RAYMUNDO BOLAÑOS AZÓCAR - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

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Para Raymundo Bolaños ser legislador conlleva una enorme responsabilidad no solo frente a la ciudadanía, sino también frente a las instituciones. Considera que legislar es incidir directamente en la vida de millones de familias, por lo que el impacto de su labor resulta más importante que nunca frente en el contexto social que hoy vive el país.

Su experiencia combina técnica jurídica, experiencia parlamentaria y una defensa abierta de los contrapesos democráticos. 

Asegura que México vive cansancio y hartazgo, pero también cuenta con una oportunidad para reconstruir su vida democrática desde instituciones fuertes, una ciudadanía mejor informada y un compromiso renovado con la transparencia.

¿Qué es lo que más te apasiona de ser legislador? 

En un país con los contrastes y los inmensos retos que en todos aspectos tiene México, ser parte del Poder Legislativo federal da una importante puerta de acceso a que, desde la creación de la ley, se plasmen soluciones que impactan en la vida de cada una de las familias y en sus aspectos tanto más sensibles, como más cotidianos. 

Quienes somos legisladores, a veces de forma indirecta y otras tantas de forma directa, influimos en la forma en la que viven las familias mexicanas, en cosas tan cotidianas como el costo de los productos que llevan a las despensas -porque cada uno pasa por una taza de impuestos que son aprobados por las mayorías-, las 

capacidades de las fuerzas de seguridad, las indumentarias con las que se cuentan en los hospitales, las libertades que se encuentran en las redes sociales, la televisión o la radio, cada uno de estos elementos y prácticamente todo lo que pasa en el día a día, encuentra sustento en una legislación que nace de la norma federal. 

Entonces, esa posibilidad de contribuir a poder mejorar aspectos de las familias es el motor que mueve mi día a día como legislador. 

¿Cómo afrontar el reto de ser legislador en una sociedad donde la mayoría desconoce con claridad las funciones o beneficios que trae a su vida diaria el trabajo que ustedes realizan? 

Por supuesto que el desconocimiento de las funciones que realizamos es por sí mismo un reto; pero a la par, el hecho de que exista desconocimiento no implica una limitante para cumplir con el deber que a cada uno y a cada una nos ha sido encomendado. 

Y por ello creo que la mejor solución es el entendimiento a partir de la experiencia. Esto quiere decir que en la medida en que desde nuestro trabajo se influya en la vida de la sociedad, de las y los mexicanos, es la mejor herramienta para socializar las funciones  reales y, a partir de ello, lo que sigue es que seamos sujetos de una estricta evaluación,  porque al final es la gente, la ciudadanía, quien otorga los cargos públicos, y es sólo la  gente también quien tiene la encomienda de diferenciar, en primer lugar, las  coincidencias y diferencias que encuentren con quienes integramos el Legislativo, y,  en segundo, evalúen también la forma en las que esas coincidencias y diferencias impactan en su día a día. 

¿Cómo haces para comunicar esas acciones y que llegue el mensaje a la ciudadanía? 

Ese es quizás uno de los más grandes retos que se tienen en los espacios legislativos.  Puede hacerse el mejor de los trabajos, pero si no es posible hacerlo de conocimiento de los ciudadanos que en las y los legisladores se ven representados, el margen de diferenciación es muy poco. A mí me parece que es uno de los pendientes más importantes que se tienen porque lo que hoy se transmite hacia la gente es, en la mayoría de los casos, elementos de contraste, diferencias y discusiones, pero difícilmente llega, en forma de comunicación masiva, un elemento positivo que se impulse por una o un legislador. 

Hoy, afortunadamente, contamos con diversidad de herramientas. Por un lado, los  espacios que tenemos en medios masivos de comunicación, como el radio, la  televisión, los periódicos y espacios tan valiosos como el que hoy nos abren en  revistas, particularmente el que encontramos en C&E, nos permite llegar a la intimidad  de las familias y las personas; además, la posibilidad de interactuar de forma directa en las redes sociales, lleva tiempo cambiando la forma de comunicación a una directa,  con una sociedad que ya está acostumbrada a poder interactuar de forma directa con  nosotros, y esa es una herramienta de gran poder y valía. 

Desde la perspectiva legislativa, ¿Cómo describirías el primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum? 

