
C&E Redacción. Guiado por los principios de la Cuarta Transformación, Alexis Velázquez gobierna en municipio Huandacareo, ubicado en Michoacán, con la convicción de que tres años alcanzan para hacer transformaciones e impactar de forma positiva a los habitantes si se pone orden desde el inicio.
“Si en campaña le prometiste algo a la gente, desde ese momento ya sabías que tenías tres años para cumplir. El tiempo es el mismo para todos; la diferencia está en cómo decides gobernar. Si esos tres años se utilizan para poner orden, dar resultados y abrir espacios reales de participación ciudadana, sí alcanzan para cambiar muchas cosas”, comparte para Campaigns and Elections.
También refrenda su respaldo a las reformas políticas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, principalmente las que impactan a los municipios como la reducción de regidurías, la no reelección y contra el nepotismo.
1.- A casi dos años de tu gobierno, ¿cuáles consideras que han sido los principales retos de este encargo?
El reto más grande ha sido romper con una mala costumbre de la política municipal: administrar problemas en lugar de resolverlos. Cuando llegamos, había muchas necesidades acumuladas y una ciudadanía, con toda la razón, cansada de solo escuchar promesas.
Gobernar Huandacareo ha significado atender lo urgente sin perder de vista lo importante: seguridad, programas de bienestar, obra pública, turismo y orden. Pero también ha significado demostrar que sí se puede gobernar con cercanía, con presencia en la calle y con decisiones firmes. No ha sido fácil, pero justamente para eso llegamos.
2.- ¿Qué factores han dificultado más el cumplimiento de tus objetivos de gobierno?
El principal factor ha sido el rezago. En Huandacareo no arrancamos de cero; se comenzó con necesidades acumuladas, presupuestos limitados y, muchas veces, con estructuras administrativas que no estaban diseñadas para dar resultados rápidos.
A eso se suma una realidad: la gente ya no tiene paciencia para gobiernos lentos, y con justa razón. Por eso, en lugar de quejarnos o excusarnos, lo que hemos hecho es acelerar el paso, ordenar la administración y tocar puertas donde haga falta. Cuando hay voluntad, un municipio pequeño puede lograr grandes resultados.
3.- ¿Realmente se puede consolidar un proyecto de gobierno en los municipios durante tres años o se requiere más tiempo?
Si en campaña le prometiste algo a la gente, desde ese momento ya sabías que tenías tres años para cumplir. El tiempo es el mismo para todos; la diferencia está en cómo decides gobernar.
Si esos tres años se utilizan para poner orden, dar resultados y abrir espacios reales de participación ciudadana, sí alcanzan para cambiar muchas cosas.
Yo creo que en tres años se puede lograr una transformación, sobre todo cuando se gobierna bajo principios claros: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo. Cuando se aplica la austeridad, se cuidan los recursos y se gobierna con cercanía, se sientan las bases para consolidar un proyecto.
4.- De las decisiones que has tomado como presidente municipal, ¿hay alguna que cambiarías?
No se trata de cambiar decisiones que se tomaron con honestidad y pensando en el bien del municipio, sino de aprender de los tiempos, de las formas y de lo que la propia gente enseña en el camino.
Gobernar es escuchar, corregir y entender mejor dónde hace falta actuar con mayor rapidez o firmeza. Pero en lo esencial, cuando se decide con responsabilidad y de cara al pueblo, no hay razones para arrepentirse.

