Después de una histórica jornada electoral vivida en Bolivia, sus resultados de igual manera fueron históricos: Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, poniéndole fin a 20 años de gobiernos de izquierda.

Paz ha acumulado hasta el momento el 54.6% de los votos (3,356,937) frente al 45.3% (2,790,364) de Jorge “Tuto” Quiroga, expresidente neoliberal que buscó volver al poder después de 23 años de haber terminado su mandato. Paz obtuvo los departamentos de Chuquisaca, Cochabamba, Oruro, Potosí y La Paz, este último departamento ganándolo por más de 530 mil votos. Por su parte, Quiroga se impuso en Tarija, Beni y Santa Cruz, en este último ganando por casi 400 mil votos.



El presidente electo surgió sorpresivamente como favorito en la primera vuelta celebrada en agosto, remontando a todos los candidatos y obteniendo el 32% de los votos.
Su victoria ha puesto fin a dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y su sucesor Luis Arce, cuya disputa fracturó el partido. La búsqueda de reelección por cuarta ocasión de Morales y los malos resultados de Arce llevaron a la pérdida de sus electores, quien encontraron en Rodrigo Paz la alternativa ideal para sacar a Bolivia de una de sus peores crisis económicas, dominada por la ineficiencia de las instituciones, turbulencias políticas, el aumento a los precios, escasez de combustible, dificultad de acceso a bienes importados y a dólares estadounidenses, entre otros temas.
Sus promesas de campaña
Entre sus principales promesas de campaña se encuentran el llamado “capitalismo para todos”, que aplicará medidas como una reducción de cargas tributarias y de aranceles, facilitar el acceso a créditos y adoptar un sistema de banda cambiaria con máximos y mínimos.
También contempla la descentralización de los impuestos, proyectando una distribución equitativa con la “Agenda 50/50”.
La reforma del Estado, otra de sus promesas más pesadas, involucraría el congelar las actividades de empresas públicas con déficits operativos, implementar un sistema digital para compras estatales y aumentar los controles anticorrupción.
El hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), asumirá la presidencia el 8 de noviembre y será el tercer miembro de su familia en ocupar este cargo, después de su padre y su tío abuelo Víctor Paz Estenssoro, quien fue presidente en cuatro ocasiones.

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