Gaby Osorio - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

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Redacción C&E. Gabriela Osorio Hernández es alcaldesa de Tlalpan y una de las fundadoras de Morena, convencida de que la mejor forma de gobernar es desde el territorio y no de un escritorio. A casi dos años de que inició su administración, comparte un balance de resultados, dificultades y perspectivas sobre el reto que representa gobernar esta demarcación, derivado de su diversidad social, ambiental y urbana.

En entrevista con Campaigns and Elections, la alcaldesa también aborda temas de coyuntura nacional, como las recientes reformas electorales, la discusión sobre la reelección y el nepotismo, así como la coordinación con los distintos niveles de gobierno. Además, expone los proyectos prioritarios para la recta final de su mandato y reflexiona sobre el futuro de la administración pública local, en un momento clave para la vida política del país.

“Gobernar no es un cargo, es una vocación. Y esa vocación se demuestra todos los días, en la calle, escuchando, atendiendo y resolviendo. Tlalpan no se gobierna desde la distancia; se gobierna con cercanía, con compromiso y con profundo respeto por su gente”, afirmó. 

1.- A casi dos años de tu gobierno, ¿cuáles consideras que han sido los principales retos de este encargo?

El primer gran reto fue recibir una alcaldía en condiciones de abandono. Encontramos desde oficinas en mal estado hasta prácticas de corrupción en distintos niveles, lo que nos obligó a empezar por lo más básico, pero también lo más importante: ordenar la casa. Era indispensable reconstruir la institucionalidad, poner reglas claras y recuperar la ética en el servicio público.

A la par, gobernar Tlalpan implica una complejidad única. Somos la alcaldía con mayor extensión territorial y con una diversidad enorme: zonas urbanas, pueblos originarios y suelo de conservación, cada uno con necesidades muy distintas. Eso nos ha exigido construir un gobierno cercano, territorial y con capacidad de respuesta real, no de escritorio.

Otro reto fundamental ha sido recuperar la confianza de la ciudadanía. Por eso nos propusimos demostrar, con hechos, que sí se puede gobernar con orden, con presencia permanente en la calle y con resultados medibles.

2.- ¿Qué factores han dificultado más el cumplimiento de tus objetivos de gobierno?

Uno de los principales desafíos que enfrentamos desde las alcaldías tiene que ver con los límites presupuestales y de facultades. Somos el nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía, y eso implica que diariamente recibimos solicitudes que muchas veces no son de nuestra competencia directa.

Sin embargo, es importante decirlo con claridad: eso no puede ser un pretexto. Al contrario, nos obliga a ser más creativos, más eficientes y a fortalecer la gestión para dar respuestas reales a la gente.

En ese sentido, la coordinación ha sido clave. El trabajo conjunto con el gobierno de la ciudad, encabezado por Clara Brugada, y con el gobierno federal de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, ha permitido atender de mejor manera temas complejos y acelerar los resultados para las y los vecinos.

Estoy convencida de que cuando hay coordinación, voluntad política y un enfoque territorial, las limitaciones institucionales se pueden superar y traducirse en soluciones concretas para la ciudadanía.

3.- ¿Realmente se puede consolidar un proyecto de gobierno en las alcaldías durante tres años o se requiere más tiempo?

Tres años claro que alcanzan para generar un cambio. Sin duda es un periodo corto, y justamente por eso en Tlalpan decidimos gobernar a otro ritmo: con un gobierno 24/7, trabajando permanentemente en territorio y de la mano de la gente, para que esos tres años realmente se sientan como el doble.

Desde el inicio tuvimos claro que no queríamos hacer cambios cosméticos. Queremos dejar un legado: un gobierno que no solo atienda lo urgente, sino que transforme de fondo la forma en que se gobierna, con cercanía, orden y resultados.

Para nosotras, consolidar un proyecto no es solo lo que se logra en el tiempo que dura una administración, sino lo que se deja instalado: una manera distinta de trabajar, de escuchar y de responderle a la ciudadanía.

Sin embargo, también es importante decirlo: contar con más tiempo es fundamental, pues permite consolidar y profundizar los proyectos de transformación. Hay procesos que, por su complejidad, requieren continuidad para madurar y generar un impacto más duradero en la vida de la gente.

4.- De las decisiones que has tomado como alcaldesa, ¿hay alguna que cambiarías?

Gobernar implica tomar decisiones todos los días y por supuesto que siempre hay espacio para mejorar. Más que hablar de una decisión en particular, yo diría que una de las grandes lecciones ha sido entender el equilibrio que requieren los procesos: saber actuar con oportunidad y eficacia, pero también con responsabilidad.

Otra lección fundamental es la importancia de rodearse bien: escuchar a las vecinas y vecinos, pero también construir un equipo honesto, capaz y comprometido, que esté a la altura de las exigencias y de las urgencias que implica gobernar una alcaldía como Tlalpan.

Lo importante es tener la sensibilidad y la responsabilidad de corregir cuando es necesario. Un gobierno que no se revisa a sí mismo se estanca; en cambio, un gobierno que escucha, ajusta y mejora constantemente es un gobierno que avanza.

