entre las acciones que destaca se encuentran la mayor inversión en seguridad en la historia del municipio, la implementación del programa Salud Sin Tanto Choro, así como la recuperación de espacios públicos y el fortalecimiento de políticas dirigidas a las juventudes.

La alcaldesa reflexiona en esta plática con Campaigns and Elections sobre los retos que enfrenta México, su visión sobre la continuidad de la Cuarta Transformación y el papel de los gobiernos municipales en la consolidación de ese proyecto. 

1. ¿En qué momento de tu vida te decidiste a iniciar una carrera política?

Vengo del sector empresarial y, durante muchos años, como muchos ciudadanos, observaba los problemas de mi comunidad y me quejaba de lo que no funcionaba. Hasta que un día entendí que es muy fácil señalar desde afuera, pero que los cambios reales solo ocurren cuando uno decide involucrarse.

En ese momento tomé la decisión de dejar de formar parte de quienes solamente se quejan y convertirme en parte de la solución. Así fue como llegué al servicio público, convencida de que la política, cuando se ejerce con honestidad, cercanía y amor por la gente, puede transformar vidas.

2. ¿Hubo alguna figura en específico que te inspiró para iniciarte en el servicio público?

Sin duda, mi madre. Ella siempre será mi mayor referente. Desde muy pequeña me enseñó, con el ejemplo, la importancia de ayudar a los demás. No era algo que solamente decía, sino algo que hacía todos los días. Siempre encontraba la manera de tenderle la mano a quien más lo necesitaba, sin esperar nada a cambio.

Gracias a ella entendí que servir no es un cargo, sino una forma de vivir. Esa enseñanza me acompaña todos los días y es la que procuro llevar al servicio público: trabajar con sensibilidad y cercanía, poniendo siempre a las personas en el centro de cada decisión.

3. ¿Qué tan difícil es para un joven iniciar una trayectoria política hoy en día?

Todavía existen retos, pero hoy también hay más oportunidades para quienes llegan con preparación, ideas y ganas de trabajar. La sociedad exige perfiles más cercanos y auténticos. Los jóvenes ya no buscan políticos que prometan, sino servidores públicos que escuchen, resuelvan y den resultados.

Creo que las nuevas generaciones tienen mucho que aportar. Lo importante es que participen sin perder su esencia, sus convicciones y, sobre todo, la cercanía con la gente.

4. Para ti, ¿qué es lo mejor de estar en el servicio público?

Sin duda, la posibilidad de mejorar la vida de las personas. No hay mayor satisfacción que regresar a una colonia y ver una calle rehabilitada, un parque lleno de familias o a una persona que ahora tiene acceso a un servicio que antes no tenía, o simplemente escuchar un “gracias”.

Esos momentos le dan sentido a todo el esfuerzo y te recuerdan que detrás de cada decisión de gobierno hay personas, familias e historias de vida.

5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil en este ámbito y qué aprendiste de él?

Gobernar implica tomar decisiones difíciles todos los días. He aprendido que el liderazgo también consiste en escuchar, mantener la calma y actuar con responsabilidad, incluso en los momentos de mayor presión.

También he aprendido que no siempre se puede complacer a todos, pero sí se puede actuar con honestidad, explicar las decisiones y mantener firme el rumbo. Cuando uno tiene claro que trabaja para la gente, siempre encuentra la fortaleza para seguir adelante.

6. ¿Cuál consideras que es el principal reto que enfrenta México y qué acciones concretas propondrías para atenderlo?

Creo que el principal reto de México es consolidar un país donde el bienestar llegue a todas y todos y no sea un privilegio de unos cuantos. Durante muchos años, millones de personas quedaron al margen del desarrollo. Hoy, el gran desafío es seguir construyendo un México con más igualdad, donde las oportunidades no dependan del lugar de nacimiento ni de la condición económica.

Esa es precisamente la esencia de la Cuarta Transformación: poner a las personas en el centro de las decisiones públicas, gobernar con honestidad, combatir la corrupción y entender que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio del pueblo.

Estoy convencida de que debemos seguir fortaleciendo la educación, la salud, la seguridad y la inversión en infraestructura, pero siempre con un profundo sentido de justicia social. Cuando el crecimiento económico va acompañado de bienestar para quienes más lo necesitan, entonces hablamos de una transformación real.

7. ¿Visualizas alternancia o continuidad para México en 2027 y 2030?

Creo que México vive un momento histórico de transformación y que hoy la ciudadanía valora más los resultados que los discursos. La continuidad no depende únicamente de un partido político, sino de que las personas sigan viendo gobiernos honestos, cercanos y capaces de mejorar realmente su calidad de vida.

