JORGE CARLOS RAMÍREZ - Campaigns and Elections México

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Desde el pasado 1 de septiembre de 2024, Jorge Carlos Ramírez Marín inició su segundo periodo como senador de la República, ahora bajo los colores del PVEM, un cargo desde el que tiene claro que se puede facilitar la vida de las personas con leyes que garanticen seguridad y justicia.

Cuenta con un amplia experiencia legislativa después de desempeñarse como diputado local en su natal Yucatán, además de que fue tres veces diputado federal y llegó a presidir la Cámara de Diputados en dos ocasiones distintas. 

En entrevista con Campaigns and Elections, Jorge Carlos Ramírez comparte su visión sobre las y los legisladores plurinominales, así como su interés por impulsar reformas en materia político-electoral para facilitar el voto electrónico y reglas más firmes para los funcionarios de casilla en las elecciones. 

¿Qué es lo que más te apasiona de ser legislador?
Yo sé que a través de las leyes podemos cambiar las vidas, podemos hacerlas más fáciles, más cómodas, más justas, más seguras. El día que dejemos de creer que el camino de la igualdad no es la ley, estaremos perdidos.

¿Cómo afrontar el reto de ser legislador en una sociedad donde la mayoría desconoce con claridad las funciones o beneficios que trae a su vida diaria el trabajo que ustedes realizan?
Se trata de estar comunicados con la gente, con los que representamos. Se trata de darles la mayor información posible, y hoy es más posible que nunca. Se trata de no olvidar que nuestra representación no es solamente hablar en lugar de ellos, sino efectivamente ser como ellos y llevar sus intereses al Congreso. Creo que la legislatura y el ejercicio de la legislatura ofrecen una oportunidad invaluable para conocer, representar y transformar.

¿Cómo haces para comunicar esas acciones y que llegue el mensaje a la ciudadanía?
Soy un apasionado de las nuevas tecnologías, y si antes, en el año 2000, que fue la primera ocasión en que fui diputado, tenía yo que subirme a los camiones o recorrer escuelas o ir a los parques públicos, ahora trato de seguir haciendo esto, y al mismo tiempo aprovechar redes sociales, aprovechar inteligencia artificial, hoy que nos dan enormes oportunidades de difusión.

Desde la perspectiva legislativa, ¿cómo describirías el primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum?
Creo que es un poco difícil mantener la continuidad y ajustar al mismo tiempo. Es evidente que esto tiene que generar condiciones que no hemos visto. Eso es lo primero que tenemos que entender del gobierno de Claudia Sheinbaum, es el primero en muchas cosas, no solamente en el primero de una mujer, sino también es el primero después de un régimen de cambios impresionantes y entró, pues, con todo a cambiar. Hemos reformado prácticamente la tercera parte de la Constitución en tan sólo un año que ella lleva en el gobierno.

En tu opinión, ¿cuál ha sido la reforma más relevante impulsada durante esta administración y por qué?
Sin lugar a dudas es la reforma al Poder Judicial, porque cambió la naturaleza y la esencia de uno de los Poderes del Estado. No es ningún asunto menor. Cambió la naturaleza de venir de decisiones de personas y de grupos que esas personas representaban, a depender ahora estrictamente de la voluntad popular. Puede no gustarnos el ejercicio y puede haber tenido —como seguro la tuvo— muchas fallas en su primera vez, pero se irán perfeccionando, iremos entendiendo y cada vez va a haber más participación y más gente involucrada en que el Poder Judicial sea un poder del pueblo efectivamente.

¿Consideras que las reformas propuestas en materia electoral y judicial fortalecen o debilitan la democracia mexicana?
Yo creo que tiene que ser extremadamente cuidadoso. El objetivo sin lugar a dudas es que haya más gente participando, que haya más equidad en la participación, que haya más transparencia de los partidos políticos, que haya mejores candidatos, que seamos capaces de superar grandes retos, como la inseguridad, como la difícil condición de algunas zonas del país, y que tengamos la oportunidad todos de ser parte de las decisiones fundamentales.

