ESPECIAL. Sheinbaum vs Trump, la batalla de comunicación más allá del narcotráfico - Campaigns and Elections México

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ESPECIAL. Sheinbaum vs Trump, la batalla de comunicación más allá del narcotráfico

Las diferencias entre México y Estados Unidos por el combate al narcotráfico en la frontera no son nuevas, pero sí lo es el contexto digital que potencializa los mensajes de cada gobierno para repartir las culpas, lo que abre una nueva batalla dentro de una guerra añeja contra el tráfico de drogas: una batalla de comunicación entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente Donald Trump. 

En esta edición de Campaigns and Elections, los consultores hablan de los aciertos, de los errores y de los riesgos del Gobierno de México en la estrategia de comunicación ante uno de los personajes más complejos y polémicos del mundo como es el presidente estadounidense. 

Los argumentos de ambos mandatarios no son diferentes al que había a finales de los años 60, cuando Estados Unidos cerró brevemente su frontera con la primera Operación Intercepción de Richard Nixon, con el argumento de que el gobierno mexicano debía hacer más para detener el tráfico de drogas, mientras que México consideraba que el verdadero problema radicaba en la demanda de los consumidores estadounidenses. 

Para Carlo Varela, director de la firma de consultoría y estudios de opinión Varela y Asociados, la diferencia en la actualidad radica en el mensajero, un personaje que patentó una estrategia de negociación con el mundo a base de aranceles, que un día amenaza y al otro se retracta. 

“Le encanta este juego y él vive con este juego, lamentablemente en estos meses también recula mucho, los aranceles nos ha amenazado cada 15 días que nos va a imponer aranceles, nos impone como en el jitomate, el acero o el aluminio, pero en otros recula; es una persona muy difícil”, comentó. 

Agregó que a seis meses de que asumió el gobierno, Trump se ganó la antipatía del 90 por ciento de las y los mexicanos, quienes ya no toman en serio las amenazas y respaldan las respuestas que ha dado la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Para el 90% de los mexicanos les cae mal Trump, entonces cuando él emite un comentario, hace un señalamiento mucha de la gente en México es de ´ay, otra vez Trump haciendo de las suyas´, entonces el mensajero es mucho de que si fuera una persona más seria, todos estos golpes mediáticos yo los señalaría y me preocuparían más, pero sé que la gente en México no le cree mucho a sus amenazas y que solamente trata de golpear a México para sacar ventaja de estas negociaciones y sacar otras cosas que están en el filo”, apuntó. 

Luis Macías, consultor político y especialista en comunicación coincide en que estas amenazas en torno al crimen organizado son parte de la estrategia para impulsar acuerdos de tinte comercial que beneficien a Estados Unidos. 

“Lo que tratas en una negociación es de poner los puntos débiles de tu rival por delante para ganar la ventaja en la negociación… Está el tema del narcotráfico, está el tema más reciente aeronáutico, y todos estos harán un paquete para eventualmente impulsar lo que se ve que es de su interés, que es la agenda comercial y la agenda de relocalización, a final de cuentas son palancas de comunicación”, señaló. 

Por su parte, el fundador y director de Kimediamx, Jesús Caudillo, afirmó que este nivel de presión por parte de Estados Unidos nunca se había visto, con posturas mediáticas como la que realizó el presidente Trump en la que afirmó que el gobierno mexicano se encuentra “petrificado” ante el poder de los cárteles de las drogas. 

“No recuerdo este nivel de presión de parte del Gobierno de Estados Unidos hacia el Gobierno de México por temas muy concretos, en este caso la relación de políticos con el crimen organizado, que desde sus puestos, presuntamente, facilitaron las actividades ilegales de los cárteles”, expresó. 

Agregó que Trump se está tomando muy en serio la presión a México para combatir el paso de fentanilo, pues no solo son posturas mediáticas, sino también medidas políticas y financieras, derivadas en gran parte por la elección intermedia que hay en Estados Unidos el próximo año. 

“Vamos a tener elecciones en Estados Unidos el siguiente año, elecciones intermedias, obviamente el tema México, el tema migratorio pues van a entrar en este debate electoral”, apuntó.

Además, recordó que, adicional a la estridencia que caracteriza a Trump, es un presidente que tiene a favor las Cámaras Legislativas y todo el respaldo para presionar a México para frenar el tráfico de drogas. 

“Trump tiene un estilo estridente, tiene un estilo de comunicar muy particular, además tomemos en cuenta el contexto político de Estados Unidos en el que Trump tiene a su favor las Cámaras, el Senado, el Congreso, todo esto favorece el clima para que el proyecto de limitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos se realice”, recordó. 