5.- ¿Qué opinas de la reforma electoral (Plan B) que envió la presidenta y se aprobó en el Congreso de la Unión?

Aquí lo digo con claridad: la propuesta original enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum me parecía excelente. Era una reforma de fondo que recogía una demanda legítima de la ciudadanía hacia sus representantes. Fue una lástima que no se aprobara en los términos en los que fue planteada.

Hoy lo que tenemos es una reforma distinta, conocida como Plan B. Aun así, hay elementos importantes, como la reducción de presupuestos, porque no puede haber partidos políticos ricos con un pueblo pobre.

Creo que todas las reformas que fortalezcan la democracia siempre serán bienvenidas. En ese sentido, es importante avanzar hacia un modelo que mantenga la confianza de la gente en las instituciones, pero que también responda a la exigencia de mayor austeridad y eficacia.

Más allá de posturas partidistas, lo fundamental es que cualquier cambio contribuya a fortalecer la democracia, a facilitar la participación ciudadana y a asegurar que las reglas sean claras y justas para todas y todos.

6.- ¿Estás de acuerdo con que se ponga un límite de 15 regidurías para los ayuntamientos?

En términos generales, me parece positivo revisar el tamaño de las estructuras de representación cuando eso contribuye a hacer gobiernos más eficientes, sin perder pluralidad.

Sin embargo, también es importante hacer una precisión: en la Ciudad de México no operamos con ayuntamientos ni regidurías, sino con alcaldías que cuentan con Concejos. En el caso de Tlalpan, por ejemplo, ya trabajamos con un Concejo de 15 integrantes.

Más allá del número, lo verdaderamente importante es que estos órganos funcionen, que representen de manera efectiva a la ciudadanía y que contribuyan a mejorar la toma de decisiones públicas.

La discusión de fondo no es sólo cuántos son, sino qué tan bien representan y qué tanto ayudan a que el gobierno funcione mejor.


7.- ¿Qué tanto va a afectar esta modificación o hasta cuánto se podrían ahorrar en tu alcaldía?

En el caso de Tlalpan, esta modificación no tendría un impacto directo en los términos en los que está planteada para los ayuntamientos, ya que en la Ciudad de México operamos con alcaldías y concejos, no con regidurías.

Nosotros ya contamos con un concejo de 15 integrantes, por lo que ese ajuste ya forma parte de nuestro modelo institucional.

Más allá de eso, el verdadero reto no es solo cuánto se puede ahorrar por una medida específica, sino cómo se administra mejor el recurso público. En Tlalpan hemos apostado por ejercer el presupuesto con responsabilidad, transparencia y con un enfoque claro en atender las necesidades de la gente.

Cada peso público debe traducirse en mejores servicios, más presencia en territorio y resultados concretos para las y los vecinos.

8.- Otras de las reformas aprobadas en el último año fueron para prohibir la reelección inmediata y el nepotismo, ¿qué te parecen estas modificaciones?

Me parece una reforma muy importante, especialmente en lo que tiene que ver con el nepotismo. La vida pública debe conducirse con ética, y es fundamental evitar que los cargos se utilicen para beneficiar a familiares o para construir redes de privilegio.

La política no puede ser un espacio de herencia. Debe ser un espacio abierto, donde las oportunidades estén en función del trabajo, la capacidad y el compromiso con la ciudadanía. Poner límites claros en este sentido fortalece la confianza de la gente en sus instituciones.

En cuanto a la reelección, es importante señalar que los cambios aprobados entrarán en vigor hacia 2030, por lo que forman parte de una discusión de mediano plazo sobre cómo fortalecer nuestro sistema democrático.

En general, creo que todas las medidas que apunten a una vida pública más ética, más transparente y más justa siempre serán positivas para el país.

9.- Sin embargo, estas modificaciones entran en vigor hasta 2030, ¿buscarás la reelección como alcaldesa en la elección de 2027, que todavía es posible?

Si las y los vecinos de Tlalpan deciden que debe haber continuidad en este proyecto de gobierno 24/7, en su momento, cuando los tiempos electorales así lo determinen, sin duda expresaremos ese interés.

Hoy no son tiempos electorales, son tiempos de trabajo. Estamos enfocadas en consolidar proyectos, en seguir trabajando en territorio y en dejar resultados claros para la gente.

Ese es el compromiso que asumimos: gobernar y cumplirle a las y los vecinos de Tlalpan todos los días.

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10.- Hay quienes consideran que el candado antinepotismo atenta contra los derechos ciudadanos de las o los familiares de servidores públicos que quieren participar, ¿qué opinas?

Entiendo que exista ese planteamiento, pero no lo comparto. Nadie pierde sus derechos políticos por tener un vínculo familiar; lo que se busca es evitar que el poder público se utilice para generar ventajas indebidas.

La democracia no solo se trata de que todas y todos puedan participar, sino de que exista equidad en las condiciones de competencia. Cuando hay relaciones directas con quienes están en el poder, esa equidad puede verse comprometida.

Por eso, más que limitar derechos, estas medidas protegen la confianza ciudadana y garantizan que las decisiones públicas no estén influenciadas por intereses familiares.

