Romina Contreras - Campaigns and Elections México

Campaigns and Elections México

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Redacción C&E. Romina Contreras Carrasco es presidenta municipal de Huixquilucan, en el Estado de México, y una de las figuras más visibles del Partido Acción Nacional (PAN) en la administración local. Su trayectoria en el servicio público se caracteriza por una agenda enfocada en el fortalecimiento de los servicios municipales, la atención a grupos vulnerables y la construcción de políticas públicas con perspectiva social.

Desde el gobierno de Huixquilucan, ha impulsado proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de la población, con especial énfasis en salud, seguridad y desarrollo comunitario. Su gestión se apuesta por la continuidad de programas municipales y por la implementación de estrategias dirigidas a ampliar la cobertura de servicios y oportunidades para mujeres y familias.

En plática con Campaigns and Elections, Romina habla sobre el inicio de su carrera política, los proyectos que han definido su administración y los retos que enfrentan hoy las mujeres en la vida pública. 

1.- ¿Cómo recuerdas el inicio de tu trayectoria en la vida pública y qué te llevó a elegir el camino de la política?
Romina Contreras (RC).- Lo recuerdo con mucho cariño, porque siempre ha estado orientado a hacer de Huixquilucan un mejor lugar para vivir y donde su gente se desarrolle plenamente. Les comparto que fue hace más de once años cuando empecé a trabajar en temas políticos junto con mi esposo, Enrique Vargas del Villar, quien en ese entonces era candidato y, posteriormente, presidente municipal de esta localidad.

En ese periodo asumí la Presidencia Honoraria del Sistema Municipal DIF y, desde esta posición, conocí más a fondo las problemáticas que enfrentaban las distintas comunidades y sus habitantes: la falta de servicios de salud y educativos cercanos y de calidad; la inseguridad y la violencia en las calles; y el poco desarrollo en todos los sentidos, entre muchas otras. De inmediato asumimos la tarea de resolverlas y favorecer a toda la población, especialmente a los grupos más vulnerables.

A más de una década de ello, Huixquilucan tiene otro rostro. Hoy es un municipio con servicios de calidad y eficientes para la población; se ha convertido en uno de los más seguros de la entidad y ha sido colocado como una de las cinco demarcaciones con mejor calidad de vida en el país. El objetivo se está cumpliendo.

2.- A lo largo de tu carrera, ¿cuál ha sido el cargo o proyecto que más te ha marcado y por qué?
RC.- El proyecto que más me ha marcado es la construcción y consolidación del Complejo “Rosa Mística”, considerado actualmente como el sistema municipal de salud más grande del país. No fue una tarea sencilla y cada día representaba un reto.

Para entenderlo mejor, es importante aclarar que, a pesar de que los ayuntamientos son el nivel más cercano a la población, no tienen atribuciones para atender rubros tan importantes como la salud y la educación, lo que se traduce en que no cuentan con recursos económicos como sí los tienen los estados y la federación.

Cuando asumí la Presidencia del Sistema Municipal DIF, la principal preocupación era que la población gozara de servicios de salud cercanos y de calidad, porque más del 50 por ciento no contaba con algún tipo de seguridad social y quienes la tenían debían trasladarse a municipios aledaños para recibir atención médica.

Por ello emprendimos este ambicioso proyecto, que hoy cuenta con 12 instituciones, entre ellas cinco hospitales municipales de primer nivel —San Pío, Mater Dei, San Fernando, Unidad Médica “San Cristóbal” y Centro Médico “Huixquilucan”—; dos Centros de Rehabilitación Integral contra las Adicciones (CRIA y Santa Rita); un Centro Gerontológico “Sagrado Corazón”; el albergue para niños en situación de vulnerabilidad “Renacer”; un Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS); un jardín de niños “Santa Renata”; y una estancia infantil para niños con discapacidad severa, además de 27 Centros de Desarrollo Comunitario. Esto nos convierte en el único gobierno municipal en México que opera un complejo de salud multidisciplinario de esta magnitud.

3.- De las acciones y proyectos que has encabezado en el servicio público, ¿cuál consideras que ha tenido un mayor impacto social o político?
RC.- Como lo mencionaba en la pregunta anterior, el Complejo de Salud “Rosa Mística”. Su funcionamiento durante más de 10 años nos ha permitido acercar servicios de salud y educativos a la población de las zonas tradicional y popular de Huixquilucan, y acortar los rezagos que existían y que no habían sido atendidos por los gobiernos federal y estatal.