5.- ¿Qué opinas de la reforma electoral que envió la presidenta y se aprobó en el Congreso de la Unión?
Es una cuestión de sentido común: la pregunta es si queremos instituciones que se sirvan del pueblo o que le sirvan al pueblo.
Comparto la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante años se intentó justificar que la democracia debía ser costosa, cuando en realidad lo era porque mantenía privilegios de una clase política.
Esta reforma busca corregir eso: que el gobierno cueste menos y le dé más a la gente. No puede haber un gobierno rico con un pueblo pobre.
6.- ¿Estás de acuerdo con que se ponga un límite de 15 regidurías para los ayuntamientos?
Estoy totalmente de acuerdo. No es solo un tema de números, es un tema de justicia.
Durante años, las regidurías se utilizaron para pagar favores políticos, inflando estructuras sin beneficio real para la ciudadanía. Reducir ese número significa hacer un uso más responsable de los recursos públicos.
7.- ¿Qué tanto va a afectar esta modificación o hasta cuánto se podrían ahorrar en tu municipio?
Más allá de una cifra, lo importante es lo que corrige: que el gobierno deje de gastar en sí mismo para invertir en lo que realmente le sirve a la gente.
En Huandacareo ya lo hicimos: desde el primer día redujimos salarios, eliminamos privilegios y optimizamos recursos. Eso permitió invertir más en obra pública, servicios y seguridad.
Cuando un gobierno deja de darse privilegios, comienza a cumplirle mejor a la ciudadanía.
8.- Otras de las reformas aprobadas en el último año fueron para prohibir la reelección inmediata y el nepotismo, ¿qué te parecen estas modificaciones?
El nepotismo le hace daño a la democracia porque genera ventajas indebidas y cierra espacios.
El poder no debe quedarse en familia; debe ganarse con el respaldo del pueblo. Estas reformas ayudan a abrir oportunidades y fortalecer la equidad en la vida pública.
9.- Sin embargo, estas modificaciones entran en vigor hasta 2030, ¿buscarás la reelección como alcalde en la elección de 2027, que todavía es posible?
Mi enfoque no está en la siguiente elección, sino en cumplir con el encargo que el pueblo me confió.
Estoy concentrado en dejar resultados, obra pública y una nueva forma de gobernar. La decisión sobre el futuro le corresponde a la ciudadanía.
10.- Hay quienes consideran que el candado antinepotismo atenta contra los derechos ciudadanos de las o los familiares de servidores públicos que quieren participar, ¿qué opinas?
Participar en política es un derecho, pero hacerlo con ventajas construidas desde el poder no debería serlo.
Esta reforma no busca limitar derechos, sino garantizar condiciones de equidad y fortalecer la confianza en el servicio público.

11.- ¿Qué aspectos consideras que dejaron fuera las últimas reformas en materia electoral y cuál incorporarías?
La reforma atiende temas fundamentales como el costo de la política y la necesidad de acercarla a la gente.
Más que agregar elementos, el reto es que se cumpla su objetivo: que la democracia sea más accesible, transparente y al servicio del pueblo.
12.- ¿Cómo es la coordinación con el gobierno de tu estado para atender problemas de seguridad pública?
Existe una coordinación cercana y efectiva. Compartimos un mismo proyecto y una visión común para mejorar la seguridad en Michoacán.
Cuando hay comunicación, disposición y trabajo conjunto, los resultados son más sólidos y se fortalece la tranquilidad de la ciudadanía.
13.- ¿Y con el gobierno federal?
Michoacán es un ejemplo de coordinación entre los tres niveles de gobierno.
Programas como el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia demuestran que cuando hay trabajo conjunto, se logran resultados concretos en beneficio de la población.
14.- ¿Qué proyectos buscas impulsar para tu municipio en la recta final de tu mandato?
El objetivo es consolidar una transformación que sea visible y duradera.
Seguiremos fortaleciendo la obra pública, mejorando la vivienda y atendiendo las necesidades que la gente ha señalado directamente. Queremos dejar un municipio ordenado, con resultados y con una ciudadanía que sepa que su voz sí cuenta.
15.- Si pudieras, ¿qué consejo le darías hoy al alcalde o alcaldesa que ocupará tu lugar cuando dejes el cargo?
Que cuide la confianza y la esperanza de la gente.
Transformar un municipio cuesta tiempo, esfuerzo y decisiones difíciles, pero cuando la ciudadanía vuelve a creer, todo cambia.
El mayor logro no es solo la obra pública, sino una comunidad participativa que exige y defiende lo que se ha construido. Ese es el legado que no se debe perder.

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