
C&E REDACCIÓN. Su desempeño como alcalde de Ciénega de Flores en Nuevo León, le permitió a Miguel Ángel Quiroga Treviño iniciar un segundo mandato tras conseguir su reelección en 2024, bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y los principios de la Cuarta Transformación.
Su administración se desarrolla en un municipio marcado por el crecimiento urbano, industrial y demográfico, lo que ha colocado en el centro de la agenda temas como la movilidad, el abastecimiento de agua, la modernización de los servicios públicos y el fortalecimiento institucional.
Abogado de formación, Quiroga Treviño asegura que su incursión en la política surgió de la convicción de pasar de la crítica a la participación directa. En entrevista con Campaigns and Elections, el alcalde reflexiona sobre los retos que enfrentan los jóvenes que deciden iniciar una trayectoria política, la importancia de fortalecer a los municipios y la necesidad de que el crecimiento económico se traduzca en bienestar.
1. ¿En qué momento de tu vida decidiste iniciar una carrera política?
Aunque crecí en una familia donde servir a los demás siempre fue una forma de vida, la decisión tomó forma cuando era estudiante de Derecho. Al volver a Ciénega de Flores, entendí que ya no bastaba con señalar los problemas: había que participar y asumir la responsabilidad de resolverlos.
Con el ímpetu de una nueva generación, decidí aportar una visión distinta para mi comunidad. Desde entonces entendí que la política sólo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas.
2. ¿Hubo alguna figura en específico que te inspiró para iniciarte en el servicio público?
Desde que tengo uso de razón sentí la necesidad de ayudar a quienes tenía cerca, aunque durante mucho tiempo no supe ponerle nombre. Con los años entendí que aquello era una vocación de servicio que había estado conmigo desde siempre.
Más que una sola figura, fueron mis experiencias universitarias, mis maestros y mi formación en Derecho las que me ayudaron a comprender que esa vocación podía convertirse en participación, responsabilidad y trabajo concreto por mi comunidad.
3. ¿Qué tan difícil es para un joven iniciar una trayectoria política hoy en día?
Siempre ha sido un reto. Creo que lo más difícil es tomar la decisión de pasar de ser espectador a agente de cambio, dar ese primer paso con todo lo que conlleva. La política exige preparación, carácter, cercanía con la ciudadanía y capacidad para generar confianza. Los límites los traza uno mismo, y un joven con ímpetu y ganas de cambiar las cosas siempre encontrará la manera. Así lo viví yo en mi juventud.
Hoy la sociedad exige autenticidad, resultados y nuevas formas de comunicación. Es un gran momento para que los jóvenes participen, pero las ideas nuevas deben estar acompañadas de preparación, responsabilidad y vocación de servicio.
4. Para ti, ¿qué es lo mejor de estar en el servicio público?
Tener la oportunidad de cambiar realidades. No hay mayor satisfacción que saber que una decisión de gobierno mejora la vida de una familia o genera oportunidades que antes no existían.
No todos los resultados son inmediatos; las transformaciones profundas requieren tiempo, planeación y constancia. Lo más gratificante es comprobar, años después, que una decisión sigue beneficiando a nuevas generaciones.
5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil en este ámbito y qué aprendiste de él?
Uno de los mayores desafíos ha sido enfrentar y ayudar a solucionar problemas que jurídicamente no corresponden directamente al municipio, pero que afectan todos los días a las familias, como la movilidad y el abastecimiento de agua.
Ahí aprendí que un servidor público con verdadera vocación no puede limitarse a decir: «No me corresponde». La gente espera liderazgo, gestión y soluciones. Gobernar también exige serenidad, resiliencia y capacidad para responder aun en los momentos más complejos.
6. ¿Cuál consideras que es el principal reto que enfrenta México y qué acciones concretas propondrías para atenderlo?
México enfrenta el reto de actuar estratégicamente en un entorno internacional cada vez más complejo. La relación con nuestros principales socios comerciales será determinante para aprovechar el nearshoring, conservar inversiones y generar empleos.
Pero el crecimiento económico solo tiene sentido cuando se traduce en bienestar. Debemos fortalecer la infraestructura, la educación, la seguridad y las capacidades de los municipios para que las oportunidades lleguen realmente a las familias.
7. ¿Visualizas alternancia o continuidad para México en 2027 y 2030?
Creo que la discusión debe centrarse en una evaluación permanente de resultados. La ciudadanía está cada vez más informada y sabe distinguir entre los discursos y las decisiones que verdaderamente mejoran su vida.
Los proyectos y liderazgos que entregan resultados e impactan positivamente en las familias tendrán mayores posibilidades de prevalecer. Cuando esos resultados no llegan, corresponde al electorado decidir un nuevo rumbo. Esa es la fortaleza de una democracia madura.
8. ¿Consideras que el país está mejor o peor que antes?