Al final, se trata de cuidar que el servicio público se ejerza con imparcialidad y en beneficio de la gente, no de grupos o círculos cercanos.

11.- ¿Qué aspectos consideras que dejaron fuera las últimas reformas en materia electoral y cuál incorporarías?

Creo que las reformas recientes abren una discusión importante, pero todavía hay temas que deben profundizarse.

Uno de ellos es fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y evaluación del desempeño de quienes ejercemos el gobierno. La democracia no solo debe medirse en las elecciones, sino también en los resultados que se entregan a la ciudadanía.

También considero que quedó pendiente una discusión de fondo sobre las listas plurinominales. Yo estaba muy a favor de la propuesta que en su momento envió la presidenta Claudia Sheinbaum en esta materia, porque es necesario democratizar esos espacios y evitar que se conviertan en reparticiones de cuotas.

Hacia adelante, creo que debemos avanzar hacia un modelo más transparente, más abierto y más cercano a la ciudadanía, donde la representación realmente responda a la gente.

12.- ¿Cómo es la coordinación con el gobierno de tu estado para atender problemas de seguridad pública?

En el caso de Tlalpan, la coordinación y el apoyo tanto con el Gobierno de la Ciudad de México como con el Gobierno Federal han sido fundamentales, y puedo decir que ha sido una coordinación muy sólida.

Trabajamos todos los días a través de gabinetes de seguridad, donde hay seguimiento puntual, análisis de información y toma de decisiones en tiempo real. La seguridad no se improvisa, se construye con estrategia, constancia y trabajo conjunto.

Además, hemos fortalecido el trabajo en territorio con estrategias como el casa por casa, que nos ha permitido acercarnos a la ciudadanía, atender causas y mejorar la prevención.

Los resultados están a la vista: de acuerdo con la ENSU, Tlalpan fue la alcaldía que más redujo la percepción de inseguridad. Eso demuestra que cuando hay coordinación, presencia en territorio y atención directa a la gente, sí se pueden lograr avances reales.

13.- ¿Y con el gobierno federal?

La coordinación con el Gobierno Federal ha sido muy cercana y muy positiva. La presidenta Claudia Sheinbaum está haciendo un gran trabajo y, en el caso de Tlalpan, hay además un vínculo especial: ella fue delegada aquí, es tlalpense y tiene un profundo cariño por esta alcaldía.

Eso se ha traducido en un respaldo importante y en el impulso de proyectos estratégicos que impactan directamente en la calidad de vida de la gente, como el Cablebús y la Universidad de los Pueblos.

Esta coordinación nos ha permitido avanzar más rápido y de manera más integral, sumando esfuerzos para atender las necesidades del territorio.

Cuando hay voluntad, cercanía y conocimiento del territorio, los resultados se potencian, y eso es lo que hoy estamos viendo en Tlalpan.

14.- ¿Qué proyectos buscas impulsar para tu alcaldía en la recta final de tu mandato?

En esta recta final estamos enfocadas en consolidar un modelo de gobierno cercano, territorial y con resultados visibles para la gente.

Uno de los ejes principales es fortalecer el trabajo territorial, a través de nuestras estrategias de atención directa en colonias, pueblos y comunidades, así como el modelo de atención 24/7, que nos permite tener presencia permanente y capacidad de respuesta.

También vamos a seguir profundizando en la recuperación y dignificación del espacio público, a través de la estrategia de “espacio a 20 minutos” con el programa Encuentros, acercando servicios, cultura y comunidad a cada rincón de Tlalpan.

Otro eje fundamental es el medio ambiente. Somos una alcaldía con una gran extensión de suelo de conservación, y hemos impulsado acciones importantes para su cuidado, protección y aprovechamiento sustentable. Vamos a seguir fortaleciendo esta agenda como una prioridad para el presente y el futuro.

Finalmente, estamos trabajando de manera coordinada con el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno Federal en proyectos estratégicos de gran impacto, como el Cablebús, la Universidad de los Pueblos y las Utopías, que permitirán ampliar oportunidades, mejorar la movilidad y seguir construyendo comunidad en cada colonia, pueblo y barrio.

Nuestro objetivo es claro: cerrar esta etapa dejando bases sólidas, proyectos en marcha y una alcaldía más ordenada, más cercana y con mejor calidad de vida para todas y todos.

15.- Si pudieras, ¿qué consejo le darías hoy al alcalde o alcaldesa que ocupará tu lugar cuando dejes el cargo?

Territorio, territorio y territorio. No hay otra forma de gobernar Tlalpan.

Hay que amar tu alcaldía y a tu gente para poder gobernarla. Cuando la ciudadanía vota por ti, te está dando la mayor confianza: la de poder ayudar a mejorar y facilitar su vida cotidiana.

Por eso, gobernar no es un cargo, es una vocación. Y esa vocación se demuestra todos los días, en la calle, escuchando, atendiendo y resolviendo.

Tlalpan no se gobierna desde la distancia; se gobierna con cercanía, con compromiso y con profundo respeto por su gente.