Además de ser consultor en comunicación pública, es articulista para diversos medios internacionales, catedrático en universidades en Europa y conferencista en temas de comunicación política y gobierno. En este mismo libro habla de las emociones ignoradas donde la dicotomía razón-emoción que muchos gobiernos ejercen terminan por ser determinantes al momento de elegir o de dar un voto de confianza al gobierno. Es así como en está política de las emociones, como el mismo Gutíerrez-Rubi explica, que los políticos comienzan a valorar la gestión de las emociones como vehículo decisivo para generar sentimientos que les permita trasmitir mensajes en mejores condiciones. En medio de esta pandemia por el Covid-19, Antoni, reconoce el esfuerzo del liderazgo de la mujer en el poder, siendo ellas, las que mejor “abrazan” al ciudadano ante esta coyutura de salud pública, dando ejemplo de un liderazgo emocional en medio de un mar de ideas racionales. C&E. ¿Cuál es tu base académica y como es que llegas a la comunicación política? Soy consultor público no estrictamente político. Me dedico a ayudar a personas y organizaciones a entender mejor los entornos en los que operan y cuándo es una organización, a entender las sociedades dentro de sus mercados y cuando es un presidente o un partido, un candidato, o un alcalde a entender mejor la sociedad a la que quiere representar, con quien se debe y quiere identificar. En tanto, mi perspectiva es la comunicación pública que incluye la política y la corporativa. Pero mi fortaleza es la comprensión de los entornos y ecosistemas en donde hay que operar, sea una corporación con la que hay que identificarse, ya sea una fuerza política, un candidato, un presidente o una campaña. C&E. De tus primeras campañas políticas – electorales que me comentas, recuerdas cuales fueron, de cuales te sientes más orgulloso Somos un equipo relativamente grande somos 25 personas de las cuales dieciséis están en España y nueve en América Latina y el 90% de nuestra facturación es desde América Latina por lo tanto somos una empresa de Barcelona abierta el mundo, que se siente a latinoamericana y que trabaja especialmente en la región. C&E. ¿Cómo es que piensas en constituir la consultoría Ideograma?
C&E. En tu texto hablas de que a la política le falta corazón, le falta emoción, lo cual se basa en resultados cuantificables, en lugar de ser calificables ¿En que momento la política perdió esta capacidad de sentir? “En definitiva, la ignorancia y el desprecio respecto a cómo funciona nuestro cerebro – y su identidad emocional– es uno de los grandes desafíos para la política democrática”.“En definitiva, la ignorancia y el desprecio respecto a cómo funciona nuestro cerebro – y su identidad emocional– es uno de los grandes desafíos para la política democrática”. En cuanto a la política se tiene que reconectarse con la ciudadanía con base en una reconexión emocional y empática. Yo no deseo que mis candidatos y candidatas sean simpáticos, prefiero que sean empáticos que entiendan, que comprendan, que se identifiquen y sobre esa base sólida, de profunda identificación y de comprensión para establecer un vínculo de confianza. C&E. ¿Qué ocurre cuando ese candidato gana y ya no es tan empático en el ejercicio del poder? Entonces se produce algo muy muy fuerte que es una profunda decepción y desconexión de los electores con sus representantes. Que tiene una consecuencia peligrosa del descrédito y desconfianza en el sistema. Entonces estamos en un momento delicado tanto para la democracia como nuestros representantes, ya que esto fractura en la confianza, ya que en el paso de la poesía a la prosa se olvidan de la empatía y del estado de ánimo y del corazón de la gente en ese tránsito, esa fractura, no es una ruptura entre el elector y representado sino una ruptura entre elector y el sistema. La clave de la nueva comunicación política es el discurso emocional: llegar al corazón de los electores, en la calle y en la Red. Sin discurso emocional no es posible ganar ni transformar. Emocionarse para emocionar. Ésta es la clave.La clave de la nueva comunicación política es el discurso emocional: llegar al corazón de los electores, en la calle y en la Red. Sin discurso emocional no es posible ganar ni transformar. Emocionarse para emocionar. Ésta es la clave. C&E. Y eso ocurre en muchos países latinoamericanos… C&E. ¿Será acaso que los gobiernos en el ejercicio del poder han perdido cercanía, será a caso que las encuestas han sustituido la escucha social? Yo creo que es mucho mejor una observancia permanente, constante del comportamiento de la gente y ese concepto de nueva demoscopia basada en comportamientos me parece que ilustra mejor y genera una información mucho más clara por ser más profunda y no simplemente la información de “qué opina usted sobre…” C&E. Esta nueva escucha, se basa ahora en el neuromarketing y otras técnicas donde se miden sus respuestas emocionales y racionales, ¿Estás técnicas funcionarán en la política? C&E. ¿La derecha y la izquierda se han vuelto arrogantes por esa desconexión, dejaron de escuchar? Porqué digo esto, por qué cuando te han votado quieres que te den la razón, quieres que los electores te den la razón en vez de seguir comprendiendo permanentemente cuáles son sus motivaciones, sus intereses y el carácter transitorio y provisional de esa confianza. Por eso, si no entiendes el carácter provisional y transitorio dejas de hacer rendiciones de cuentas permanentes, dejas estar en conexión, dejas de escuchar, dejas de empatizar y te vuelves arrogante porque crees que los votos son tuyos y que los votos te acreditan y te permiten ejercer la responsabilidad política sin un vínculo con los electores que te votaron en su momento, yo creo que un elemento central para evitar la arrogancia en la política es comprender permanentemente que el voto recibido es un voto transitorio, en préstamo, que no es propietario y que deberíamos de interpretar permanentemente que esos votos se ganan y se pierden diariamente en función de cuál es tu comportamiento y tu accionar. Entonces esa percepción más humilde del poder recibido, esa concepción más humilde del poder delegado te sitúa mejor mentalmente para interpretar y representar. La comunicación política y electoral se enfrenta un desafío creciente. El humor social y la inflamación emocional de nuestras sociedades introducen serios retos para entender a nuestros electores.La comunicación política y electoral se enfrenta un desafío creciente. El humor social y la inflamación emocional de nuestras sociedades introducen serios retos para entender a nuestros electores. C&E. ¿Entonces, el candidato que mejor canaliza e interpreta las emociones es el que gana? Ejemplo de ello es AMLO en México, o Macri en su campaña presidencial hace 5 años o los candidatos ganadores en Panamá o en Guatemala recientemente. Entonces el orden adecuado es: empatizo, entiendo, comprendo, te represento, te defiendo y ejecuto. Esta es una escalera de servicio público que tiene evidentemente un fuerte vínculo emocional, los electores quieren confiar en sus representantes, ya saben que se van a encontrar con enormes dificultades. Quizá no van a poder hacer todo lo que pretenden o que quizá para hacerlo van a necesitar consensos y acuerdos con otras fuerzas políticas, y por tanto van a tener que negociar sus ideas principales. Pero lo que no pueden es la confianza.