SHEINBAUM Y LA ESTRATEGIA DE CABEZA FRÍA

A diferencia de otros mandatarios que cayeron directamente en las provocaciones de Trump, Claudia Sheinbaum implementó una estrategia que autollamó “cabeza fría” y que le permitió obtener resultados positivos para México en la imposición de aranceles.

“Yo creo que la presidenta se ha distinguido, a diferencia de muchos otros jefes de estado, por la templanza y la paciencia en sus respuestas y tener muy claro hacia donde quiere ir. Yo creo que ha respondido de forma destacable, muy por arriba de otros jefes de estado y buscando yo creo que siempre tener un trato de iguales. En lo personal a mí me satisfacen las respuestas de la presidenta con respecto a la situación en todos los temas que ha habido y de alguna forma también se ha encargado no solo de dejar la retórica sino de tener razones para creer en las palabras mexicanas, como el tema de la extradición y como el tema de la colaboración, consideró Luis Macías. 

Para Jesús Caudillo, esta templanza puede estar influenciada también por un bajo margen de maniobra que puede tener la presidenta ante las amenazas de Trump y es evidente su disposición para trabajar de manera conjunta con su vecino del norte. 

“No tengo claro yo cuáles son las opciones que tenga la presidenta más allá de la que haya mostrado, es decir, yo no tengo claro si la presidenta pueda elevar el tono, pueda ponerse al tú por tú en esta simetría de fuerzas porque yo creo que está empantanada la presidenta entre la narrativa del gobierno pasado de abrazos, no balazos y la necesidad de demostrar una voluntad de cooperación con el Gobierno de Estados Unidos”, afirmó.

Como muestra de esta disposición recordó cuando el Gobierno de México extraditó a 29 de los capos más importantes presos en el país como una ofrenda para Estados Unidos que parace exigir cada vez más. 

“La presidenta mandó a 29 narcoraficantes a manera de ofrenda, pero parece que allá eso no ha sido suficiente y que están buscando escalar el nivel de los personajes que ellos quieren capturados y en este ánimo la presidenta está empantanada y con poco margen de maniobra”, aseveró. 

Precisó que más allá de la estrategia de reacción que tenga la presidenta, esta siempre estará limitada a la estrategia que Estados Unidos tenga con relación a México y el combate al tráfico de drogas. 

“Me parece que la presidenta en varios momentos ha mantenido la dignidad y la dignidad de la investidura, me parece que ha sido muy digna en varios momentos frente a Estados Unidos, pero también me parece que hay situaciones que la están sobrepasando y que escapan a su control y que es el plan estratégico que tenga Estados Unidos respecto a México”, concluyó.

Por su parte, Carlo Varela agregó que la estrategia de “cabeza fría” se ha capitalizado en su popularidad, pues es una de las características que la diferencía de su antecesor, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

“De este lado, la presidenta tiene niveles altos de popularidad, no es tan ruda, tan peleadora como AMLO que se peleaba con todo el mundo, ella es más ecuánime, su estrategia de cabeza fría, de no contestarle, ha utilizado que goza con niveles altos de popularidad y credibilidad, ha tratado de envolverse en la bandera, con argumentos nacionalistas, de defender la soberanía para tratar de captar el apoyo de la población”.

Explicó que esa misma popularidad es la que ha hecho que los señalamientos realizados por Donald Trump no hayan calado de fondo en la opinión pública, sumado a que el estadounidense es considerado uno el enemigo público número uno del país. 

Sin embargo, adelantó que gradualmente la presidenta estará entre la espada y la pared si más adelante salen pruebas que comprometan a personajes cercanos a su gabinete o de gobiernos morenistas. 

“La presidenta está ahorita entre la espada y la pared, detener o quitar al gobernador de Sinaloa, de Tamaulipas, al propio Adán Augusto se hablaría de que está cediendo a las peticiones, lo está haciendo para quedar bien con Trump y que está traicionando los acuerdos y se vuelva una crisis muy difícil de contener”, advirtió. 

OPOSICIÓN FRAGMENTADA  

La acusación de un Narco Estado en México fue el principal argumento de la oposición en tiempos de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, con Claudia Sheinbaum esta narrativa se diluyó y fragmentó a los opositores del régimen, quienes se encuentran en la disyuntiva entre ser señalados como traidores a la patria y sumarse al mayor enemigo percibido por los mexicanos, que es Donald Trump. 

Salvo algunos intentos en redes sociales por posicionar hashtags como #NarcoPresidente o #NarcoPresidenta, en los hechos, hay varios actores que se sumaron a la presidenta en su estrategia para contener la amenaza de los aranceles. 

Gobernadores del PRI y del PAN hicieron público su respaldo a la presidenta a través de la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago), mientras que los legisladores de oposición tuvieron que verse mesurados, pues quienes criticaron la estrategia de Sheinbaum se vieron rápidamente exhibidos cuando México consiguió un trato preferencial en la imposición de aranceles. 