Si tuviera que resumirlo a una palabra, sería desastroso. Específicamente viéndolo desde el ámbito legislativo el balance es dañino para la división de poderes que es uno de los pilares de la existencia del Estado mismo, es perjudicial en el balance de derechos ciudadanos, es nocivo en el ámbito económico, es alarmante en el ámbito de privacidad de la gente y es alarmante en el ámbito democrático. La reforma al Poder Judicial dañó de fondo la independencia, la imparcialidad y, con ello, la impartición de Justicia, que es indispensable para el equilibrio democrático y pilar de la división de poderes. La falta de autonomía de las personas juzgadoras, la forma en la que se dañó uno de los Poderes de la Unión serán una marca indeleble para el Gobierno de Claudia Sheinbaum y, quizás, el legado más dañino del régimen del  Morenato. 

Este año, también por reformas del Morenato, avaladas, aprobadas e impulsadas por la presidenta de la República, el amparo, la figura mexicana que presumimos como gran aportación a los sistemas de justicia, fue inaceptablemente debilitado, dejándolo prácticamente inservible, lo transformaron en un medio de control constitucional que dejó de proteger solo a las y los ciudadanos, y sirve a los intereses del gobierno. 

La Ley de Ingresos para 2026 contiene el endeudamiento más alto e irresponsable en la historia de México: 20.26 Billones de pesos. Solo 1 de cada 10 pesos con los que se cuentan, serán utilizados en infraestructura y, por el contrario, del incremento de deuda, 9 de cada 10 pesos se utilizarán para pagar intereses. 

Se aprobó un paquete de reformas, también impulsado desde la Presidencia de la República, que permitirá hacer un espionaje completo a las y los mexicanos, en el que se viola su privacidad y se vulnera su seguridad; y por último, está por llegar la anunciada reforma electoral que pinta también para ser un nuevo intento de destruir la ahora endeble democracia mexicana. 

En tu opinión, ¿cuál ha sido la reforma más relevante impulsada durante esta administración y por qué? 

La más relevante es la más perjudicial, la Reforma al Poder Judicial. 

Este año quedará marcado en la historia de México, como el año en el que, por la reforma impulsada desde la Presidencia de la República, el Poder Judicial fue erosionado y su independencia fue eliminada.  

La elección judicial que el Morenato sostuvo sería la forma de otorgar independencia  a quienes juzgan, fue una farsa con resultados visibles: la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el máximo órgano de impartición de justicia en México, está integrado – en su totalidad- por personas afines al régimen, que, como en las peores prácticas de  las escuelas, llegaron a partir de un operativo público y notorio de acordeones que no  sólo quedó impune, sino que fue avalado por los órganos del Estado que debían velar  porque la democracia mexicana se fortaleciera, y eso, como resultado final, ha diluido la independencia judicial como el único contrapeso republicano que se preveía en la conformación del Estado ha hecho que las y los jueces, hoy, respondan al llamado del régimen y no de la justicia. 

Este legado corrupto y corrosivo, será un parteaguas histórico que, al tiempo, se edificará como un ejemplo del intento totalitario del régimen actual. 

¿Consideras que las reformas propuestas en materia electoral y judicial fortalecen o debilitan la democracia mexicana? 

Sin lugar a dudas son reformas perjudiciales, nocivas y dañinas que debilitan a la democracia. 

Por definición, la democracia es el gobierno que es electo por la mayoría de un pueblo.  Y esta forma de gobierno requiere, para existir, de varias condiciones irrenunciables, entre otras, la existencia de elecciones libres, auténticas y periódicas; la existencia de una economía estable; la existencia de libertades y derechos, y otros elementos que hoy en México se han visto debilitados con la reforma judicial como son: 

– La existencia de un Estado de Derecho, que, con la parcialidad de los jueces electos por medios de acordeones distribuidos por el régimen, sumado al clima generalizado de inseguridad y el avance de los grupos criminales en gran parte del país, se ve comprometido; 

– La separación de poderes, que también con la reforma judicial y a la luz de la conformación de la Suprema Corte de Justicia con incondicionales del régimen, parece inexistente. O ¿Quién se imagina a Lenia Batres votando un proyecto en contra de los intereses del Ejecutivo Federal? 

Y, por otra parte, si bien aún no existe un proyecto formal de reforma electoral, el trazo planteado apunta a que se dirige a intentar comprometer la existencia de pluralismo político, que es el elemento que sostiene la presencia de oposición política en la conformación de los órganos del Estado y, de eliminarse o llevarse a una expresión decorativa y no representativa, -y no es exageración- implicaría el fin de la democracia misma en la República Mexicana. 

Esta misma reforma electoral plantea cambios sustantivos para los plurinominales, ¿Qué opinas?