Esta misma reforma electoral plantea cambios sustantivos para los plurinominales, ¿qué opinas?
Yo presenté iniciativas al respecto. He presentado en dos sentidos: una para eliminarlos y otra para reducirlos. Creo particularmente que en el Senado no debería haber plurinominales. Yo creo que en el Senado deberíamos hacer una reforma audaz para que estuvieran representados exclusivamente los estados, y en la Cámara de Diputados creo que debe reducirse el número de plurinominales y deben ponerse ciertos candados. Ningún dirigente de partido debe formar parte de la lista plurinominal, debe respetarse estrictamente el tema de género y debe demostrarse claramente que las personas propuestas por los partidos tienen una vinculación estrecha con ellos.

¿Qué opinas de la reforma contra el nepotismo y que ya no exista reelección inmediata?
Yo creo que es muy adecuada en el término de nepotismo y me parece que, en el caso de la reelección inmediata, podríamos estar perdiendo oportunidad, pero también creo que vale la pena el riesgo. Hay que decir que no solamente no funcionó como tal el experimento, sino que en algunos temas, como por ejemplo en los municipios, es francamente negativo, sobre todo en términos de transparencia. Vale la pena estudiar si en el caso del legislativo no debiéramos hacer una excepción.

En materia de seguridad y justicia, ¿qué reformas consideras urgentes o pendientes para mejorar la situación del país?
Yo creo que el marco legal en esas dos materias está ampliamente cubierto, creo que lo que necesitamos es mayor voluntad política, principalmente en los estados, para que las leyes se cumplan.

¿Qué reformas o iniciativas te gustaría impulsar en los próximos años para fortalecer la democracia y el desarrollo del país?
Me parece muy importante el voto electrónico, me parece fundamental que sea mucho más fácil participar. Me iría a reformas que yo llamo, entre comillas, mecánicas. Voy a poner un ejemplo: la elección debe comenzar a las siete de la mañana para instalar las casillas; la votación debe comenzar a las ocho de la mañana con el 100% de las casillas instaladas. La votación sería más fluida, eso daría lugar a más participación, habría menos condiciones de fraude por la mayor participación, y la otra cosa que me gustaría es que hubiera una vinculación entre aceptar el compromiso de ser funcionario de casilla y, en caso de no presentarse, sufrir una sanción. Es demasiado barato aceptar ser funcionario, recibir la capacitación y simplemente el día de la elección no te presentas y no pasa nada.

¿Consideras que el país avanza hacia un modelo más participativo o más centralizado de toma de decisiones?
Creo que en este momento hay un híbrido que me parece va a dar lugar a un partido mucho más abierto. Hoy el Ejecutivo no se puede negar, pues vas a ver las iniciativas que votan las cámaras y, sin necesidad de declarar las iniciativas prioritarias, reciben la mayor atención sobre cualquier otra. Estamos en un proceso que está más tendiente a la centralización de decisiones, pero hay que decir que el problema sigue estando en los estados, y mientras no cambie esta realidad, pues, esto va a tener que seguir siendo así. Vamos a tomar un ejemplo: en el caso de la seguridad, ¿le dejaríamos la seguridad a una sola entidad federativa, la responsabilidad de pacificar, prevenir y cuidar a sus ciudadanos? Pues eso es exactamente lo que no pasa. La mayor parte de los delitos que se cometen son del fuero común, por eso tienen que centralizarse decisiones.

¿Cómo evalúas la percepción ciudadana con la implementación de las reformas hasta ahora?
Me parece que la percepción ciudadana es altamente positiva, precisamente por eso es evidente y no se puede negar que hay una campaña contra el espíritu de esas reformas que se justifica, cuando vemos —se explica cuando vemos— la cantidad de intereses que se han afectado a lo largo de este proceso de reformas a partir del gobierno de Claudia Sheinbaum. Pero hay una percepción muy favorable y se trabaja con una intensidad y, sobre todo, con una capacidad financiera que nunca había yo visto para hacer la contra a esas reformas.