“La verdad es que muy poco, yo sí creo que quisierámos ver a una oposición frontal, firme, clara, pero no sé si lo podamos esperar del PAN, o del PRI,  o de Movimiento Ciudadano, la verdad es que no los veo a la altura políticamente de conformar un frente firme ante una situación como esta”, consideró Jesús Caudillo. 

Agregó que los propios líderes opositores se ven limitados cuando fueron parte de un régimen que impulso una lucha contra el narcotráfico y quedó expuesto años después con la detención de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderó. 

“La verdad es que esta oposición me parece muy pobre, muy enana, no los veo a la altura de la situación que está ameritando el país, con el valor que se requiere para denunciar lo que está pasando, con la calidad moral y que no los amenacen con investigarlos por tal o cual tema”, señaló. 

Para Luis Macías, el tema del narcotráfico no es exclusivo de esta administración y la oposición debe analizar si sacar frutos a corto plazo de estas narrativas estadounidenses o defender al país ante una ofensiva del presidente Trump.

“Históricamente, al país nunca le ha servido y nunca le servirá es politizar la seguridad. Entonces, aunque siempre está el tema de poder reclamar y poder comparar entre A, B y C, en México es un contínuo en donde nuestros problemas tal como la seguridad, la situación del narcotráfico, pues es un continuo de la historia que lamentablemente está presente y podrá seguir presente”, recordó. 

Parte de los argumentos fuertes de la presidenta son los históricos decomisos de droga, particularmente fentanilo, desmantelamiento de narcolaboratorios y recuperación de huachicol, que son expuestos una vez a la semana desde su conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”. 

Para Carlo Varela esta narrativa tiene un doble filo, pues si bien informa a la ciudadanía y al gobierno de Estados Unidos de las acciones realizadas, la realidad es que también exhibe lo que no hizo su antecesor para combatir estos delitos, que constantemente minimizó durante su sexenio. 

“Sheinbaum trata de desviar la atención diciendo que sí han realizado acciones, que sí han decomisado el 50% de lo que se decomisó con López Obrador, que hay récord de detenciones de generadores de violencia, que han dado golpes al fentanilo, al huachicol. Cuando ella misma trata de defender que han estado trabajando, ella misma reconoce que el pasado sexenio la política de abrazos y no balazos es que están coludidos”, refirió. 

Añadió que, si bien los señalamientos de Trump pueden perder peso entre los mexicanos, hay otros funcionarios que insistentemente repiten el mensaje sobre una complicidad entre el gobierno mexicano y los cárteles del país. 

“Sí le puede afectar mucho porque Trump como persona que emite el mensaje es poco creíble, pero detrás de él hay un grupo muy poderoso de funcionarios estadounidenses, el mismo Marco Rubio, el vicepresidente, el zar de la frontera, que no quitan el dedo del renglón de señalar a México como un narcogobierno y que no está realizando las acciones para impedir que esté funcionando”, apuntó. 

IMPACTO EN MORENA RUMBO AL 2027 

El impacto electoral que puede tener una estrategia de seguridad fallida ya está probado en México y fue uno de los factores que le costó al PAN dejar la Presidencia de la República en 2012 para cederla nuevamente al PRI de Enrique Peña Nieto, un partido que perdió el poder por hartazgo de la gente y que hoy en día se ubica entre la tercera y cuarta fuerza política a nivel nacional. 

Desde 2018 que López Obrador llegó a la Presidencia, la guerra fallida contra el narco fue el estandarte para vender a la población una de las razones más importantes para no regresar al pasado, narrativa que ha tenido continuidad con Claudia Sheinbaum. 

A pesar de que Morena es gobierno ahora, Carlo Varela no ve una responsabilización inmediata por parte de los mexicanos, pues afirmó que el tema de seguridad pasa por varios niveles que se puede quedar en las policías municipales y estatales antes que en el Gabinete de Seguridad federal.

“El tema de la seguridad es un tema que sí golpea a la autoridad, pero tiene varios niveles, el nivel municipal, estatal y federal, realmente mucha gente cree que los problemas de violencia, de inseguridad y crimen organizado se debe más a la culpa, se diluye mucho la responsabilidad de la seguridad ante el crimen organizado”.

Consideró que para que haya un impacto real en la opinión pública, deben salir a la luz pruebas contundentes contra funcionarios ligados a Morena que pongan en duda la versión que el gobierno ha mantenido hasta ahora. 

“Los temas que impactan en la opinión pública son más mediáticos como masacres, videos, noticias, que se demuestre, si salen las pruebas en Estados Unidos de que están coludidos sí le puede afectar muy fuertemente a la imagen de Morena”, precisó. 

