
En medio del clima electoral de Brasil, una reunión entre Flavio Bolsonaro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, movió el tablero tras el respaldo que el mandatario estadounidense externó hacia el hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El encuentro ocurre además semanas después de que Trump también se reuniera con el actual presidente brasileño y precandidato, Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro llegó a Washington sin tener la reunión confirmada, todo apuntando a que tomó el riesgo para calmar la turbulencia que le dejó el reciente escándalo que lo vincula a Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por presuntamente estar detrás del mayor fraude financiero de la historia del país. Aunque el equipo del precandidato afirmó que el encuentro fue solicitado por la Casa Blanca, voceros de la residencia presidencial no han confirmado tal información.
Ambos líderes entablaron una conversación durante más de hora y media en torno a la situación de seguridad en Brasil. Bolsonaro pidió a Trump que declare como terroristas a los dos principales grupos del crimen organizado en su país, Comando Vermelho y Primeiro Comando da Capital, de acuerdo con su propia declaración tras la reunión.
Aunque Estados Unidos intentó influir en el proceso judicial en contra de Jair Bolsonaro e impuso altos aranceles sobre las importaciones brasileñas, además de sanciones contra el magistrado de la Corte Suprema, la ideología derechista compartida por ambos ha llevado a que limen asperezas y ahora se ha comprometido con Trump a que, si gana la presidencia, Brasil se adherirá al Escudo de las Américas.

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