LA FÁBRICA DE LÍDERES: ASI CONTRIBUYEN MEDIOS Y REDES SOCIALES A ELEGIR A LOS POLÍTICOS - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

LA FÁBRICA DE LÍDERES: ASI CONTRIBUYEN MEDIOS Y REDES SOCIALES A ELEGIR A LOS POLÍTICOS

Por Borja Ventura Una vieja leyenda urbana propia de los mentideros políticos cuenta que hubo una vez un conocido candidato que se esforzó por introducir una muletilla recurrente en sus discursos. Era una especie de error intencional. El objetivo era ponérselo fácil a los imitadores para que se fijaran en él y contribuyeran a hacerle más popular. Que hablaran de él, aunque fuera para burlarse del cebo que él mismo había puesto. Hay muchas formas de buscar la lealtad de un votante, y todas empiez

Por Borja VenturaUna vieja leyenda urbana propia de los mentideros políticos cuenta que hubo una vez un conocido candidato que se esforzó por introducir una muletilla recurrente en sus discursos. Era una especie de error intencional. El objetivo era ponérselo fácil a los imitadores para que se fijaran en él y contribuyeran a hacerle más popular. Que hablaran de él, aunque fuera para burlarse del cebo que él mismo había puesto.Hay muchas formas de buscar la lealtad de un votante, y todas empiezan por la atención. Se puede llegar a él a través del bolsillo, apelando a medidas concretas que se traduzcan en ventajas económicas o en respuestas a situaciones de necesidad. – Puedes ser un intelectual con un discurso equilibrado y correcto, que ofrezca estabilidad ante la incerteza y no soliviante a los adversarios, pero sin carisma y emoción será difícil que alguien se deje convencer –. – Puedes ser un intelectual con un discurso equilibrado y correcto, que ofrezca estabilidad ante la incerteza y no soliviante a los adversarios, pero sin carisma y emoción será difícil que alguien se deje convencer –. Se puede llegar a través del corazón, conectando con los deseos o temores del elector. Se puede llegar a través de los ojos, proyectando una imagen en línea con las aspiraciones del ciudadano. Y se puede también, cómo no, llegar a través de la cabeza, convenciendo con las propuestas y las ideas propias del debate político.Un buen candidato debe tener al menos un poco de cada cosa si quiere conseguir esa atención. Puedes ser un intelectual con un discurso equilibrado y correcto, que ofrezca estabilidad ante la incerteza y no soliviante a los adversarios, pero sin carisma y emoción será difícil que alguien se deje convencer.Del mismo modo, parece complicado movilizar a la gente si solo tienes pasión pero careces de argumentos. Al menos así había sido en la política tradicional: el éxito consistía en conjugar esas capacidades y en saber encajar una propuesta determinada en una situación concreta.– Ahora no se entiende una campaña sin el uso de plataformas de comunicación, sean tradicionales como la televisión, sean innovadoras como las redes sociales –. – Ahora no se entiende una campaña sin el uso de plataformas de comunicación, sean tradicionales como la televisión, sean innovadoras como las redes sociales –. Casi medio siglo después el impacto de aquella magistral utilización de los medios de comunicación sigue estudiándose en las escuelas de estrategia política. Ahora no se entiende una campaña sin el uso de plataformas de comunicación, sean tradicionales como la televisión, sean innovadoras como las redes sociales.Y en esa nueva lógica, una hornada de liderazgos distintos ha ido viendo la luz, todos con un denominador común: la búsqueda de atención como primera meta para luego conseguir todo lo demás.Perlas falsas, tirolinas y vídeos épicosPorque los mensajes ahora no calan en imágenes institucionales o debates, sino en gifs y memes. La política, por tanto, busca conectar también con electores que construyen su intención de voto en ágoras alejadas de los mítines y los programas televisivos tradicionales.El mensaje se simplifica, visualiza y empaqueta para favorecer su distribución masiva. Y en esa guerra se ponen a la misma altura las opciones políticas sensatas y las propuestas más arriesgadas.Baste como ejemplo el caso de Boris Johnson, uno de los grandes artífices del brexit que, una vez aprobado vía referéndum, no quiso desarrollar: aceptó ser el enviado del Reino Unido a negociar con la UE, pero rechazó encabezar el proceso como candidato a primer ministro.Su historia, sin