Voto obligatorio en Chile: 5 millones de nuevos electores podrían definir la elección  - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

Voto obligatorio en Chile: 5 millones de nuevos electores podrían definir la elección 

A dos días de las elecciones presidenciales y parlamentarias de Chile surge una incógnita alrededor de los 5 millones de personas que no participan en estos procesos pero que esta vez acudirán a las urnas gracias al decreto de la Ley N° 21.524, que restableció la obligatoriedad del voto y multas que van desde de las 0.5 hasta las 1.5 UTM (Unidad Tributaria Mensual). 

Entender el contexto detrás de la participación obligatoria requiere revisar el pasado político del país sudamericano. En Chile no está marcada como obligatoria la inscripción al padrón electoral. En la década de los 80, tras celebrarse los primeros comicios tras 17 años de dictadura, un alto número de ciudadanos se registró para participar. Sin embargo, con el paso de los años, las cifras fueron a la baja. 

Para 2012, se reformó la inscripción a automática, pero el voto continúo siendo voluntario. Aun con esta medida, el porcentaje de participación no aumentó, siendo las elecciones presidenciales de 2013 las que registraron un récord de baja, con solo 6.6 millones participando en la primera vuelta y 5.5 millones en la segunda. En la elección presidencial de 2021, cuando el voto era voluntario, solo votaron 7.1 millones, es decir, menos de la mitad del padrón. Aunque la cifra aumentó, no fue lo suficiente como para considerarla un logro. 

Por ello, en 2022, el Congreso de Chile volvió el voto obligatorio y para los siguientes procesos electorales, participaron un promedio de 13 millones de ciudadanos. 

Actualmente, el padrón electoral chileno incluye cerca de 15.6 millones de ciudadanos habilitados. Con la medida de obligatoriedad y la imposición de multas, se anticipa que la participación supere los 13 millones de votos. Pero ¿quiénes son esos millones de votantes que participarán en estos comicios? Y lo más importante, ¿qué peso podrían tener en los resultados? 

Este grupo de nuevos votantes incluye tanto a personas que nunca habían participado en ninguna elección como a aquellos que, inscritos en el padrón, habían dejado de ejercer su derecho al voto. Este “electorado nuevo” es generalmente más joven que el que ha participado tradicionalmente en procesos electorales, con un promedio de edad cercano a los 43.5 años, en contraste con los 48.5 años del grupo que ya votaba. Adicionalmente, pertenecen en su mayoría a las clases media-baja y baja. Por ello, su comportamiento electoral es una incógnita.  

De acuerdo con analistas consultados por BBC Mundo, el perfil ideológico de estos votantes parece menos definido y más volátil en comparación con los electores habituales, dado que no les interesa la política y no se mantienen informados.  

Tienen una contraposición a quien está en el poder que es muy fuerte. Lo que tiene sentido con la idea de que la política no sirve para nada y por eso voluntariamente elegían no participar. Para algunos es indiferencia, para otros frustración, para otros rabia«, sostiene Juan Pablo Lavín, de la Encuesta Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo (UDD). 

Tomás Duval, analista y magíster en ciencia política y académico de la Universidad Autónoma de Chile, agrega que entre este nuevo sector de votantes «no existe esta coherencia más común en un votante politizado que vota izquierda y va a votar siempre izquierda. Aquí no, este grupo de personas puede votar en una elección a la derecha y en la próxima puede votar izquierda«. 

En caso de que no decidan anular su voto, tienen el potencial para inclinar la balanza en una contienda que, por ahora, pareciera muy abierta. 

Ocho candidatos presidenciales disputan la elección, lo que hace que la movilización y convencimiento de estos electores sea crucial para definir un ganador. La centroizquierda eligió por primera vez como su representante a una comunista: Jeannette Jara. Por otro lado, la derecha cuenta tres alternativas: lEvelyn Matthei, por la tradicional; José Antonio Kast, por la radical; y Johannes Kaiser, por la ultraderecha conservadora.  Las últimas encuestas apuntaron a que Jara y Kast serían los triunfadores que estarían enfrentándose en la segunda vuelta del 14 de diciembre. 

Los candidatos presidenciales Franco Parisi, Jeannette Jara, Marco Enriquez-Ominami, Johannes Kaiser, José Antonio Kast, Eduardo Artes, Evelyn Matthei y Mayne-Nicholls.