Su operación no ha sido fácil, pues, como comentaba, los municipios no recibimos recursos para atender la salud; sin embargo, hemos realizado los ajustes financieros necesarios para que todas las instituciones cuenten con el personal y los insumos suficientes para ofrecer atención médica de calidad, humana y multidisciplinaria durante más de una década. Actualmente, este complejo ofrece más de 220 mil servicios al año y es un ejemplo no solo nacional, sino también internacional en la materia, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas.

4.- Hoy en día, ¿qué retos enfrenta la mujer política mexicana?
RC.- Desde mi perspectiva, los retos han cambiado en la última década. En nuestro país se ha legislado para hacer posible la paridad de género. Hoy México tiene una presidenta de la República, los congresos cumplen con este principio y los partidos han tenido que abrir más espacios para nosotras y garantizar una participación igualitaria en los procesos electorales.

Aunque falta avanzar para garantizar la paridad en los gobiernos municipales, considero que ahora el reto es demostrar para qué queríamos llegar. Durante mucho tiempo reclamamos la falta de espacios y oportunidades; hoy es momento de demostrar nuestras capacidades. Tenemos la misma o mayor preparación que los hombres para afrontar las problemáticas y administrar con responsabilidad. De no hacerlo, corremos el riesgo de deslegitimar la causa por la que lucharon nuestras antecesoras.


5.- A más de un año de que inició el gobierno de la primera mujer presidenta, Claudia Sheinbaum, ¿consideras que hay más justicia social y política para las mujeres?
RC.- Sin duda, la participación de las mujeres en todos los ámbitos de gobierno abre la puerta para que haya más justicia para el género femenino. Sin embargo, esto no es responsabilidad de una sola persona, aun cuando sea la presidenta de la República, sino una tarea de todas las mujeres y también de los hombres que ocupamos un cargo público.

Cada uno debe hacer lo que le corresponde. En mi caso, desde mi primera administración, Huixquilucan cuenta con un gabinete paritario y trabajamos todos los días para que más mujeres ocupen puestos de poder y de decisión, rompiendo los llamados “techos de cristal”.

6.- ¿Qué programas o proyectos en particular consideras que han mejorado la vida de las mujeres este último año?
RC.- En Huixquilucan tenemos varios programas enfocados en la protección y el desarrollo de las mujeres. En mi primera gestión se creó la Dirección General de la Mujer para diseñar políticas públicas dirigidas a este sector. También se fundaron la Policía de Género y la Unidad de Análisis y Contexto para estudiar, atender oportunamente y erradicar las causas que propician la violencia de género.

Asimismo, se han instalado más de 100 Puntos Violeta para protegerlas y se puso en marcha el Centro de Oficios para promover su independencia económica y empoderarlas.

También se brinda protección a aquellas que sufren algún tipo de violencia y/o abandono en el albergue “Renacer” y en el Centro Gerontológico “Sagrado Corazón”. Además, estamos trabajando para abrir próximamente un nuevo albergue para mujeres adolescentes en estas condiciones y, desde luego, se entregan apoyos sociales para respaldarlas económicamente y que puedan sacar adelante a sus familias.

7.- ¿Cuáles consideras que hace falta impulsar?
RC.- A nivel nacional, sin duda, es importante reforzar los esfuerzos para proteger a las mujeres y alejarlas de la violencia. No es un tema nuevo; sin embargo, seguimos viendo que continúan enfrentándose a la violencia de género y, lamentablemente, esta cada vez se recrudece.

Por ello, es necesario fortalecer los mecanismos de protección, impulsar más acciones para el empoderamiento femenino y ampliar su acceso a la educación, además de endurecer las penas para quien o quienes se atrevan a lastimar a una mujer. Basta ya de normalizar la violencia de género y, sobre todo, de permitir que la inseguridad siga afectando a las familias.

8.- Con un Congreso de la Unión paritario y más mujeres encabezando distintos niveles de gobierno, ¿cómo evalúas el papel que actualmente desempeñan las mujeres en la política nacional?
RC.- Es difícil hacer una evaluación a estas alturas, ya que la paridad se alcanzó hace apenas una legislatura y, en muchos lugares —como estados o municipios—, es la primera vez que una mujer gobierna. No podemos comparar décadas en las que estos puestos fueron ocupados por hombres con un periodo mucho menor en el que las mujeres los han encabezado. Tampoco debe verse como una competencia para saber quién lo hace mejor.

Sin embargo, considero que vamos por buen camino. Nuestra visión y participación han cambiado la forma de hacer política y han permitido generar programas con perspectiva de género que contribuyen al empoderamiento de las mujeres. Sin duda, aún falta por hacer y por demostrar. En mi caso, puedo decir que he cumplido: distintas casas encuestadoras me han colocado en diversas ocasiones como la presidenta municipal mejor calificada del país en mis dos periodos de gobierno.