México vive un momento de grandes contrastes. Sería simplista reducir una realidad tan compleja a decir si estamos mejor o peor; existen avances importantes, pero también desafíos que todavía deben atenderse.
La mayor fortaleza del país sigue siendo su gente, que nunca ha dejado de trabajar, emprender y producir. El verdadero reto es que la política esté a la altura de ese esfuerzo y que los avances se reflejen en mejores servicios, oportunidades y calidad de vida.
9. ¿Qué te llevó a militar en tu partido actual?
Siempre he creído que los partidos políticos son instrumentos para servir a la sociedad, no un fin en sí mismos. Decidí participar en un proyecto con el que encontré coincidencias en torno al desarrollo de las comunidades, el fortalecimiento de los municipios y la atención a las personas.
Sin embargo, la mayor lealtad de cualquier servidor público debe ser con la ciudadanía. Las siglas importan, pero la confianza de la gente solo se honra y se sostiene con trabajo, cercanía y resultados.
10. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor aportación desde tu posición política?
Considero que mi mayor aportación ha sido contribuir a reducir y abatir el rezago que durante años limitó a Ciénega de Flores, para darle un nuevo rumbo con visión, orden y estrategia.
Hoy sabemos que el crecimiento económico, social y urbano necesita buenos servicios públicos, una administración eficiente, finanzas sanas, transparencia, instituciones fuertes y un sentido profundamente humano. Nuestro trabajo ha sido rescatar y modernizar al gobierno municipal para preparar a Ciénega de Flores para el presente y el futuro.
11. ¿Quién es tu referente político?
Más que tener un referente en una sola persona, he procurado aprender de los liderazgos que entendieron que gobernar significa servir, construir instituciones sólidas y preparar el futuro de una comunidad.
Me identifico con quienes toman decisiones pensando en las próximas generaciones antes que en las próximas elecciones. Los mejores gobiernos son aquellos que dejan oportunidades y mejores condiciones para quienes vienen después.
12. ¿Qué cambio propondrías para impactar positivamente al país, considerando los retos actuales?
Estoy convencido de que no puede haber un México fuerte sin municipios fuertes. Es en lo local donde las personas viven, trabajan, estudian y construyen su proyecto de vida.
Debemos fortalecer el municipalismo y dar a los gobiernos locales mayores capacidades para planear, invertir y responder. Siempre con una visión humanista: la infraestructura, la innovación y el crecimiento económico solo tienen valor cuando se convierten en bienestar para las familias.
13. ¿Y a nivel local?
El verdadero reto de Ciénega de Flores ya no es crecer. Ese crecimiento está en marcha y lo estamos fortaleciendo día con día.
El verdadero desafío es no perder el rumbo y tener la madurez cívica e institucional para que las coyunturas políticas no interrumpan una visión de largo plazo que ya está dando resultados. Debemos seguir creciendo bien: con orden, planeación, servicios eficientes, instituciones sólidas y sentido humano.
14. La inteligencia artificial está transformando la comunicación política. ¿Cómo ha impactado tu actividad pública? ¿Consideras necesaria una regulación específica en esta materia?
La innovación tecnológica ha sido parte importante de la transformación de Ciénega de Flores. Hoy utilizamos herramientas que permiten digitalizar procesos, agilizar la atención ciudadana y hacer más eficiente al gobierno.
La inteligencia artificial representa una gran oportunidad, pero debemos avanzar con mesura, responsabilidad ética y transparencia. Estoy a favor de marcos normativos que eviten la desinformación y el uso indebido de esta tecnología. La tecnología debe potenciar la capacidad humana, nunca sustituir su responsabilidad.
15. Si pudieras darle un consejo al político que eras cuando comenzaste tu carrera, ¿cuál sería?
Le diría que nunca pierda la capacidad de escuchar ni la cercanía con la gente. Las mejores decisiones, las que dejan huella y marcan un antes y un después, nacen recorriendo las calles y hablando con quienes viven los problemas. Esa es la mejor manera de no perder el rumbo, la brújula ni el piso.
También le pediría paciencia y resiliencia, porque las transformaciones profundas no siempre son inmediatas. Hay que explicar el rumbo, sostener la confianza con hechos y nunca olvidar por qué comenzó: para servir y para solucionar.
16. ¿Cómo te gustaría ser recordado al final de tu trayectoria política?
Me gustaría ser recordado como alguien que entendió que gobernar no era administrar únicamente un periodo, sino preparar el futuro de toda una comunidad.
Aspiro a dejar un Ciénega de Flores moderno, competitivo y profundamente humano, con oportunidades, instituciones sólidas y bases firmes para continuar creciendo sin perder su identidad. En Ciénega de Flores, todas y todos estamos convencidos de que el futuro es nuestro porque decidimos construirlo juntos. Y ese futuro es hoy.

Más historias
PABLO BUSTAMANTE
Ana Paty Peralta
Cecilia Patrón