Desde su perspectiva, un error en la comunicación presidencial es insistir en que el gobierno de Estados Unidos no informa sobre las acciones y acuerdos realizados con líderes del narcotráfico, pues esto solo pone en evidencia que el gobierno estadounidense no confía en las autoridades mexicanas. 

“Yo creo que ha sido muy mala estrategia de comunicación el insistir que ella no sabe nada, que Estados Unidos no le ha compartido información porque al final no le comparten información porque no confían en las autoridades”. 

Finalmente, consideró que este tema es el principal reto de gobierno y de comunicación que ha enfrentado Sheinbaum desde que inició su gobierno, más allá de los temas económicos que no han sido percibidos por la población en general. 

“Es un tema que lleva cinco meses golpeándola desde que entró a la Presidencia, la gente todavía no está tan enojada con el tema económico, lo que está pegándole mucho ahorita son el tema de seguridad, de corrupción y la relación con Trump, yo creo que esa es su principal crisis”, concluyó. 

Para Jesús Caudillo, hay algunos temas en los que ha faltado contundencia por parte del gobierno mexicano y expuso como ejemplo el caso de las financieras y casas de bolsa que son investigadas por presunto lavado de dinero. 

“Lo que sucedió el mes de junio con las casas de bolsa, al ser señaladas directamente por el Tesoro de Estados Unidos como instituciones que facilitan el lavado de dinero para los cárteles, eso me parece que es grave y ante tal hecho, es claro que la reacción acá no fue contundente, no fue clara”, consideró. 

Agregó que existen cabos sueltos que pueden cambiar la narrativa en el corto o mediano plazo, como es el acuerdo que Ovidio N, hijo del Chapo Guzmán, realizó con el gobierno de Estados Unidos. 

“El acuerdo de Ovidio con la Fiscalía me parece algo histórico, que un narcotraficante de alto vuelo está llegando a un acuerdo con Estados Unidos, ¿Quién sabe a cambio de qué?, pero esto rompe un pacto de silencio que se ha mantenido en México por décadas”, recordó. 

Más allá de los factores externos y ante una oposición debilitada, consideró que Morena podría tener una afectación real si hay rupturas en los grupos internos y expuso como ejemplo el caso del senador Adán Augusto López, cuyo exsecretario de Seguridad, Humberto Bermúdez Requena, hoy está señalado como líder de la “Barredora”, una célula criminal generadora de violencia en varias partes del país. 

“En el tema de Adán Augusto ya hay quienes se están desdiciendo del apoyo que alguna vez le manifestaron, hay opinadores muy inclinados por Morena, que ya lo están condenando al propio Adán Augusto. Si Morena tendría problemas es porque tendría problemas internamente porque el gran caudillo, de alguna manera, no ha logrado contener las divisiones internas, porque la presidenta busca hacerse valer frente al gran caudillo”, afirmó. 

Luis Macías consideró que es pronto para ver una fractura al interior de Morena, pues los principales líderes del movimiento han cerrado filas con la narrativa de la presidenta. 

“Yo creo que lo que hemos visto ha sido como un cierre de filas al tratar de buscar cómo evolucionan las cosas, entonces es difícil ver digamos una fractura ahorita hacia el interior en estos temas. De repente lo que está haciendo Morena es cerrar filas en torno a su narrativa y yo creo que un poco lo vamos a ir viendo por ahí”.

Ante la posibilidad de que se difunda una lista de funcionarios morenistas ligados con el narcotráfico, reconoció que podría afectar la narrativa oficial, pero por el momento estos datos son todavía una especulación mediática y de redes sociales. 

“En cualquier circunstancia afecta la narrativa de un gobierno algún hecho de alto impacto, pero son escenarios, como puede haber N cantidad de escenarios. Ahorita yo no especularía sobre si esto puede pasar, creo que está un poquito más en la línea de la política, la verdad es que no tiene mucha opinión al respecto de lo que puede pasar”, apuntó.

Finalmente, consideró que la presidenta ha dado el primer paso que se debe de dar ante una situación de crisis: reconocer la crisis y actuar en consecuencia con datos duros y oportunos que cierren el paso a las especulaciones. 

“Cuando estás en una crisis de comunicación de este estilo es reconocer que tienes una crisis ya (*). Yo creo que el gobierno no ha reconocido que es una crisis, pero reconoce que es un tema y está informando puntualmente sobre el tema. Hemos visto los puntos más álgidos de la crisis, el tema es cómo van despresurizando poco a poco con la información, pero ya lo establecido de entrada al reconocer la crisis y al reconocer el problema claramente tienen un escenario o varios escenarios de solución. Entonces reconocer que le entraron a la crisis y están navegando me da la impresión con información certera que deja poco a la especulación y eso ayuda a mantener la narrativa de ellos”, concluyó.