9.- ¿Cuáles consideras que son los principales asuntos pendientes en México para garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres?
RC.- Considero que se debe legislar para garantizar los principios de paridad e igualdad en el sector privado y en los niveles medios del sector público. Entendemos que estos principios se han alcanzado en el ámbito político de primer nivel, como resultado de las reformas a la ley electoral; sin embargo, hay niveles en los que aún no se cumple y es ahí donde debemos trabajar.

En el sector público, la mayoría de los mandos medios continúan siendo ocupados por hombres. En el sector privado, persisten disparidades en los puestos de poder entre ambos géneros y se mantienen las brechas salariales, a pesar de que las mujeres realizan las mismas tareas que los hombres. Por eso señalo que es en esos espacios donde debemos avanzar si verdaderamente queremos cumplir con este objetivo.

10.- ¿Qué cambios consideras necesarios en los partidos políticos para impulsar un liderazgo femenino real y no solo cumplir con la paridad?
RC.- Los partidos políticos deben apostar aún más por la creación de escuelas de formación de cuadros que promuevan la preparación de las mujeres para ocupar cargos de poder, a fin de que quienes lleguen a estos niveles estén plenamente capacitadas para cumplir con las tareas que les sean encomendadas.

Asimismo, he manifestado en distintas ocasiones que es necesario garantizar la paridad de género en las presidencias municipales, pues actualmente las mujeres ocupamos apenas el 29 por ciento de los ayuntamientos. Esto ocurre porque muchas veces somos postuladas solo para cumplir con el principio constitucional, aun cuando no se trate de espacios competitivos; y, en aquellos donde sí lo son, en ocasiones se antepone la postulación de un hombre.

11.- ¿Qué desafíos ves para las mujeres que buscarán cargos de elección popular en los comicios de 2027?
RC.- Dada la realidad que enfrenta nuestro país, considero que el principal desafío seguirá siendo la seguridad. Si bien la violencia no distingue géneros, las mujeres aún somos más vulnerables, especialmente en territorios donde se ha perdido la paz y la tranquilidad de las familias. Por ello, es fundamental seguir trabajando en esta materia.

12.- Pensando en las elecciones de 2030, ¿qué papel crees que jugarán las mujeres en la definición del proyecto de nación?
RC.- La continuidad de las mujeres en puestos clave será fundamental. Para entonces, la población contará con un criterio más claro sobre el papel que hemos desempeñado en posiciones de poder. Si queremos permanecer en estos espacios, debemos demostrar con trabajo y resultados que estamos preparadas y que tenemos la capacidad de mantenernos en ellos.

Por otro lado, existe una tendencia demográfica que indica que la población femenina continuará creciendo en México y podría superar a la masculina, por lo que también seremos determinantes en el rumbo que tomará el país en la próxima década.

13.- ¿Ves la posibilidad de que la presidenta deje la estafeta de la Presidencia de México a otra mujer en 2030?
RC.- Me parece que sí. Hoy las mujeres estamos listas para ocupar cualquier cargo, incluyendo la Presidencia de México. Serán el ejemplo y los resultados los que definan la continuidad del liderazgo femenino en la posición más importante del país.

14.- ¿Qué mensaje les darías a las jóvenes que desean incursionar en la política, pero dudan ante los obstáculos existentes?
RC.- Que no permitan que nadie les diga que no se puede y que se preparen lo suficiente para ocupar el cargo que deseen. Las mujeres estamos igual o más preparadas que los hombres y podemos lograr lo que nos propongamos, incluso ser la alcaldesa del municipio en el que nacimos o vivimos.

Hace dos décadas se veía difícil que una mujer encabezara el gobierno local. Hoy no solo Huixquilucan tiene una presidenta municipal reelecta, sino que nos encontramos dentro de las cinco mejores a nivel nacional, logro que hemos alcanzado durante 23 meses. Además, soy la presidenta municipal con mayor aprobación ciudadana en la entidad, posición que hemos mantenido por 50 meses consecutivos.

15.- Desde tu experiencia, ¿qué legado te gustaría dejar en la vida pública y en la lucha por los derechos de las mujeres?
RC.- Me gustaría ser recordada como la mujer que brindó oportunidades a muchas otras y que cambió la visión de que solo los hombres estaban capacitados para administrar este municipio. Estoy segura de que detrás de mí vienen más mujeres que hoy sueñan con convertirse en presidentas municipales de la demarcación donde nacieron y crecieron.

Por eso trabajo todos los días para demostrar que podemos hacerlo muy bien y que tenemos la capacidad de estar al frente de cualquier cargo al que aspiremos.