Triunfo del Partido Laborista asegura continuidad de la izquierda en Noruega  - Campaigns and Elections México

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Triunfo del Partido Laborista asegura continuidad de la izquierda en Noruega 

Por: Valeria Dimas

El 8 de septiembre de 2025, Noruega celebró elecciones parlamentarias que dieron como resultado la victoria del Partido Laborista, encabezado por el primer ministro Jonas Gahr Støre, consiguiendo un segundo mandato para el bloque de centroizquierda.  

Los laboristas obtuvieron 87 de los 169 escaños en el Storting, alcanzando apenas la mayoría necesaria de 85, lo que les permitirá mantenerse en el poder, aunque con un margen bastante ajustado. El partido mejoró ligeramente su desempeño en comparación con la elección anterior al lograr el 28.2% de los votos.  

Quien sorprendió en esta elección fue la derecha: el Partido del Progreso, liderado por Sylvi Listhaug, duplicó su número de escaños y se consolidó como la principal fuerza de oposición con el 24% de los votos, logro que se le puede atribuir a la promesa de campaña de implementar recortes fiscales en áreas como ayuda internacional y subvenciones a la energía verde.  

Entre los factores que marcaron el rumbo de la elección destacaron las preocupaciones económicas de la población -como la inflación y el encarecimiento de bienes y servicios-, así como el debate en torno al impuesto sobre la riqueza, defendido por el bloque de izquierda y criticado por los populistas. A ello se sumó la política internacional, ya que la guerra en Ucrania y la situación de seguridad en Europa hicieron que los ciudadanos valoraran la experiencia de Støre y de cercanos como Jens Stoltenberg, ex secretario general de la OTAN que se incorporó al gobierno como ministro de Finanzas.  

Sin embargo, el triunfo laborista no significa un camino despejado. La estrecha mayoría obliga al primer ministro a negociar constantemente con sus socios menores en el parlamento para garantizar la aprobación de presupuestos y leyes clave. Temas como la exploración petrolera, la transición energética y el manejo del fondo soberano noruego -uno de los más grandes del mundo- generan diferencias dentro del propio bloque de izquierda y prometen tensiones a corto plazo. En particular, la inversión del fondo en compañías vinculadas a conflictos internacionales, como las relacionadas con Israel, ya ha desatado debates internos que podrían complicar la gestión, tal y como vaticinó Listhaug durante su felicitación al líder laborista, en donde dijo a sus simpatizantes que Noruega tenía “cuatro años difíciles por delante” con la izquierda. 

A pesar del avance de la derecha populista, la socialdemocracia sigue teniendo gran peso en la política noruega. No obstante, la fragilidad del margen obtenido por los laboristas los obliga a enfrentar retos como la sostenibilidad económica, la política energética y la capacidad de mantener consensos en un parlamento dividido serán los principales retos de Støre en su segundo mandato, en un escenario que pone a prueba la resistencia y adaptación del modelo socialdemócrata en un contexto europeo marcado por la incertidumbre.