embargo, empezó mucho antes de todo eso: fue un controvertido alcalde de Londres, conocido por su verbo fácil y sus excentricidades. Como por ejemplo la ridícula imagen de lanzarse en tirolina y quedarse enganchado luciendo banderitas mientras le sacaban fotos. Todo para promocionar los Juegos Olímpicos que acogería la ciudad. – El mensaje se simplifica, visualiza y empaqueta para favorecer su distribución masiva. Y en esa guerra se ponen a la misma altura las opciones políticas sensatas y las propuestas más arriesgadas –. – El mensaje se simplifica, visualiza y empaqueta para favorecer su distribución masiva. Y en esa guerra se ponen a la misma altura las opciones políticas sensatas y las propuestas más arriesgadas –. Los votantes que premian este tipo de actitudes no son todos, claro está, ni siquiera son aún mayoritarios. Pero sí es cierto que a medida que pasa el tiempo cada vez son más quienes han ido creciendo en esta cultura visual, tan crítica con lo que huele a tradicional y tan demandante de nuevas narrativas políticas.A ellos se une otro estrato de gente, los desencantados de la oferta tradicional, que suelen conectar mejor con propuestas más artificiosas que profundas. Por eso el populismo ni siquiera es como era antes.Años después, el Ejecutivo está formado por una coalición de los ultranacionalistas padanos de la Lega Nord y ese movimiento teóricamente sin ideología que basaba su propuesta en ser antisistema. Lo que empezó casi como una broma propia de la crítica política ha acabado en el Gobierno, con las consecuencias que eso puede tener para uno de los motores económicos europeos.Es el caso de Jair Bolsonaro, recientemente elegido como presidente de Brasil. En su elección intervienen muchos factores, empezando por la corrupción sistemática que destruyó al izquierdista Partido de los Trabajadores de Lula y pasando por el inmenso poder de los movimientos religiosos conservadores en el país.La lógica, por tanto, es perversa. Es cierto que los políticos siempre se han ayudado de los medios para llegar a la gente, pero ahora la situación ha dado un paso más: los medios, sedientos de audiencia, dan cuartel a propuestas políticas siempre que generen audiencia, aunque sean controvertidas.En España sucedió con Podemos y Ciudadanos, pero también sucede ahora con Vox cuando parecía que la ultraderecha no estaba calando en el país. Los sondeos, que durante años retrataron su irrelevancia, empiezan a concederles presencia parlamentaria.El discurso en las redes socialesComo sucede casi siempre, esta oleada no surge de la nada. La utilización activa de las plataformas de comunicación para política empezó en EEUU, y también ha sido en EEUU donde más se ha desarrollado este nuevo modelo. Barack Obama fue todo un referente en el uso del marketing político, y Donald Trump, la sublimación del modelo de Johnson, Di Maio y tantos otros, aprendió bien la lección.– La utilización activa de las plataformas de comunicación para política empezó en EEUU, y también ha sido en EEUU donde más se ha desarrollado este nuevo modelo –. – La utilización activa de las plataformas de comunicación para política empezó en EEUU, y también ha sido en EEUU donde más se ha desarrollado este nuevo modelo –. En ese aspecto, la difusión a través de redes sociales se vuelve clave. Los medios clásicos, especialmente la televisión, hacen a uno relevante, pero son las redes sociales las que le convierten en icono. Esa línea también la han seguido los políticos por su cuenta en el mundo real. Hacer cosas pretendidamente graciosas o ridículas es visto como un posible valor, como lo de forzar una muletilla, si a cambio se consigue atención.Por eso un candidato a la alcaldía de Madrid acepta convertirse en un meme andante, toda una exvicepresidenta como Soraya Sáenz de Santamaría intenta ganar las primarias de su partido abanico en mano o el líder emergente de una formación soberanista acaba convirtiéndose en una celebridad tuitera por sus soflamas.Pero quienes mejor han entendido esto en el panorama nacional han sido sin duda los miembros de Vox. Saben bien que para ellos es fundamental ahora ganar presencia aprovechando la corriente de atención generada, aunque sea provocando la hilaridad entre aquellos que nunca te van a votar. De hecho, lo que no saben es que les están ayudando a volverse más visibles para aquellos que sí pueden votarles.