Estoy convencida de que la Cuarta Transformación ha sentado las bases de un México más justo, donde el bienestar de la gente está por encima de los privilegios. El reto ahora es consolidar ese proyecto, fortalecer las instituciones, combatir las desigualdades y demostrar que es posible gobernar con humanismo, honestidad y cercanía.

Eso mismo buscamos hacer todos los días en Playa del Carmen: consolidar la transformación desde lo local, con un gobierno de territorio que escucha, resuelve y trabaja de la mano de la gente. Cuando las personas sienten que su vida mejora, la transformación deja de ser un discurso y se convierte en una realidad. Por eso creo que el futuro pasa por consolidar la transformación, tanto en Playa del Carmen como en México.

8. ¿Consideras que el país está mejor o peor que antes?

Creo que México está mejor y, sobre todo, es un país más justo. La Cuarta Transformación cambió la manera de entender el gobierno al poner en el centro a las personas y no a los privilegios.

Hoy, millones de adultos mayores cuentan con una pensión; más jóvenes pueden continuar sus estudios gracias a las becas; las personas con discapacidad reciben apoyos que antes no existían, y se han impulsado grandes proyectos de infraestructura que generan desarrollo y conectan regiones históricamente olvidadas.

También se ha demostrado que es posible combatir la corrupción, administrar los recursos públicos con mayor responsabilidad, recuperar el papel del Estado y gobernar con una visión más cercana al pueblo. Por supuesto que aún existen desafíos importantes, porque transformar un país lleva tiempo, pero estoy convencida de que hoy México tiene un rumbo claro: construir una nación con más bienestar, justicia social y oportunidades para todas y todos.

9. ¿Qué te llevó a militar en tu partido actual?

Más que encontrar un partido, encontré una forma de entender el servicio público. Me identifiqué con un movimiento que rompió con la idea de que el gobierno debía estar al servicio de unos cuantos y que puso sobre la mesa una convicción muy profunda: el desarrollo solo tiene sentido cuando llega a quienes durante muchos años fueron excluidos.

Compartí la visión de construir un país con menos desigualdad, donde el combate a la corrupción no fuera solamente un discurso, sino una condición indispensable para que los recursos públicos llegaran a donde realmente hacen falta. Me convenció una forma distinta de gobernar: recorrer el territorio, escuchar antes de decidir y entender que la política debe servir para transformar la vida cotidiana de las personas.

Por eso decidí formar parte de la Cuarta Transformación, porque creo en un proyecto que busca cerrar las brechas sociales, fortalecer la justicia, ampliar derechos y construir un país donde el bienestar sea para todas y todos. Esa es también la visión con la que trabajamos todos los días para transformar Playa del Carmen.

10. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor aportación desde tu posición política?

Creo que ha sido demostrar que la transformación también se construye desde lo local y que un gobierno cercano puede cambiar la vida de las personas. En Playa del Carmen decidimos gobernar en territorio, escuchando directamente a la ciudadanía y convirtiendo sus necesidades en acciones concretas.

Hoy estamos construyendo un municipio más seguro, con la mayor inversión en seguridad en la historia de nuestra ciudad, porque entendemos que la tranquilidad de las familias es el punto de partida para que exista bienestar y desarrollo.

También impulsamos Salud Sin Tanto Choro, un programa que acerca consultas médicas, medicamentos y atención gratuita a miles de familias, porque creemos que la salud es un derecho y no un privilegio.

Algo que me llena de orgullo es que hemos construido un gobierno que piensa en las y los jóvenes. Hemos recuperado espacios públicos e impulsado el deporte, la cultura y la recreación, convencidos de que ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones también es la mejor estrategia para construir paz y fortalecer el tejido social.

Al final, mi mayor aportación ha sido demostrar que un gobierno humanista no solo administra recursos: escucha, resuelve y transforma la vida cotidiana de las personas. Ese es el compromiso que asumimos con la Cuarta Transformación y el que todos los días buscamos hacer realidad en Playa del Carmen.

11. ¿Quién es tu referente político?

Sin duda, la presidenta Claudia Sheinbaum. Admiro su preparación, su capacidad para tomar decisiones y, sobre todo, su convicción de que el poder debe ejercerse con honestidad y siempre al servicio de la gente. Ha demostrado que es posible gobernar con visión de futuro, sensibilidad social y un profundo compromiso con la justicia.

Me inspira su forma de entender la política: con cercanía, resultados y poniendo siempre el bienestar de las personas por encima de cualquier interés particular. Esa visión coincide plenamente con la manera en que entiendo el servicio público y con el trabajo que realizamos todos los días en Playa del Carmen.

Al mismo tiempo, mi mayor motivación sigue siendo la gente de Playa del Carmen. Son ellas y ellos quienes todos los días me recuerdan que gobernar significa escuchar, cumplir y trabajar para transformar la vida de las personas.