Me parece que una reforma a la forma a las y los legisladores de partido, o plurinominales, es necesaria porque es muy evidente que existe un importante desgaste en el modelo actual. Sin embargo, considero que la reforma no puede de ninguna forma implicar su desaparición. 

Los plurinominales son la expresión misma de la existencia y presencia de minorías políticas que son indispensables para el equilibrio de gobierno. Éstas y estos legisladores representan las plataformas electorales de partidos políticos que no obtuvieron el triunfo en las elecciones uninominales, pero que si cuentan con un apoyo popular que va de significativo hasta muy considerable. Es la expresión de las fuerzas  políticas que representan a sus votantes y cuyas voces y cuyos votos son  fundamentales para mantener equilibrios con los gobernantes, por ello, si bien se  requiere un cambio en su forma de elección, su presencia en el modelo mexicano es  un síntoma de salud democrático, siempre que también encontremos una forma de  evitar que, como pasa actualmente, no sirvan para que el régimen se sirva -ante la  sobrerepresentación artificial de la que se hizo-, sino que sirvan para que en los  Congresos las minorías sean también representativas. 

¿Qué opinas de la reforma contra el nepotismo y que ya no exista reelección inmediata? 

El nepotismo, entendido como el otorgamiento de cargos por una relación familiar o personal, es una de las prácticas más nefastas que pueden generarse en cualquier ambiente laboral, sin embargo, como en toda regla existen excepciones que de no aplicarse se tornan en prácticas de discriminación inversa, como sería el impedir que una persona talentosa y de buena trayectoria no pudiera ocupar un cargo exclusivamente por una relación familiar con la dueña de una empresa. A mí me parece que la ley tiene que considerar estas posibilidades, y que la norma actual no lo hace, por ello, creo que, si bien la reforma contra el nepotismo representa un avance, las reglas que contienen tienen que perfeccionarse para hacerse justas y funcionales. 

En cuanto a la reelección, considero que también es un elemento que no puede ser monocromático. Por un lado, el hecho de que quien gobierna o quien legisla se pueda reelegir, sin duda implica una desventaja en conocimiento respecto a otras opciones políticas que participan en la contienda; pero a la vez, la reelección implica un derecho de las personas electoras a premiar o castigare el desempeño de la persona por la que votaron, lo que potencialmente puede ser lapidario para quienes no realicen una buena función. Entonces, desde mi óptica, en la ponderación de eliminar la reelección -y siempre que ésta se encuentre limitada- más que un elemento de justicia, el quitarla priva de un derecho de sanción a quienes eligen. 

En materia de seguridad y justicia, ¿qué reformas consideras urgentes o pendientes para mejorar la situación del país? 

Creo que uno de los grandes pendientes es la generación de una reforma para la procuración de justicia que pase por la implementación de un modelo de carrera ministerial para las fiscalías de todo el país. Es muy lamentable que los delincuentes queden impunes por deficiencias en la integración de carpetas o por la inmensa corrupción que satura a la procuración de justicia, y ese es un elemento urgente que debe ser apuntalado. 

Por otra parte, en materia de seguridad me parece que se requiere que toda institución del estado con funciones de seguridad pública debe ser de carácter civil y de ninguna forma contar con una investidura militar. Y debe serlo porque la formación castrense tiene un modelo diferente, que no privilegia formalidades y garantías, sino la defensa misma, y eso no puede ser funcional para la persecución de los delitos del fuero común. 

Por otra parte, si bien los modelos son mejorables hacia la incorporación de tecnologías de información que permitan allegar a los cuerpos de seguridad de mejores herramientas, en este ámbito específico lo que desde el legislativo se debe robustecer es la rendición de cuentas de las autoridades ejecutivas, de las y los gobernantes, porque son ellos los responsables de establecer políticas públicas y programas que garanticen la seguridad de todas y de todos. 

¿Qué reformas o iniciativas te gustaría impulsar en los próximos años para fortalecer la democracia y el desarrollo del país? 

Son muchos los temas que me gustaría impulsar. En los próximos meses estaré enfocado en generar una propuesta de reforma electoral alternativa a la que se elabora desde el Ejecutivo Federal. 