C&E. Eso mismo lo explicas en tu libro, siendo que el ciudadano Latinoamericano es el más desconfiado del mundo. C&E. En tu libro también hablas de un público que tiene una nostalgia por el mundo anterior, ¿cómo es esto? Por primera vez el progreso, la idea de que vamos hacia adelante, hacia el futuro deja de ser atractivo electoralmente, es decir, los electores llegan a temer qué lo que viene sea mejor de lo que tienen y empieza dudar que lo que tienen sea mejor que lo que tuvieron. Estamos en un momento delicado en donde por primera vez la idea de progreso ya no es un avance sino un retroceso, entonces es un momento delicado para las políticas públicas y para la cultura democrática en donde siempre la idea de progreso, de ir avanzando era atractiva en términos de desarrollo, de incrementos, eso empieza a no dar seguridad a millones de ciudadanos latinoamericanos, en donde sienten que en ese futuro no tienen lugar o no tendrán condiciones, o no tendrán mejoras, por lo tanto el futuro ya no será el lugar al que desean ir, sino al que temen. C&E. Por un momento me parece que me describes la campaña de Donald Trump hace 4 años, recordando cuando USA era una potencia Mundial. C&E. ¿En esta pospolítica y prepolítica que hablas, el marketing político deberá aprender del like para convertirlo en el think? Si quieres pensar entender bien lo que piensan los electores, entiende primero sus emociones C&E. ¿Estamos acaso en una nueva área de la comunicación política… una neuroemocional…? C&E. Desgraciadamente la humildad es lo que hace falta en la política en Iberoamérica. C&E. En tu óptica, ¿Cuál de todos los lideres lo está haciendo mejor durante la pandemia? Entonces me parece que estamos en el liderazgo de las mujeres, en donde vemos avanzar modelos que no es el modelo del híper líder, sino que es el papel del líder integrador, formador, que compaña y abraza, que consuela, me parece entonces que ahí hay elementos importantes. Y también después el otro liderazgo que funciona es el que coopera, con todas las administraciones, el que confía en la ciencia y no en su instinto, el que cree en el trabajo cooperativo y colaborativo y no en la personalidad, entonces me parece que aquí hay elementos que van dibujando un modelo de liderazgo, quizás menos fulgurante pero mejor conectado con las funciones, con las emociones que esta pandemia va a generar. Hay un dato muy relevante de aquí a cinco o diez años, millones y millones de personas en todo el mundo y en cualquier país cuando le pregunten que ha sido lo más importante que has vivido, dirán que fue la crisis del coronavirus; esta pandemia es una crisis que va a dejar una huella profunda en la mirada que tenemos de nosotros sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Esta es una crisis que será recordada por generaciones que dejará una huella emocional profundísima, y que marcará el avance o retroceso de liderazgos que entiendan el enorme caudal que esta crisis está generando. C&E ¿Cómo esta crisis de salud podría influir en las elecciones intermedias en México y en las presidenciales en Estados Unidos? C&E. Desde tu óptica ¿Cómo ha comunicado la administración de Andrés Manuel López Obrador durante la pandemia? Por qué una vez que eres presidente, tu personalidad que fue atractiva para los electores no puede ser el epicentro de tu acción de gobierno, porque ya no eres sólo un candidato de unos electores, sino que ya eres el presidente de todos ciudadanos. Por lo tanto, tienen que equilibrar y ponderar que aquello que fue atractivo para conseguir el voto tiene que estar ahora balanceado, compensado con una gestión presidencial más ponderada y cauta, menos dependiente de la propia personalidad. No me estoy refiriendo solamente al presidente López Obrador, sino en general, creo que los presidentes necesitan contener sus personalidades para poder representar bien el interés general. C&E. ¿Cuáles son los planes a futuro de Ideograma? La segunda cosa en la que nos vemos, buscando retos profesionales, retos políticos, nos interesan aquellas cosas que son difíciles, asumir retos que no son fáciles, vivimos en innovación y de los retos. Me veo también profundizando aún más en esta dimensión latinoamericana, abriendo quizás en otros países latinoamericanos trabajando aún más a nivel regional. No es habitual que una empresa como la nuestra esté trabajando en ocho mercados, siendo relativamente pequeña y también relativamente grande. Somos una empresa pequeña que piensa en grande, siendo más latinoamericana que nunca. C&E
Además de ser consultor en comunicación pública, es articulista para diversos medios internacionales, catedrático en universidades en Europa
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