GIO 43: ASÍ SE HIZO UNA CAMPAÑA EXITOSA EN LA ELECCION DEL PODER JUDICIAL - Campaigns and Elections México

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GIO 43: ASÍ SE HIZO UNA CAMPAÑA EXITOSA EN LA ELECCION DEL PODER JUDICIAL

@rvargaspasaye

La campaña judicial extraordinaria que tuvo lugar el 1 de junio de 2025 en México representó todo un reto para los involucrados. Tanto las autoridades del Instituto Nacional Electoral (INE), como en los OPLES de las entidades donde también se votaron por los cargos judiciales locales para su organización, como para las personas que serían candidatas y sus equipos de trabajo incluido por supuesto los consultores políticos.

El cargo de mayor relevancia en el proceso sin duda era el de Ministras y Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde en una boleta color morado, aparecían del lado izquierdo un listado bajo estricto orden alfabético de 33 mujeres y del derecho de 31 hombres. Cinco de las primeras y cuatro de los segundos conformarían la nueva Corte.

Muchas dudas se generaron previo al arranque de las campañas, dudas naturales al ser un proceso inédito, con un tope de campaña que se modificó casi al arranque el 30 de marzo, con reglas que no permitían muchas cosas, como el apoyo de partidos políticos, el acceso a medios de comunicación, o la inversión en pauta de campañas digitales.

Sin dejar de lado que las casillas no serían las mismas que en procesos tradicionales, se reduciría el número de ellas aunque se incrementaría el de posibles votantes, aunado a que la manera de votar sería distinta, ahora la gente tendría que escribir un número en lugar de tachar una opción.

Desde el inicio se tuvieron en la estrategia claros algunos puntos:

  • La atención mediática estaría en mayor medida en la competencia entre las mujeres, sobre todo las Ministras que estaban en funciones.
  • Se tenía que hacer una campaña donde se posicionarían nombre, número de candidato y color de boleta, sobre todo.
  • Tenía que hacerse casi toda la campaña en redes y en territorio, sin dejar de aprovechar la enorme plataforma universitaria que era una ventaja competitiva de Giovanni Figueroa por su perfil académico.
  • Sería una elección con baja participación, se calculaba rondar el 10%.
  • Se tenía que enfocar sobre todo en acciones que comunicaran contacto o cercanía como lo fue el trabajo de territorio ejemplificado en las visitas a colonias, mercados, o plazas públicas, entre otros puntos de concurrencia, para allí, de manera directa conversar con las personas, entregarles folletos e invitarlos a votar.
  • Aprovechar al máximo los espacios en medios de comunicación impresos, radio, televisión, y digitales ya fuera en forma de noticia, entrevista, o artículos de opinión difundidos a través de sus diversos canales.

Resulta necesario recordar que el proceso para llegar a la boleta pasó por ser “nominado” por alguno o varios de los tres poderes: ejecutivo, legislativo o judicial. Primero fue la revisión de documentos, cuyo primer dique era el promedio en la licenciatura que tenía que ser mínimo de 9; luego las entrevistas donde se valoró la idoneidad de los perfiles, para de allí pasar a lista final de aspirantes que irían a un sorteo que tendría como protagonista a una tómbola y como recinto al Senado de la República donde la fortuna inclinó su balanza a favor y en contra.

La campaña

Se comenzó a elaborar material videográfico para contenidos en redes sociales que apelaran sobre todo al conocimiento de Giovanni Figueroa y a una comunicación emotiva a partir de testimoniales de gente cercana que lo ha influido en su formación y vida. En ellos participaron familiares, maestros, amistades, alumnos, entre otros, quienes transmitieron sobre todo sus sentimientos a favor del proyecto.

Sumado a una campaña primaria que era un llamado al posicionamiento del nombre y el número, así nació “Gio 43” que con la fonética puede escucharse como “YO 43”, asunto crítico en la campaña porque esa cifra resulta en un número interesante en una parte del colectivo nacional, sobre todo relacionado con un hecho lamentable. De allí que pasar del “Somos 43” o del “Nos faltan 43” a un “Yo 43” era un paso estratégico y sobre todo crucial en el posicionamiento. Se le dio la voz a la gente para que desde diversas partes del país enviaran sus videos propios, austeros, orgánicos y ya con un trabajo de edición se lanzaran piezas que llamaban a la pertenencia y al apoyo real, social, comunitario de un candidato a Ministro de la Suprema Corte. 

Conforme las demás campañas también cobraban forma y ritmo se buscó dar un segundo paso ahora ya con una propuesta, pero alejada un tanto del ámbito legal, pues contrario a una candidato o candidata a alcalde, diputado, senador, o gobernador, donde se puede prometer obras, puentes, fuentes de empleo, para los casos de los cargos judiciales no sería nada lógico una propuesta de esa naturaleza.

Por eso es que se pensó en algo más gráfico que pudiera llegar al imaginario colectivo de forma rápida, así nació “Rompamos la burbuja del poder judicial”, bajo la narrativa de que los ministros de antaño y actuales vivían en un pedestal alejados de la realidad, llenos de privilegios que tenían que terminarse. Con la figura gráfica literal de un globo tronado con una aguja.

Lo cual llevó como consecuencia una propuesta que fue muy bien vista en foros y medio de comunicación: que la Corte hiciera sesiones itinerantes en todo el país, para que así conocieran de cerca los temas que se discuten.

Buena parte de la primera etapa de la campaña se basó sobre todo en visitas a instituciones educativas, donde a partir de foros o paneles, las personas candidatas podían exponer sus diferentes propuestas. En el caso de Giovanni Figueroa al ser un miembro activo de la academia tenía invitaciones de forma permanente antes de la campaña, así que de manera natural se acomodó en la estrategia general.

De hecho ese fue una de las fortalezas de la candidatura, Giovanni Figueroa es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel II, cuenta con diversos libros, capítulos en otros, artículos científicos, y ha sido citado en múltiples ocasiones incluyendo en la propuesta de reforma judicial constitucional del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para fundamentarla.

Otra parte de los días de campaña se basaron en la repartición de volantes en espacios públicos en diversas ciudades del país, teniendo contacto directo con la gente y, de nuevo, con el trabajo de video y fotografía tratar de expandirlo en sus redes sociales.

Sumado al traslado de la narrativa y las acciones a los espacios mediáticos que se abrieron logrando así llegar a otros públicos que conforme avanzaban las campañas buscaban analizar la mayor cantidad de opciones para una mejor toma de decisión. Entendiendo que en la mar de opciones en todo el territorio nacional, la batalla estelar y la que jalaba los reflectores era la de quienes competían por el cargo de Ministra y Ministro.

El domingo 1 de junio Giovanni Azael Figueroa Mejía emitió su voto como un habitante más de la Ciudad de México, y por la noche vio cómo de manera lenta comenzaron a computarse las actas en la página web de resultados del INE. Y cuando el conteo llegó la 100% se dio la noticia de que sería Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el segundo hombre más votado con 3 millones 655 mil 748 sufragios a su cuenta, un perfil que ha llamado la atención por su perfil sobre todo académico, que se ha preparado durante más de veinte años para el cargo, sin ser cercano al partido del poder, y sobre todo, con una manera efectiva de comunicar.