Para mí, la normatividad electoral debe ser capaz de atender la realidad y eliminar los vicios en los que se han caído. Por ejemplo, no es posible cerrar más los ojos cuando claramente existen precampañas tan anticipadas a los tiempos electorales, y la norma tiene que modernizarse para regular nuevos tiempos de arranques, así como generar modelos que permitan a todas las fuerzas políticas competir en equidad; no puede volver a existir una sobre representación artificial como la que hoy tiene Morena, la  asignación por el principio de representación proporcional tiene que reformarse; el  modelo de fiscalización se encuentra muy superado, la vigilancia del origen de los  recursos tiene que robustecerse, las sanciones y nulidades de elecciones también  tienen que replantearse y robustecerse las capacidades para impedir que cualquier  representante o gobernante llegue impulsado por el crimen organizado, eso entre  muchas otras cosas que sí debe ser cubierto en una verdadera y funcional reforma  electoral. 

También creo que, por las condiciones del centro y sur del país, y específicamente en la Ciudad de México, la prevención, atención e incremento de capacidades del Estado en materia de protección civil es una de las materias con mayores deficiencias en esta administración. Las lluvias “atípicas”, que son cada vez más comunes, inundan las ciudades de forma prácticamente sostenida, y antes que tengamos un sismo que también se nos diga fue “atípico”, las capacidades tecnológicas, operativas y reactivas deben ser apuntaladas. 

A la par, tengo una agenda social que avanzaré respecto al que creo que es el grupo más vulnerable de los grupos vulnerables: los adultos mayores en situación de calle que de lo único que están llenos es de carencias, y me parece deben ser una prioridad.  

También seré activo respecto al incremento en la prevención de la salud mental en general, y de forma muy particular en las escuelas. Las enfermedades de la mente son un enemigo silencioso y estigmatizado que como sociedad debemos combatir, prevenir y atender. 

La agenda de cuidado animal, específicamente en la regulación de animales de compañía que se han convertido en familia de muchas y muchos de nosotros, también creo que es un tema en el que se debe legislar. 

Y, por último, me parece que es momento de regular el contenido de redes sociales en lo que respecta al contenido de especialistas que no tienen conocimiento especializado. Hoy en día, gran parte de la juventud es consumidora del contenido de  los denominados “influencers”, y existen muchos canales que ofrecen, entre otros,  recomendaciones de salud que son seguidas porque provienen de gente popular, pero  mucha de esta gente no tiene ni los conocimientos ni la expertise para hablar de estos  temas y, el hecho de generar consejos especializados en materias que pueden  terminar causando -en muchas ocasiones- daños irreversibles, son situaciones que urgen a ser legisladas. Estos serán parte de los contenidos de la agenda legislativa que estaré impulsando. 

¿Consideras que el país avanza hacia un modelo más participativo o más centralizado de toma de decisiones? 

Me parece que lo que hasta hoy ha sido mostrado desde la Presidencia de la República y los grupos mayoritarios del Morenato, es un avance hacia un modelo populista centralizado, que ya es autoritario, y que se dirige a mutar al totalitarismo. 

Con las mayorías artificiales construidas en ambas Cámaras federales, el Legislativo ha dejado de ser un contrapeso funcional y se ha convertido prácticamente en una oficialía de partes del Poder Ejecutivo que recibe y aprueba proyectos. Esto de ninguna forma conviene al país. 

La discusión, el estudio profundo y el enriquecimiento de la norma por parte de las diferentes visiones que tenemos las y los mexicanos, son una herramienta fundamental para el crecimiento del país. El Morenato ha hecho oídos sordos de toda observación y propuesta, y lo que eso deja es centralización irresponsable, de la que México despertará más temprano que tarde. 

¿Cómo evalúas la percepción ciudadana con la implementación de las reformas hasta ahora? 

Me parece que ya hay un hartazgo muy importante. Hay un desgaste sostenido de la figura presidencial, creciente desilusión de quienes creyeron en el proyecto de la Cuarta Transformación y se han topado de frente con un régimen no sólo más corrupto, sino más cínico, incompetente e incapaz de atender las necesidades básicas de seguridad y el requerimiento de estabilidad económica de las y los mexicanos. 

Las reformas de esta administración están por empezar a sentirse, y van a acelerar aún más el desgaste del gobierno. Pero la demagogia y la verborrea ya le dejó de alcanzar al Morenato, México no les perdonará la colusión con los grupos del crimen organizado, el descontrol de la seguridad, el daño a los bolsillos de las familias, la desaceleración económica, la caída en la calidad de la educación, la falta de atención de la infraestructura pública, la corrupción desatada en escándalos nacionales e internacionales y el clima de inestabilidad que se vive en el día a día. 

Veo un México echado para adelante, despierto y con hambre de un cambio que no encontró en Morena, y que en el PAN tendremos la responsabilidad de generar una oferta que cubra estos elementos y los aplique en los hechos y la realidad de cada mexicana y mexicano.